Liturgia AMBROSIANA

OFICIO de LECTURAS : LUNES 8 - TdP

PRIMERA LECTURA
Lectura, año I: 1 Rey. 21. 1-21. 27-29
ELÍAS DEFENSOR DE LA JUSTICIA PARA CON LOS POBRES
1 Rey. 21. 1-21. 27-29:

1 Después de esto, sucedió lo siguiente: Nabot, el izreelita, tenía una viña en Izreel, al lado del palacio de Ajab, rey de Samaría. 2 Ajab dijo a Nabot: “Dame tu viña para hacerme una huerta, ya que está justo al lado de mi casa. Yo te daré a cambio una viña mejor o, si prefieres, te pagaré su valor en dinero”. 3 Pero Nabot respondió a Ajab: “¡El Señor me libre de cederte la herencia de mis padres!”.

4 Ajab se fue a su casa malhumorado y muy irritado por lo que le había dicho Nabot, el izreelita: “No te daré la herencia de mis padres”. Se tiró en su lecho, dio vuelta la cara y no quiso probar bocado. 5 Entonces fue a verlo su esposa Jezabel y le preguntó: “¿Por qué estás tan malhumorado y no comes nada?”. 6 Él le dijo: “Porque le hablé a Nabot, el izreelita, y le propuse: ‘Véndeme tu viña o, si quieres, te daré otra a cambio’. Pero él respondió: ‘No te daré mi viña’”. 7 Su esposa Jezabel le dijo: “¿Así ejerces tú la realeza sobre Israel? ¡Levántate, come y alégrate! ¡Yo te daré la viña de Nabot, el izreelita!”.

8 En seguida escribió una carta en nombre de Ajab, la selló con el sello del rey y la envió a los ancianos y a los notables de la ciudad, conciudadanos de Nabot. 9 En esa carta escribió: “Proclamen un ayuno y en la asamblea del pueblo hagan sentar a Nabot en primera fila. 10 Hagan sentar enfrente a dos malvados, que atestigüen contra él, diciendo: ‘Tú has maldecido a Dios y al rey’. Luego sáquenlo afuera y mátenlo a pedradas”.

11 Los hombres de la ciudad, los ancianos y notables, conciudadanos de Nabot, obraron de acuerdo con lo que les había mandado Jezabel, según lo que estaba escrito en la carta que les había enviado. 12 Proclamaron un ayuno e hicieron sentar a Nabot en primera fila. 13 En seguida llegaron dos malvados que se le sentaron enfrente y atestiguaron contra él diciendo: “Nabot ha maldecido a Dios y al rey”. Entonces lo sacaron fuera de la ciudad y lo mataron a pedradas. 14 Y mandaron decir a Jezabel: “Nabot fue apedreado y murió”.

15 Cuando Jezabel se enteró de que Nabot había sido matado a pedradas, dijo a Ajab: “Ya puedes tomar posesión de la viña de Nabot, esa que él se negaba a venderte, porque Nabot ya no vive: está muerto”. 16 Apenas oyó Ajab que Nabot estaba muerto, bajó a la viña de Nabot, el izreelita, para tomar posesión de ella.

17 Entonces la palabra del Señor llegó a Elías, el tisbita, en estos términos: 18 “Baja al encuentro de Ajab, rey de Israel en Samaría. Ahora está en la viña de Nabot: ha bajado allí para tomar posesión de ella. 19 Tú le dirás: Así habla el Señor: ¡Has cometido un homicidio, y encima te apropias de lo ajeno! Por eso, así habla el Señor: En el mismo sitio donde los perros lamieron la sangre de Nabot, allí también lamerán tu sangre”. 20 Ajab respondió a Elías: “¡Me has sorprendido, enemigo mío!”. “Sí, repuso Elías, te he sorprendido, porque te has prestado a hacer lo que es malo a los ojos del Señor. 21 Yo voy a atraer la desgracia sobre ti: barreré hasta tus últimos restos y extirparé a todos los varones de la familia de Ajab, esclavos o libres en Israel.

