Liturgia AMBROSIANA

MISA : SÁBADO 7 de PASCUA

MISAL

ANTÍFONA de ENTRADA
II. Biblia:
Hech. 1. 14:

14 Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.
FRACCIÓN del PAN
II. Biblia:
Rom. 15. 13:

13 Que el Dios de la esperanza los llene de alegría y de paz en la fe, para que la esperanza sobreabunde en ustedes por obra del Espíritu Santo.
ANTÍFONA de COMUNIÓN
II. Biblia:
Jn. 16. 14:

14 Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.

LECCIONARIO

LECTURA
Hemos recibido el Espíritu que viene de Dios, para que reconozcamos los dones gratuitos que Dios nos ha dado. (v. 12)
1 Cor. 2. 9-15a:
9 Nosotros anunciamos, como dice la Escritura, lo que nadie vio ni oyó y ni siquiera pudo pensar, aquello que Dios preparó para los que lo aman.

10 Dios nos reveló todo esto por medio del Espíritu , porque el Espíritu lo penetra todo, hasta lo más íntimo de Dios. 11 ¿Quién puede conocer lo más íntimo del hombre, sino el espíritu del mismo hombre? De la misma manera, nadie conoce los secretos de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que reconozcamos los dones gratuitos que Dios nos ha dado. 13 Nosotros no hablamos de estas cosas con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino con el lenguaje que el Espíritu de Dios nos ha enseñado, expresando en términos espirituales las realidades del Espíritu. 14 El hombre puramente natural no valora lo que viene del Espíritu de Dios: es una locura para él y no lo puede entender, porque para juzgarlo necesita del Espíritu. 15 El hombre espiritual, en cambio, todo lo juzga, y no puede ser juzgado por nadie.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Ant. De tu Espíritu, Señor, está llena la tierra.
Ant. Aleluia, aleluia, aleluia.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 103. 1. 24. 29-31. 34:

1 Bendice al Señor, alma mía: ¡Señor, Dios mío, qué grande eres! Estás vestido de esplendor y majestad

24 ¡Qué variadas son tus obras, Señor! ¡Todo lo hiciste con sabiduría, la tierra está llena de tus criaturas!

29 Si escondes tu rostro, se espantan; si les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo. 30 Si envías tu aliento, son creados, y renuevas la superficie de la tierra.

31 ¡Gloria al Señor para siempre, alégrese el Señor por sus obras!

34 que mi canto le sea agradable, y yo me alegraré en el Señor.
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

El Espíritu Santo te enseñará lo que deban decir.

Lc. 12. 12:
12 porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir».
+ EVANGELIO
Cuando me haya ido, les enviaré el Paráclito, él les guiará a toda la verdad.
Jn. 16. 5-14:

5 Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: “¿A dónde vas?”.

6 Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido.

7 Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré.

8 Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio.

9 El pecado está en no haber creído en mí.

10 La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán.

11 Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.

12 Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.

13 Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.

14 Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.

Palabra del Señor.

DESPUÉS del EVANGELIO
Ez. 36. 23. 24. 26:
23 Yo santificaré mi gran Nombre, profanado entre las naciones, profanado por ustedes. Y las naciones sabrán que yo soy el Señor –oráculo del Señor– cuando manifieste mi santidad a la vista de ellas, por medio de ustedes. 24 Yo los tomaré de entre las naciones, los reuniré de entre todos los países y los llevaré a su propio suelo. 26 Les daré un corazón nuevo y pondré en ustedes un espíritu nuevo: les arrancaré de su cuerpo el corazón de piedra y les daré un corazón de carne.