Liturgia AMBROSIANA

MISA : VIERNES 5 - TdP

LECCIONARIO

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
El final de Moisés.
Deut. 32. 45-52:

45 Cuando Moisés terminó de recitar estas palabras a todo Israel, 46 les dijo: “Presten atención a todas las palabras de esta Ley, con las que hoy atestiguo contra ustedes. Prescríbanselas a sus hijos, para que ellos practiquen cuidadosamente todas las palabras de esta Ley. 47 Porque esta no es una palabra vana, sino que es la vida de ustedes, y por ella vivirán muchos años en la tierra que van a poseer después que crucen el Jordán”.

48 Aquel mismo día, el Señor dijo a Moisés: 49 “Sube a esa montaña de los Abarím, al monte Nebo que está en el país de Moab, frente a Jericó, y contempla la tierra de Canaán que yo doy en propiedad a los israelitas. 50 Tú morirás en la montaña a la que vas a subir e irás a reunirte con los tuyos, como tu hermano Aarón murió en el monte Hor y fue a reunirse con los suyos. 51 Porque ustedes fueron infieles a mí junto a las aguas de Meribá de Cades, en el desierto de Cin, y no manifestaron mi santidad en medio de los israelitas. 52 Por eso no entrarás en la tierra que yo daré a los israelitas, sino que solamente la verás de lejos”.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. Señor, tu recuerdo perdurará por todas las generaciones.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 134. 13. 5-6. 8-12:

13 Tu Nombre, Señor, permanece para siempre, y tu recuerdo, por todas las generaciones:

5 Sí, yo sé que el Señor es grande, nuestro Dios está sobre todos los dioses.

6 El Señor hace todo lo que quiere en el cielo y en la tierra, en el mar y en los océanos.

8 Él hirió a los primogénitos de Egipto, tanto a los hombres como a los animales: 9 realizó señales y prodigios –en medio de ti, Egipto– contra el Faraón y todos sus ministros.

10 Derrotó a muchas naciones y mató a reyes poderosos: 11 a Sijón, rey de los amorreos, a Og, rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán. 12 Y dio sus territorios en herencia, en herencia a su pueblo, Israel.
LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
Últimas advertencias de Moisés y su Cántico.
Deut. 31. 24-32. 1:

24 Cuando Moisés terminó de fijar por escrito las palabras de esta Ley, 25 ordenó a los levitas encargados de transportar el Arca de la Alianza del Señor: 26 “Tomen este Libro y pónganlo junto al Arca de la Alianza del Señor, su Dios. Que esté presente allí como un testigo contra ti. 27 Porque yo conozco muy bien tu rebeldía y tu obstinación. Y si ahora que estoy todavía con ustedes, son tan rebeldes al Señor, ¡cuánto más lo serán después de mi muerte! 28 Reúneme aquí a todos los ancianos de sus tribus y a sus escribas, para que pueda transmitirles todas estas palabras y para poner al cielo y a la tierra como testigos contra ellos. 29 Porque estoy seguro de que cuando yo muera, ustedes se van a pervertir y se van a desviar del camino que les he trazado. Y en el futuro les van a suceder muchas desgracias por haber obrado mal a los ojos del Señor, su Dios, y por haberlo irritado con sus malas obras”.

30 Entonces Moisés recitó hasta el final las palabras de este poema, en presencia de toda la comunidad de Israel:

1 “Escucha, cielo, y hablaré, oiga la tierra las palabras de mi boca.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. Feliz el pueblo cuyo Dios es el Señor.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 32. 12-22:

12 ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia!

13 El Señor observa desde el cielo y contempla a todos los hombres; 14 él mira desde su trono a todos los habitantes de la tierra; 15 modela el corazón de cada uno y conoce a fondo todas sus acciones.

16 El rey no vence por su mucha fuerza ni se libra el guerrero por su gran vigor; 17 de nada sirven los caballos para la victoria: a pesar de su fuerza no pueden salvar.

18 Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, 19 para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

20 Nuestra alma espera en el Señor: él es nuestra ayuda y nuestro escudo. 21 Nuestro corazón se regocija en él: nosotros confiamos en su santo Nombre.

22 Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti.
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

De muchos salieron demonios gritando: ¡Tú eres el Hijo de Dios!

Lc. 4. 41:

41 De muchos salían demonios, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!». Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías.
+ EVANGELIO
En la región de los gerasenos, que está situada frente a Galilea. (v. 26)
Lc. 8. 26-33:

26 Después llegaron a la región de los gerasenos, que está situada frente a Galilea. 27 Jesús acababa de desembarcar, cuando salió a su encuentro un hombre de la ciudad, que estaba endemoniado. Desde hacía mucho tiempo no se vestía, y no vivía en una casa, sino en los sepulcros.

28 Al ver a Jesús, comenzó a gritar, cayó a sus pies y dijo con voz potente: «¿Qué quieres de mí, Jesús, Hijo de Dios, el Altísimo? Te ruego que no me atormentes». 29 Jesús, en efecto, estaba ordenando al espíritu impuro que saliera de aquel hombre. Muchas veces el espíritu se había apoderado de él, y aunque lo ataban con cadenas y grillos para sujetarlo, él rompía sus ligaduras y el demonio lo arrastraba a lugares desiertos. 30 Jesús le preguntó: «¿Cuál es tu nombre?». «Legión», respondió, porque eran muchos los demonios que habían entrado en él. 31 Y le suplicaban que no les ordenara precipitarse al abismo. 32 Había allí una gran piara de cerdos que estaba paciendo en la montaña. Los demonios suplicaron a Jesús que les permitiera entrar en los cerdos. Él se lo permitió. 33 Entonces salieron de aquel hombre, entraron en los cerdos, y desde lo alto del acantilado, la piara se precipitó al mar y se ahogó.

Palabra del Señor.