Liturgia AMBROSIANA

MISA : SÁBADO 5 de PASCUA

MISAL

ANTÍFONA de ENTRADA
I. Misal: [No oficial]

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, porque en su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, aleluya.*

II. Biblia:
1 Ped. 1. 3:

3 Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, nos hizo renacer, por la resurrección de Jesucristo, a una esperanza viva,
FRACCIÓN del PAN
I. Misal: [No oficial]

Jesús les dijo: «Vengan a comer». Tomó el pan y se lo dio. Aleluia.*

II. Biblia:
Jn. 21. 12. 13:
12 Jesús les dijo: «Vengan a comer». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres?», porque sabían que era el Señor. 13 Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.
ANTÍFONA de COMUNIÓN
I. Misal: [No oficial]

Nuestra boca se llenó de risas y nuestros labios, de canciones. ¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros y estamos rebosantes de alegría! *

II. Biblia:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 125. 2a. 3:

2 nuestra boca se llenó de risas y nuestros labios, de canciones. Hasta los mismos paganos decían: "¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!".

3 ¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros y estamos rebosantes de alegría!

LECCIONARIO

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
Corinto. La reunión con el procósul Galión.
Hech. 18. 1-18a:

1 Después de esto, Pablo dejó Atenas y fue a Corinto. 2 Allí encontró a un judío llamado Aquila, originario del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer Priscila, a raíz de un edicto de Claudio que obligaba a todos los judíos a salir de Roma. Pablo fue a verlos, 3 y como ejercía el mismo oficio, se alojó en su casa y trabajaba con ellos haciendo tiendas de campaña. 4 Todos los sábados, Pablo discutía en la sinagoga y trataba de persuadir tanto a los judíos como a los paganos. 5 Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por entero a la predicación de la Palabra, dando testimonio a los judíos de que Jesús es el Mesías. 6 Pero como ellos lo contradecían y lo injuriaban, sacudió su manto en señal de protesta, diciendo: «Que la sangre de ustedes caiga sobre sus cabezas. Yo soy inocente de eso; en adelante me dedicaré a los paganos». 7 Entonces, alejándose de allí, fue a lo de un tal Ticio Justo, uno de los que adoraban a Dios y cuya casa lindaba con la sinagoga. 8 Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia. También muchos habitantes de Corinto, que habían escuchado a Pablo, abrazaron la fe y se hicieron bautizar. 9 Una noche, el Señor dijo a Pablo en una visión: «No temas. Sigue predicando y no te calles. 10 Yo estoy contigo. Nadie pondrá la mano sobre ti para dañarte, porque en esta ciudad hay un pueblo numeroso que me está reservado». 11 Pablo se radicó allí un año y medio, enseñando la Palabra de Dios.

12 Durante el gobierno del procónsul Galión en Acaya, los judíos se confabularon contra Pablo y lo condujeron ante el tribunal, 13 diciendo: «Este hombre induce a la gente a que adore a Dios de una manera contraria a la Ley». 14 Pablo estaba por hablar, cuando Galión dijo a los judíos: «Si se tratara de algún crimen o de algún delito grave, sería razonable que los atendiera. 15 Pero tratándose de discusiones sobre palabras y nombres, y sobre la Ley judía, el asunto les concierne a ustedes; yo no quiero ser juez en estas cosas». 16 Y los hizo salir del tribunal. 17 Entonces todos se apoderaron de Sóstenes, el jefe de la sinagoga, y lo golperon ante el tribunal. Pero a Galión todo esto lo tuvo sin cuidado.

18 Pablo permaneció todavía un cierto tiempo en Corinto. Después se despidió de sus hermanos y se embarcó hacia Siria en compañía de Priscila y de Aquila. En Cencreas, a raíz de un voto que había hecho, se hizo cortar el cabello.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I*II]
Ant. A ti la gloria, oh Dios, rey del universo.
Ant. Alleluia, alleluia, alleluia.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 46. 2-3. 7-8. 10:

2 Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; 3 porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra.

7 Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey: 8 el Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno.

10 Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: del Señor son los poderosos de la tierra, y él se ha elevado inmensamente.
EPÍSTOLA [Año o Ciclo Ferial: I]
[v. 42] Se siembran cuerpos corruptibles y resucitarán incorruptibles.
1 Cor. 15. 35-44a:

35 Alguien preguntará: ¿Cómo resucitan los muertos? ¿Con qué clase de cuerpo? 36 Tu pregunta no tiene sentido. Lo que siembras no llega a tener vida, si antes no muere. 37 Y lo que siembras, no es la planta tal como va a brotar, sino un simple grano, de trigo por ejemplo, o de cualquier otra planta. 38 Y Dios da a cada semilla la forma que él quiere, a cada clase de semilla, el cuerpo que le corresponde.

39 No todos los cuerpos son idénticos: una es la carne de los hombres, otra la de los animales, otra la de las aves y otra la de los peces. 40 Hay cuerpos celestiales y cuerpos terrestres, y cada uno tiene su propio resplandor: 41 uno es el resplandor del sol, otro el de la luna y otro el de las estrellas, y aun las estrellas difieren unas de otras por su resplandor.

