Liturgia AMBROSIANA

OFICIO de LECTURAS : MARTES 5 - TdP

I. LECTURA BÍBLICA
Jue. 16. 4-6. 16-31:

4 Después de esto, Sansón se enamoró en el valle de Sorec de una mujer llamada Dalila. 5 Los príncipes de los filisteos fueron a verla y le dijeron: “Sedúcelo y averigua de dónde le viene esa fuerza tan enorme, y qué podríamos hacer para atarlo y tenerlo sometido. Te daremos cada uno mil cien siclos de plata”.

6 Dalila dijo a Sansón: “Vamos, dime de dónde sacas tanta fuerza y con qué habría que atarte para tenerte sometido”. 16 Y como todos los días lo acosaba con sus palabras y no dejaba de importunarlo, fastidiado ya hasta de la vida, 17 él le abrió todo su corazón y le dijo: “La navaja no ha pasado nunca por mi cabeza, porque estoy consagrado a Dios desde el seno de mi madre. Si me cortaran el cabello, mi fuerza se apartaría de mí, me debilitaría y sería como los demás hombres.”

18 Dalila comprendió que él le había abierto todo su corazón, y mandó llamar a los príncipes de los filisteos, diciendo: “Suban esta vez, porque me ha revelado todo su secreto”. Los príncipes de los filisteos fueron a verla, llevando el dinero convenido. 19 Luego ella durmió a Sansón sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, que le cortó las siete trenzas de su cabellera. Así él comenzó a debilitarse y su fuerza se apartó de él. 20 Dalila gritó: “¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!”. Al despertar de su sueño, Sansón pensó: “Saldré del paso como las otras veces y me libraré”. Pero no sabía que el Señor se había apartado de él.

21 Los filisteos lo tomaron prisionero, le vaciaron los ojos y lo hicieron bajar a Gaza. Allí lo ataron con una doble cadena de bronce, y él hacía rodar el molino en la cárcel. 22 Pero su cabello comenzó a crecer apenas cortado.

23 Los príncipes de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a Dagón, su dios, y para hacer grandes festejos. Ellos decían: “Nuestro dios nos ha puesto en las manos a Sansón, nuestro enemigo”.

24 Y al verlo, la gente alababa a su dios, diciendo: “Nuestro dios nos ha puesto en las manos a Sansón, nuestro enemigo, al que devastaba nuestro país y multiplicaba nuestras víctimas”.

25 Cuando todos estuvieron muy alegres, dijeron: “Llamen a Sansón para que nos divierta”. Entonces trajeron a Sansón de la cárcel, y él estuvo haciendo piruetas delante de todos. Después lo pusieron de pie entre las columnas.

26 Sansón dijo al niño que lo llevaba de la mano: “Déjame palpar las columnas que sostienen la casa, para apoyarme en ellas”. 27 El edificio estaba repleto de hombres y mujeres. Allí estaban todos los príncipes de los filisteos, y en la azotea había unos tres mil hombres y mujeres que se divertían mirando a Sansón. 28 Entonces Sansón invocó al Señor, con estas palabras: “Señor, acuérdate de mí y devuélveme la fuerza por esta sola vez, para que pueda vengarme de los filisteos, de un solo golpe, por la pérdida de mis dos ojos”. 29 Luego palpó las dos columnas centrales que sostenían el edificio, y se apoyó contra ellas, poniendo sobre una su brazo derecho y sobre la otra su brazo izquierdo. 30 Y exclamó: “¡Muera yo junto con los filisteos!”. Después empujó con toda su fuerza, y el edificio se desplomó sobre los príncipes y sobre toda la gente allí reunida. ¡Los que él mató al morir fueron más numerosos que los que había matado en toda su vida!

31 Sus hermanos y toda la familia de su padre bajaron y se llevaron el cadáver. Luego subieron de nuevo y lo sepultaron en la tumba de su padre Manóaj, entre Sorá y Estaol. Él había juzgado a Israel durante veinte años.
Responsorio:
Jue. 16. 28:
28 Entonces Sansón invocó al Señor, con estas palabras: “Señor, acuérdate de mí y devuélveme la fuerza por esta sola vez, para que pueda vengarme de los filisteos, de un solo golpe, por la pérdida de mis dos ojos”.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 50. 11. 13:

11 Aparta tu vista de mis pecados y borra todas mis culpas.

13 No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu santo espíritu.