Liturgia AMBROSIANA

OFICIO de LECTURA : VIERNES 3

HIMNOS

1) Tu che l'arcana voce di Dio = Christe, tu Patris, Patre teste, Proles

2) L'alta tua fantasia = Plasmátor hóminis, Deus,

Dios dijo: «Hagamos hombre»
Gn. 1. 26:

26 Dios dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo».
CÁNTICO DE LOS 3 JÓVENES
I. Cántico de DANIEL 3

TODAS LAS CRIATURAS ALABEN AL SEÑOR

25 ya que han sustituido la verdad de Dios por la mentira, adorando y sirviendo a las criaturas en lugar del Creador, que es bendito eternamente. Amén.
Dn gr. 3. 52-56:

52 “Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres, alabado y exaltado eternamente. Bendito sea tu santo y glorioso Nombre, alabado y exaltado eternamente.

53 Bendito seas en el Templo de tu santa gloria, aclamado y glorificado eternamente por encima de todo.

54 Bendito seas en el trono de tu reino, aclamado por encima de todo y exaltado eternamente.

55 Bendito seas tú, que sondeas los abismos y te sientas sobre los querubines, alabado y exaltado eternamente por encima de todo.

56 Bendito seas en el firmamento del cielo, aclamado y glorificado eternamente.
Dn 3. 52-56:
SALMODIA
I. SALMO 68 I

ME DEVORA EL CELO POR TU CASA

ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] El celo por tu casa me devora * los insultos de los que te insultan caen sobre mí.

10 porque el celo de tu Casa me devora, y caen sobre mí los ultrajes de los que te agravian.

17 Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consumirá.
Cristo sufrió por nosotros, dejándonos un ejemplo, para que podamos seguir sus pasos.

21 A esto han sido llamados, porque también Cristo padeció por ustedes, y les dejó un ejemplo a fin de que sigan sus huellas.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 68. 2-22. 30-37:

2 ¡Sálvame, Dios mío, porque el agua me llega a la garganta! 3 Estoy hundido en el fango del Abismo y no puedo hacer pie; he caído en las aguas profundas, y me arrastra la corriente.

4 Estoy exhausto de tanto gritar, y mi garganta se ha enronquecido; se me ha nublado la vista de tanto esperar a mi Dios.

5 Más numerosos que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo; más fuertes que mis huesos, los que me atacan sin razón. ¡Y hasta tengo que devolver lo que yo no he robado!

6 Dios mío, tú conoces mi necedad, no se te ocultan mis ofensas. 7 Que no queden defraudados por mi culpa los que esperan en ti, Señor del universo; que no queden humillados por mi causa los que te buscan, Dios de Israel.

8 Por ti he soportado afrentas y la vergüenza cubrió mi rostro; 9 me convertí en un extraño para mis hermanos, fui un extranjero para los hijos de mi madre: 10 porque el celo de tu Casa me devora, y caen sobre mí los ultrajes de los que te agravian.

11 Cuando aflijo mi alma con ayunos, aprovechan para insultarme; 12 cuando me visto de penitente, soy para ellos un motivo de risa; 13 los que están a la puerta murmuran contra mí, y los bebedores me hacen burla con sus cantos.

14 Pero mi oración sube hasta ti, Señor, en el momento favorable: respóndeme, Dios mío, por tu gran amor, sálvame, por tu fidelidad.

15 Sácame del lodo para que no me hunda, líbrame de los que me odian y de las aguas profundas; 16 que no me arrastre la corriente, que no me trague el Abismo, que el Pozo no se cierre sobre mí.

17 Respóndeme, Señor, por tu bondad y tu amor, por tu gran compasión vuélvete a mí; 18 no le ocultes el rostro a tu servidor, respóndeme pronto, porque estoy en peligro.

19 Acércate a mi y rescátame, líbrame de mis enemigos: 20 tú conoces mi afrenta, mi vergüenza y mi deshonra, todos mis enemigos están ante ti.

21 La vergüenza me destroza el corazón, y no tengo remedio. Espero compasión y no la encuentro, en vano busco un consuelo: 22 pusieron veneno en mi comida, y cuando tuve sed me dieron vinagre.

30 Yo soy un pobre desdichado, Dios mío, que tu ayuda me proteja: 31 así alabaré con cantos el nombre de Dios, y proclamaré su grandeza dando gracias; 32 esto agradará al Señor más que un toro, más que un novillo con cuernos y pezuñas.

33 Que lo vean los humildes y se alegren, que vivan los que buscan al Señor: 34 porque el Señor escucha a los pobres y no desprecia a sus cautivos.

35 Que lo alaben el cielo, la tierra y el mar, y todos los seres que se mueven en ellos; 36 porque el Señor salvará a Sión y volverá a edificar las ciudades de Judá: 37 el linaje de sus servidores la tendrá como herencia, y los que aman su nombre morarán en ella.
II. SALMO 68 II
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Acércate a mí, rescátame, Señor, * sálvame de mis enemigos.

19 Acércate a mi y rescátame, líbrame de mis enemigos:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 68. 14-22:

14 Pero mi oración sube hasta ti, Señor, en el momento favorable: respóndeme, Dios mío, por tu gran amor, sálvame, por tu fidelidad.

15 Sácame del lodo para que no me hunda, líbrame de los que me odian y de las aguas profundas; 16 que no me arrastre la corriente, que no me trague el Abismo, que el Pozo no se cierre sobre mí.

17 Respóndeme, Señor, por tu bondad y tu amor, por tu gran compasión vuélvete a mí; 18 no le ocultes el rostro a tu servidor, respóndeme pronto, porque estoy en peligro.

19 Acércate a mi y rescátame, líbrame de mis enemigos: 20 tú conoces mi afrenta, mi vergüenza y mi deshonra, todos mis enemigos están ante ti.

21 La vergüenza me destroza el corazón, y no tengo remedio. Espero compasión y no la encuentro, en vano busco un consuelo: 22 pusieron veneno en mi comida, y cuando tuve sed me dieron vinagre.
III. SALMO 68 III
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Cielos y tierra, mares y todo lo que se mueve en ellos, * den gloria a Dios.

35 Que lo alaben el cielo, la tierra y el mar, y todos los seres que se mueven en ellos;
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 68. 30-37:

30 Yo soy un pobre desdichado, Dios mío, que tu ayuda me proteja: 31 así alabaré con cantos el nombre de Dios, y proclamaré su grandeza dando gracias; 32 esto agradará al Señor más que un toro, más que un novillo con cuernos y pezuñas.

33 Que lo vean los humildes y se alegren, que vivan los que buscan al Señor: 34 porque el Señor escucha a los pobres y no desprecia a sus cautivos.

35 Que lo alaben el cielo, la tierra y el mar, y todos los seres que se mueven en ellos; 36 porque el Señor salvará a Sión y volverá a edificar las ciudades de Judá: 37 el linaje de sus servidores la tendrá como herencia, y los que aman su nombre morarán en ella.