42 Lo mismo pasa con la resurrección de los muertos: se siembran cuerpos corruptibles y resucitarán incorruptibles; 43 se siembran cuerpos humillados y resucitarán gloriosos; se siembran cuerpos débiles y resucitarán llenos de fuerza; 44 se siembran cuerpos puramente naturales y resucitarán cuerpos espirituales. Porque hay un cuerpo puramente natural y hay también un cuerpo espiritual.

Palabra de Dios.

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
Navegación hacia Roma, y el naufragio.
Hech. 27. 1-11. 14-15. 21-26. 35-39. 41-44:

1 Cuando se decidió que debíamos embarcarnos para Italia, confiaron a Pablo y a otros prisioneros a un centurión de la cohorte imperial, llamado Julio. 2 Subimos a bordo de un barco de Adramicio que se dirigía a las costas de Asia, y zarpamos. Iba con nosotros Aristarco, un macedonio de Tesalónica. 3 Al día siguiente, llegamos a Sidón. Julio trató a Pablo con mucha consideración y le permitió ir a ver a sus amigos y ser atendido por ellos. 4 De allí, partimos y navegamos al resguardo de la isla de Chipre, porque soplaban vientos contrarios; 5 después, atravesando el mar de Cilicia y de Panfilia, llegamos a Mira de Licia. 6 Allí, el centurión encontró un barco alejandrino que iba a zarpar rumbo a Italia, y nos hizo embarcar en él. 7 Durante varios días, navegamos lentamente y, a duras penas, llegamos a la altura de Cnido. Como el viento era desfavorable, navegamos al resguardo de la isla de Creta hacia el cabo Salmoné, 8 y después de haberlo bordeado con gran dificultad, llegamos a un punto llamado Buenos Puertos, cerca de la ciudad de Lasea.

9 Ya había transcurrido bastante tiempo y la navegación se hacía peligrosa, porque había pasado la época del Ayuno solemne. Entonces Pablo les advirtió: 10 «Amigos, veo que la navegación no podrá continuar sin riesgo y sin graves pérdidas, no sólo para la carga y el barco, sino también para nuestras propias vidas». 11 Pero el centurión confiaba más en el capitán y en el patrón del barco que en las palabras de Pablo; 14 Pero muy pronto se desencadenó un huracán llamado Euraquilón, que provenía de la isla. 15 Como el barco no podía resistir al viento, fue arrastrado y nos dejamos llevar a la deriva. 21 Como ya hacía tiempo que no comíamos, Pablo, de pie en medio de todos, les dijo: «Amigos, debían haberme hecho caso: si no hubiéramos partido de Creta, nos hubiéramos ahorrado este riesgo y estas graves pérdidas. 22 De todas maneras, les ruego que tengan valor porque ninguno de ustedes perecerá; solamente se perderá el barco. 23 Esta noche, se me apareció un ángel del Dios al que yo pertenezco y al que sirvo, 24 y me dijo: “No temas, Pablo. Tú debes comparecer ante el Emperador y Dios te concede la vida de todos los que navegan contigo”. 25 Por eso, amigos, tengan valor. Yo confío que Dios cumplirá lo que me ha dicho. 26 Pero tendremos que encallar contra una isla». 35 Después que dijo esto, tomó pan, dio gracias a Dios delante de todos, lo partió y se puso a comer. 36 Los demás se animaron y también comenzaron a comer. 37 Éramos en total doscientas setenta y seis personas a bordo. 38 Una vez satisfechos, comenzaron a aligerar el barco tirando el trigo al mar. 39 Cuando amaneció, los marineros no reconocieron la costa; sólo distinguían una bahía con una playa, e hicieron lo posible para llevar la nave en esa dirección. 41 Pero chocaron contra un banco de arena, y el barco encalló. La proa se hundió en la arena y quedó inmóvil, mientras que la popa se deshacía por la violencia de las olas. 42 Entonces los soldados decidieron matar a los prisioneros, por temor de que alguno se escapara a nado. 43 Pero el centurión, que quería salvar a Pablo, impidió que lo hicieran, y ordenó que primero se tiraran al mar los que sabían nadar para llegar a tierra. 44 Los demás, lo harían valiéndose de tablas o de los restos del navío. Así todos llegaron a tierra sanos y salvos.

Palabra de Dios.

EPÍSTOLA [Año o Ciclo Ferial: II]
El himno a la caridad.
1 Cor. 13. 1-13:

1 Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 2 Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. 3 Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.

4 El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, 5 no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, 6 no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 7 El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

8 El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; 9 porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. 10 Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. 11 Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, 12 pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. 13 En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de los muertos, nos amaste y lavaste nuestros pecados en tu sangre.

Apoc. 1. 5: cfr.

5 y de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos, el Rey de los reyes de la tierra. Él nos amó y nos purificó de nuestros pecados, por medio de su sangre,
+ EVANGELIO
Jn. 13. 12a. 16-20:

12 Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: «¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes?

16 Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía.

17 Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican. 18 No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí.

19 Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy. 20 Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió».

Palabra del Señor.

DESPUÉS del EVANGELIO
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 95. 1-2a:

1 Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; 2 canten al Señor, bendigan su Nombre, día tras día, proclamen su victoria.