Liturgia AMBROSIANA

MISA : VIERNES 8 - TdP

LECCIONARIO

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
Muerte de Saúl.
1 Sam. 31. 1-13:

1 Los filisteos entablaron combate con Israel. Los hombres de Israel huyeron ante ellos y cayeron heridos de muerte en el monte Gelboé. 2 Los filisteos persiguieron de cerca a Saúl, y mataron a Jonatán, Abinadab y Malquisúa, los hijos de Saúl. 3 El peso del combate recayó entonces sobre Saúl. Los arqueros lo descubrieron, y fue herido gravemente por ellos. 4 Saúl dijo a su escudero: “Saca tu espada y traspásame, no sea que esos incircuncisos vengan a traspasarme, para vergüenza mía”. Pero su escudero no quiso hacerlo, porque tenía mucho miedo. Entonces Saúl tomó la espada y se dejó caer sobre ella. 5 Al ver que Saúl estaba muerto, también su escudero se echó sobre su espada y murió junto a él. 6 Así murieron juntos, aquel día, Saúl, sus tres hijos y su escudero.

7 Los hombres de Israel que estaban al otro lado del valle y los que estaban al otro lado del Jordán, al ver que los israelitas huían y que Saúl y sus hijos habían muerto, abandonaron las ciudades y se dieron a la fuga. Luego vinieron los filisteos y se establecieron allí.

8 Al día siguiente, cuando llegaron los filisteos para despojar a las víctimas, encontraron a Saúl y a sus tres hijos tendidos sobre el monte Gelboé. 9 Entonces cortaron la cabeza de Saúl y lo despojaron de sus armas. Luego enviaron mensajeros por todo el país de los filisteos, para dar la buena noticia en los templos de sus ídolos y a todo el pueblo. 10 Depositaron las armas de Saúl en el templo de Astarté y colgaron su cadáver en los muros de Betsán.

11 Cuando los habitantes de Iabés de Galaad oyeron lo que los filisteos habían hecho a Saúl, 12 todos los hombres valientes emprendieron la marcha y, después de caminar toda la noche, retiraron de los muros de Betsán el cadáver de Saúl y los cadáveres de sus hijos; luego volvieron a Iabés y allí los quemaron. 13 Después recogieron sus huesos, los sepultaron bajo el Tamarisco de Iabés, y ayunaron siete días.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I*II]
Ant. Viene nuestro Dios, y no está en silencio. | no callará.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 49. 3a. 16-17. 21-22. 23bc:

3 ya viene nuestro Dios, y no callará; un fuego devorador lo precede, la tempestad ruge a su alrededor.

16 Dios dice al malvado: "¿Cómo te atreves a pregonar mis mandamientos y a mencionar mi alianza con tu boca, 17 tú, que aborreces toda enseñanza y te despreocupas de mis palabras?

21 Haces esto, ¿y yo me voy a callar? ¿Piensas acaso que soy como tú? Te acusaré y te argüiré* cara a cara. 22 Entiendan bien esto, los que olvidan a Dios, no sea que yo los destruya sin remedio.

23 El que ofrece sacrificios de alabanza, me honra de verdad; y al que va por el buen camino, le haré gustar la salvación de Dios".
LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
La nigromante de Endor.
1 Sam. 28. 3-19:

3 Samuel había muerto. Todo Israel había estado de duelo por él y lo habían sepultado en Ramá, en su ciudad. Saúl, por su parte, había expulsado del país a los nigromantes y adivinos.

4 Los filisteos se reunieron y fueron a acampar en Suném. Saúl concentró a todo Israel y acamparon en Gelboé. 5 Pero al divisar el campamento filisteo, tuvo miedo y se estremeció su corazón. 6 Luego interrogó al Señor, pero él no le respondió ni por sueños, ni por el Urím, ni por los profetas. 7 Entonces Saúl dijo a sus servidores: “Búsquenme una nigromante, para que yo vaya a verla y la consulte”. Sus servidores le dijeron: “Precisamente hay una nigromante en Endor”.

8 Saúl se disfrazó, poniéndose otra ropa, y partió en compañía de dos hombres. Llegaron de noche, y Saúl dijo a la mujer: “Predíceme el futuro evocando a un muerto, y haz que se aparezca el que yo te diga”. 9 Pero la mujer le respondió: “Tú sabes bien lo que hizo Saúl, cómo extirpó del país a nigromantes y adivinos. ¿Por qué me tiendes una trampa para hacerme morir?”. 10 Entonces Saúl le juró por el Señor: “¡Por la vida del Señor, nadie te inculpará a causa de esto!”. 11 La mujer le dijo: “¿Quién quieres que se te aparezca?”. “Que se me aparezca Samuel”, respondió él.

12 La mujer vio a Samuel y lanzó un fuerte grito. Luego dijo a Saúl: “¿Por qué me has engañado? ¡Tú eres Saúl!”. 13 Pero el rey le dijo: “No temas. Dime qué has visto”. La mujer respondió a Saúl: “Vi un dios que subía de lo profundo de la tierra”. 14 “¿Qué forma tiene?”, preguntó él. Ella respondió: “Es un anciano que sube, y está envuelto en un manto”. Saúl comprendió entonces que era Samuel, y se postró con el rostro en tierra.

15 Samuel dijo a Saúl: “¿Por qué me has perturbado, haciéndome subir?”. “Es que estoy en un grave aprieto, respondió Saúl; los filisteos me hacen la guerra, y Dios se ha apartado de mí: ya no me responde, ni por medio de los profetas ni en sueños. Por eso te llamé para que me indiques lo que debo hacer”. 16 Samuel replicó: “Si el Señor se ha apartado de ti y se te ha vuelto hostil, ¿por qué me interrogas a mí? 17 El Señor ha obrado contigo conforme a lo que predijo por mi intermedio: él ha arrancado de tu mano la realeza, para dársela a otro, a David. 18 Porque tú no escuchaste la voz del Señor y no diste libre curso a su ira contra Amalec, por eso, el Señor te ha tratado de esta manera en el día de hoy. 19 Y junto contigo, el Señor entregará también a Israel en manos de los filisteos. Mañana, tú y tus hijos estarán conmigo, y también al ejército de Israel el Señor lo entregará en manos de los filisteos”.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

Buscamos las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios.

Cfr. Col. 3. 1:

1 Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios.
+ EVANGELIO
Lc. 10. 38-42:

38 Mientras iban caminando, Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa. 39 Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra. 40 Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude». 41 Pero el Señor le respondió: «Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas. 42 Sin embargo, una sola es necesaria. María eligió la mejor parte, que no le será quitada».

Palabra del Señor.