Liturgia AMBROSIANA

MISA : SÁBADO 10 - TdP

AÑO I

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
¿Qué nación tiene leyes y reglas justas como toda esta legislación?
Deut. 4. 1-8:

1 Y ahora, Israel, escucha los preceptos y las leyes que yo les enseño para que las pongan en práctica. Así ustedes vivirán y entrarán a tomar posesión de la tierra que les da el Señor, el Dios de sus padres. 2 No añadan ni quiten nada de lo que yo les ordeno. Observen los mandamientos del Señor, su Dios, tal como yo se los prescribo. 3 Ya han visto con sus propios ojos lo que hizo el Señor en Baal Peor: él aniquiló a todos los que siguieron al Baal de Peor. 4 Ustedes, en cambio, los que permanecieron fieles al Señor, su Dios, viven todavía. 5 Tengan bien presente que ha sido el Señor, mi Dios, el que me ordenó enseñarles los preceptos y las leyes que ustedes deberán cumplir en la tierra de la que van a tomar posesión. 6 Obsérvenlos y pónganlos en práctica, porque así serán sabios y prudentes a los ojos de los pueblos, que al oír todas estas leyes, dirán: “¡Realmente es un pueblo sabio y prudente esta gran nación!”. 7 ¿Existe acaso una nación tan grande que tenga sus dioses cerca de ella, como el Señor, nuestro Dios, está cerca de nosotros siempre que lo invocamos? 8 ¿Y qué gran nación tiene preceptos y costumbres tan justas como esta Ley que hoy promulgo en presencia de ustedes?

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. El Señor reina en su santa ciudad.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 98. 1-4. 9:

1 ¡El Señor reina! Tiemblan los pueblos. Él tiene su trono sobre los querubines: la tierra vacila.

2 ¡Grande es el Señor en Sión! 3 Él se alza sobre todas las naciones. Alaben tu Nombre grande y temible. ¡Santo es el Señor!

4 Tú eres el rey poderoso que ama la justicia, tú has establecido lo que es recto, tú ejerces sobre Jacob el derecho y la justicia.

9 Glorifiquen al Señor, nuestro Dios, y adórenlo en su santa Montaña: el Señor, nuestro Dios, es santo.
EPÍSTOLA
La ley es santa, y santo, justo y bueno es el mandamiento.
Rom. 7. 7-13:

7 ¿Diremos entonces que la Ley es pecado? ¡De ninguna manera! Pero yo no hubiera conocido el pecado si no fuera por la Ley. En efecto, hubiera ignorado la codicia, si la Ley no dijera: No codiciarás. 8 Pero el pecado, aprovechando la oportunidad que le daba el precepto, provocó en mí toda suerte de codicia, porque sin la Ley, el pecado es cosa muerta.

9 Hubo un tiempo en que yo vivía sin Ley, pero al llegar el precepto, tomó vida el pecado, 10 y yo, en cambio, morí. Así resultó que el mandamiento que debía darme la vida, me llevó a la muerte. 11 Porque el pecado, aprovechando la oportunidad que le daba el precepto, me sedujo y, por medio del precepto, me causó la muerte.

12 De manera que la Ley es santa, como es santo, justo y bueno el precepto. 13 ¿Pero es posible que lo bueno me cause la muerte? ¡De ningún modo! Lo que pasa es que el pecado, a fin de mostrarse como tal, se valió de algo bueno para causarme la muerte, y así el pecado, por medio del precepto, llega a la plenitud de su malicia.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

Dios nos ha hablado en estos días a través del Hijo.

Heb. 1. 1-2:

1 Después de haber hablado antiguamente a nuestros padres por medio de los Profetas, en muchas ocasiones y de diversas maneras, 2 ahora, en este tiempo final, Dios nos habló por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por quien hizo el mundo.
+ EVANGELIO
Dios ha enviado al Hijo al mundo, para que el mundo se salve.
Jn. 3. 16-21:

16 Si, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna.

17 Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

18 El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

19 En esto consiste el juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas.

20 Todo el que obra mal odia la luz y no se acerca a ella, por temor de que sus obras sean descubiertas.

21 En cambio, el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras han sido hechas en Dios».

Palabra del Señor.

AÑO II

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
El Señor los tomó para que fueran el pueblo de su propiedad.
Deut. 4. 9-20:

9 Pero presta atención y ten cuidado, para no olvidar las cosas que has visto con tus propios ojos, ni dejar que se aparten de tu corazón un sólo instante. Enséñalas a tus hijos y a tus nietos. 10 El día en que estabas delante del Señor, tu Dios, en el Horeb, él me dijo: “Reúneme al pueblo y yo les haré oír mis palabras, para que aprendan a temerme mientras vivan sobre la tierra, y enseñen a sus hijos a hacer otro tanto”. 11 Ustedes se acercaron y permanecieron al pie de la montaña, mientras la montaña ardía envuelta en un fuego que se elevaba hasta lo más alto del cielo, entre negros nubarrones y una densa oscuridad. 12 El Señor les habló desde el fuego, y ustedes escuchaban el sonido de sus palabras, pero no percibían ninguna figura: sólo se oía la voz. 13 Así les reveló su alianza y les mandó que la cumplieran: las diez Palabras que él mismo escribió en dos tablas de piedra. 14 En aquella oportunidad, él me ordenó que les diera preceptos y leyes para que ustedes los pusieran en práctica en la tierra de la que van a tomar posesión.

15 Tengan cuidado de ustedes mismos. Cuando el Señor les habló desde el fuego, en el Horeb, ustedes no vieron ninguna figura. 16 No vayan a pervertirse, entonces, haciéndose ídolos de cualquier clase, que tengan figura de hombre o de mujer, 17 de animales que viven en la tierra o de aves que vuelan por el espacio, 18 de reptiles que se arrastran por el suelo, o de peces que viven en las aguas, debajo de la tierra. 19 Y cuando levantes los ojos hacia el cielo y veas el sol, la luna, las estrellas y todo el Ejército de los cielos, no te dejes seducir ni te postres para rendirles culto. Porque ellos son la parte que el Señor, tu Dios, ha dado a todos los pueblos que están bajo el cielo. 20 A ustedes, en cambio, los tomó y los hizo salir de Egipto –ese horno donde se funde el hierro– para que fueran el pueblo de su herencia, como lo son en el día de hoy.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. Glorifiquen al Señor, nuestro Dios.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 98. 5-9:

5 Glorifiquen al Señor, nuestro Dios, adórenlo ante el estrado de sus pies. ¡Santo es el Señor!

6 Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes, y Samuel, entre los que invocaban su Nombre, clamaban al Señor y él les respondía.

7 Dios les hablaba desde la columna de nube; ellos observaban sus mandamientos y los preceptos que les había dado.

8 Señor, nuestro Dios, tú les respondías; tú eras para ellos un Dios indulgente, pero te vengabas de sus malas acciones.

9 Glorifiquen al Señor, nuestro Dios, y adórenlo en su santa Montaña: el Señor, nuestro Dios, es santo.
EPÍSTOLA
Él los ha reconciliado en el cuerpo carnal de su Hijo, entregándolo a la muerte, a fin de que ustedes pudieran presentarse delante de él como una ofrenda santa, inmaculada e irreprochable. (v. 22)*
Col. 1. 21-23:

21 Antes, a causa de sus pensamientos y sus malas obras, ustedes eran extraños y enemigos de Dios. 22 Pero ahora, él los ha reconciliado en el cuerpo carnal de su Hijo, entregándolo a la muerte, a fin de que ustedes pudieran presentarse delante de él como una ofrenda santa, inmaculada e irreprochable. 23 Para esto es necesario que ustedes permanezcan firmes y bien fundados en la fe, sin apartarse de la esperanza transmitida por la Buena Noticia que han oído y que fue predicada a todas las criaturas que están bajo el cielo y de la cual yo mismo, Pablo, fui constituido ministro.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

Dios le anticipó a Abraham esta buena noticia: todas las naciones serán bendecidas en ti.

Gál. 3. 8: Cfr. .
8 La Escritura, previendo que Dios justificaría a los paganos por la fe, anticipó esta buena noticia a Abraham, prometiéndole: En ti serán bendecidas todas las naciones.
+ EVANGELIO
Vendrán del Oriente y del Occidente y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob.
Lc. 13. 23-30:
23 Una persona le preguntó: «Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?». Él respondió: 24 «Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. 25 En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: “Señor, ábrenos”. Y él les responderá: “No sé de dónde son ustedes”. 26 Entonces comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas”. 27 Pero él les dirá: “No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!”.

28 Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. 29 Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. 30 Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos».

Palabra del Señor.