27 Cuando Ajab oyó aquellas palabras, rasgó sus vestiduras, se puso un sayal sobre su carne, y ayunó. Se acostaba con el sayal y andaba taciturno. 28 Entonces la palabra del Señor llegó a Elías, el tisbita, en estos términos: 29 “¿Has visto cómo Ajab se ha humillado delante de mí? Porque se ha humillado delante de mí, no atraeré la desgracia mientras él viva, sino que la haré venir sobre su casa en tiempos de su hijo”.

Responsorio [ Sal. 139. 13-14. 9. 4 ]

SALMOS RESPONSORIALES Sal. 139. 13-14. 9. 4:

13 Yo sé que el Señor hace justicia a los humildes y defiende los derechos de los pobres. 14 Sí, los justos darán gracias a tu Nombre y los buenos vivirán en tu presencia.

9 No satisfagas los deseos del malvado ni dejes que se cumplan sus proyectos;

4 Ellos afilan su lengua como serpientes, en sus labios hay veneno de víboras.
Lectura, año II: 2 Sam. 2. 1-11; 2 Sam. 3. 1-5
DAVID ES CONSAGRADO REY DE JUDÁ
2 Sam. 2. 1-11:

1 Después de esto, David consultó al Señor, diciendo: “¿Debo subir a una de las ciudades de Judá?”. El Señor le respondió: “Sí, sube”. David volvió a preguntar: “¿Adónde subiré?”. “A Hebrón”, le respondió el Señor. 2 Entonces David subió con sus dos mujeres, Ajinóam, de Izreel, y Abigail, la mujer de Nabal, el de Carmel. 3 Hizo subir también a los hombres que lo acompañaban, cada uno con su familia, y se establecieron en las ciudades de Hebrón. 4 Luego vinieron los hombres de Judá, y ungieron allí a David como rey sobre la casa de Judá.

Cuando informaron a David que los hombres de Iabés de Galaad habían sepultado a Saúl, 5 él les envió unos mensajeros para decirles: “Que el Señor los bendiga por haber realizado este acto de fidelidad hacia Saúl, su señor, dándole sepultura. 6 Quiera el Señor tratarlos ahora con fidelidad y lealtad. Yo, por mi parte, los trataré con la misma bondad, ya que han obrado así. 7 Manténganse firmes y sean valientes, ahora que ha muerto Saúl, su señor, y la casa de Judá me ha ungido a mí para que sea su rey”.

8 Pero Abner, hijo de Ner, jefe del ejército de Saúl, había tomado a Isbaal, hijo de Saúl, y lo había hecho cruzar a Majanaim, 9 donde lo proclamó rey de Galaad, de los asuritas, de Izreel, de Efraím, de Benjamín, en una palabra, de todo Israel. 10 Isbaal, hijo de Saúl, tenía cuarenta años cuando comenzó a reinar sobre Israel, y reinó dos años. Sólo la casa de Judá seguía a David. 11 David fue rey de Judá, en Hebrón, durante siete años y seis meses.
2 Sam. 3. 1-5:

1 Hubo una larga guerra entre la casa de Saúl y la de David; y mientras la casa de David se iba fortaleciendo, la de Saúl se debilitaba cada vez más.

2 David tuvo varios hijos en Hebrón. El mayor fue Amnón, hijo de Ajinóam de Izreel; 3 el segundo, Quilab, hijo de Abigail, la mujer de Nabal de Carmel; el tercero, Absalón, hijo de Maacá, la hija de Talmai, rey de Guesur; 4 el cuarto, Adonías, hijo de Jaguit; el quinto, Sefatías, hijo de Abital; 5 y el sexto, Itreám, hijo de Eglá, esposa de David. Todos estos hijos le nacieron a David en Hebrón.

Responsorio [ Sal. 109. 1; Sal. 44. 4 ]

SALMOS RESPONSORIALES Sal. 109. 1:

1 De David. Salmo. La realeza del Mesías Dijo el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi derecha, mientras yo pongo a tus enemigos como estrado de tus pies".
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 44. 4a:

4 Cíñete, guerrero, la espada a la cintura;