Liturgia AMBROSIANA

OFICIO de LECTURAS : [S] Sagrado Corazón de Jesús = Viernes 2 TdP

HIMNOS

1) Ætérne rerum Cónditor,

2) Vita sanctórum, via, spes salúsque,

RESPONSORIO
Gál. 2. 20:
20 y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí: la vida que sigo viviendo en la carne, la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 94. 1:

1 ¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva!
SALMODIA
I. Cántico de Jeremías 31
ANTÍFONAS:
Ant. El Señor nos amó con amor eterno: * por eso nos atrajo con fidelidad. (v. 3)
Jer. 31. 2-9:

2 Así habla el Señor: Halló gracia en el desierto el pueblo que escapó de la espada; Israel camina hacia su descanso.

3 De lejos se le apareció el Señor: Yo te amé con un amor eterno, por eso te atraje con fidelidad.

4 De nuevo te edificaré y serás reedificada, virgen de Israel; de nuevo te adornarás con tus tamboriles y saldrás danzando alegremente; 5 de nuevo plantarás viñas sobre los montes de Samaría: los que las planten tendrán los primeros frutos.

6 Porque llega el día en que los vigías gritarán sobre la montaña de Efraím: “¡De pie, subamos a Sión, hacia el Señor, nuestro Dios!”.

7 Porque así habla el Señor: ¡Griten jubilosos por Jacob, aclamen a la primera de las naciones! Háganse oír, alaben y digan: “¡El Señor ha salvado a su pueblo, al resto de Israel!”.

8 Yo los hago venir del país del Norte y los reúno desde los extremos de la tierra; hay entre ellos ciegos y lisiados, mujeres embarazadas y parturientas: ¡es una gran asamblea la que vuelve aquí!

9 Habían partido llorando, pero yo los traigo llenos de consuelo; los conduciré a los torrentes de agua por un camino llano, donde ellos no tropezarán. Porque yo soy un padre para Israel y Efraím es mi primogénito.
II. Cántico de Oseas 11
ANTÍFONAS:
Ant. Nadie tiene un amor más grande que este: * dar la vida por los amigos.

13 No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.
Os. 11. 1-4. 7-8a. c-9:

1 Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.

2 Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; ofrecían sacrificios a los Baales y quemaban incienso a los ídolos.

3 ¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba.

4 Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer.

7 Mi pueblo está aferrado a su apostasía: se los llama hacia lo alto, pero ni uno solo se levanta.

8 ¿Cómo voy a abandonarte, Efraím? ¿Cómo voy a entregarte, Israel? ¿Cómo voy a tratarte como a Admá o a dejarte igual que Seboím? Mi corazón se subleva contra mí y se enciende toda mi ternura:

9 no daré libre curso al ardor de mi ira, no destruiré otra vez a Efraím. Porque yo soy Dios, no un hombre: soy el Santo en medio de ti, y no vendré con furor.
III. Cántico de Isaías 12
ANTÍFONAS:
Ant. Jesús se puso de pie y exclamó en voz alta: * "El que tenga sed, venga a mí y beba".

37 El último día, el más solemne de la fiesta, Jesús, poniéndose de pie, exclamó: «El que tenga sed, venga a mí; y beba
Is. 12. 1-6:

1 Tú dirás en aquel día: Te doy gracias, Señor, porque te habías irritado contra mí, pero se ha apartado tu ira y me has consolado. 2 Este es el Dios de mi salvación: yo tengo confianza y no temo, porque el Señor es mi fuerza y mi protección; él fue mi salvación.

3 Ustedes sacarán agua con alegría de las fuentes de la salvación. 4 Y dirán en aquel día: Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, anuncien entre los pueblos sus proezas, proclamen qué sublime es su Nombre. 5 Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso: ¡que sea conocido en toda la tierra! 6 ¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión, porque es grande en medio de ti el Santo de Israel!
LECTURA BÍBLICA
Rom. 8. 28-39:

28 Sabemos, además, que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio. 29 En efecto, a los que Dios conoció de antemano, los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que él fuera el Primogénito entre muchos hermanos; 30 y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.

31 ¿Qué diremos después de todo esto? Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? 32 El que no escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos concederá con él toda clase de favores? 33 ¿Quién podrá acusar a los elegidos de Dios? Dios es el que justifica. 34 ¿Quién se atreverá a condenarlos? ¿Será acaso Jesucristo, el que murió, más aún, el que resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros?

35 ¿Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada? 36 Como dice la Escritura: Por tu causa somos entregados continuamente a la muerte; se nos considera como a ovejas destinadas al matadero. 37 Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos amó.

38 Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, 39 ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.
Responsorio:
Jn. 10. 15:

15 –como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre– y doy mi vida por las ovejas.
Apoc. 1. 5:

5 y de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos, el Rey de los reyes de la tierra. Él nos amó y nos purificó de nuestros pecados, por medio de su sangre,
1 Jn. 3. 1:

1 ¡Miren cómo nos amó el Padre! Quiso que nos llamáramos hijos de Dios, y nosotros lo somos realmente. Si el mundo no nos reconoce, es porque no lo ha reconocido a él.