Liturgia AMBROSIANA

OFICIO de LECTURAS : MIÉRCOLES 10 - TdP

PRIMERA LECTURA
Lectura, año I: Ef. 2. 11-22
LOS GENTILES, RECONCILIADOS CON LOS JUDÍOS Y CON DIOS
Ef. 2. 11-22:

11 Por eso, recuerden lo que ustedes eran antes: paganos de nacimiento, llamados «incircuncisos» por aquellos que se dicen «circuncisos», en virtud de un corte practicado en la carne. 12 Entonces ustedes no tenían a Cristo y estaban excluidos de la comunidad de Israel, ajenos a las alianzas de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13 Pero ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo.

14 Porque Cristo es nuestra paz: él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba, 15 y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones. Así creó con los dos pueblos un solo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz, 16 y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, destruyendo la enemistad en su persona. 17 Y él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, paz también para aquellos que estaban cerca. 18 Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu.

19 Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. 20 Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo.

21 En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor. 22 En él, también ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.

Responsorio [ Ef. 2. 11; Ef. 2. 18; Sal. 71. 7 ]

Ef. 2. 11: R.

11 Por eso, recuerden lo que ustedes eran antes: paganos de nacimiento, llamados «incircuncisos» por aquellos que se dicen «circuncisos», en virtud de un corte practicado en la carne.
Ef. 2. 18: *.

18 Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 71. 7: V.

7 Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna;
Lectura, año II: 1 Rey. 12. 1-19
DIVISIÓN DEL REINO, EN TIEMPO DE ROBOAM, HIJO DE SALOMÓN
1 Rey. 12. 1-19:

1 Roboám se dirigió a Siquém, porque allí había ido todo Israel para proclamarlo rey.

2 Cuando se enteró Jeroboám, hijo de Nebat –que estaba todavía en Egipto, adonde había huido del rey Salomón– se volvió de Egipto. 3 Lo mandaron llamar, y él se presentó con toda la asamblea de Israel. Entonces hablaron así a Roboám: 4 “Tu padre hizo muy penoso nuestro yugo. Alivia tú ahora la dura servidumbre y el penoso yugo que él nos impuso, y te serviremos a ti”. 5 Él les replicó: “Váyanse y vuelvan a verme dentro de tres días”. Y el pueblo se retiró.

6 El rey Roboám fue a consultar a los ancianos que habían asistido a su padre Salomón, cuando este aún vivía, y les preguntó: “¿Qué respuesta me aconsejan dar a este pueblo?”. 7 Ellos le hablaron así: “Si hoy te comportas como servidor de este pueblo, si te pones a su servicio y les respondes con buenas palabras, serán siempre tus servidores”.

8 Pero él desechó el consejo que le habían dado los ancianos, y fue a consultar a los jóvenes que se habían criado con él y lo servían como asistentes. 9 Les preguntó: “Y ustedes, ¿qué aconsejan? ¿Qué debemos responder a este pueblo que me ha dicho: ‘Alivia el yugo que nos impuso tu padre’?”. 10 Los jóvenes que se habían criado con él le dijeron: “A ese pueblo que te ha dicho: ‘Tu padre nos impuso un yugo pesado, pero tú alívianos la carga’, diles esto: ‘¡Mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre! 11 Si mi padre los cargó con un yugo pesado, yo lo haré más pesado aún; si él los castigó con látigos, yo usaré lonjas con puntas de hierro’”.

12 Al tercer día, Jeroboám y todo el pueblo comparecieron ante Roboám, según lo que había indicado el rey cuando dijo: “Vuelvan a verme al tercer día”. 13 Pero el rey respondió al pueblo duramente; desechó el consejo que le habían dado los ancianos 14 y, siguiendo el consejo de los jóvenes, les habló así: “Mi padre les impuso un yugo pesado, y yo lo haré más pesado aún; mi padre los castigó con látigos, y yo usaré lonjas con puntas de hierro”.

15 Así el rey no escuchó al pueblo, porque ese era el medio de que se valía el Señor para cumplir la palabra que él había dicho a Jeroboám, hijo de Nebat, por boca de Ajías de Silo. 16 Y cuando todo Israel vio que el rey no los había escuchado, el pueblo le respondió: “¿Qué parte tenemos nosotros con David? ¡No tenemos herencia común con el hijo de Jesé! ¡A tus carpas, Israel! ¡Ahora, ocúpate de tu casa, David!”. Israel se fue a sus campamentos, 17 pero Roboám siguió reinando sobre los israelitas que habitaban en las ciudades de Judá. 18 El rey Roboám envió a Adorám, el encargado del reclutamiento, pero todos los israelitas lo mataron a pedradas. Y el mismo rey Roboám tuvo que subir precipitadamente a su carro y huir a Jerusalén. 19 Fue así como Israel se rebeló contra la casa de David hasta el día de hoy.

Responsorio [ Sal. 105. 6; Sal. 105. 47; Mt. 12. 25; Lc. 11. 17 ]

SALMOS RESPONSORIALES Sal. 105. 6: R.

6 Hemos pecado, igual que nuestros padres; somos culpables, hicimos el mal:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 105. 47: *.

47 Sálvanos, Señor y Dios nuestro; congréganos de entre las naciones, para que podamos dar gracias a tu santo Nombre y gloriarnos de haberte alabado.
Mt. 12. 25: V.

25 Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “Un reino donde hay luchas internas va a la ruina; y una ciudad o una familia dividida no puede subsistir.
Lc. 11. 17:
17 Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra.