Liturgia AMBROSIANA

MISA : SÁBADO 1 DESPÚES de PENTECOSTÉS

AÑO I

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
La consagración de Aarón, sumo sacerdote, y sus hijos.
Lev. 8. 1-13:

1 El Señor dijo a Moisés: 2 Reúne a Aarón y a sus hijos; toma las vestiduras, el óleo de la unción, el novillo para el sacrificio por el pecado, los dos carneros y la canasta de los panes ácimos, 3 y congrega a toda la comunidad junto a la entrada de la Carpa del Encuentro.

4 Moisés hizo lo que el Señor le había ordenado, y cuando la comunidad estuvo reunida a la entrada de la Carpa, 5 él les dijo: “El Señor ha mandado hacer estas cosas”. 6 Entonces Moisés ordenó que se acercaran Aarón y sus hijos y los lavó con agua. 7 Después impuso la túnica a Aarón y se la ciñó con la faja; lo vistió con el manto y le puso encima el efod, ciñéndolo con el cinturón, de manera que se lo dejó bien ajustado. 8 Luego le colocó el pectoral y depositó en él el Urím y el Tumím; 9 también puso sobre su cabeza el turbante, y encima de este, sobre la frente, colocó la flor de oro –el signo de su consagración– como el Señor se lo había ordenado.

10 En seguida Moisés tomó el óleo de la unción, ungió la Morada y todo lo que había en ella, y así los consagró. 11 Hizo siete aspersiones con óleo sobre el altar, y ungió el altar y todos sus utensilios, la fuente y su base, para consagrarlos. 12 Luego derramó óleo sobre la cabeza de Aarón y lo consagró por medio de la unción.

13 Finalmente, Moisés hizo que se acercaran los hijos de Aarón, los vistió con túnicas, los ciñó con fajas y les ajustó las mitras, según la orden que el Señor le había dado.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. Vengan, aclamemos al Señor.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 94. 1-5:

1 ¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva! 2 ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor!

3 Porque el Señor es un Dios grande, el soberano de todos los dioses: 4 en su mano están los abismos de la tierra, y son suyas las cumbres de las montañas; 5 suyo es el mar, porque él lo hizo, y la tierra firme, que formaron sus manos.
EPÍSTOLA
Jesús, nuevo Sumo Sacerdote.
Heb. 5. 7-10:

7 Él dirigió durante su vida terrena súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión. 8 Y, aunque era Hijo de Dios, aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer. 9 De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, 10 porque Dios lo proclamó Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

El Señor ha jurado y no se arrepiente: eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.

SALMOS RESPONSORIALES Sal. 109. 4:

4 El Señor lo ha jurado y no se retractará: "Tú eres sacerdote para siempre, a la manera de Melquisedec".
+ EVANGELIO
El Espíritu del Señor está sobre mí; porque me ha consagrado con la unción.
Lc. 4. 16b-22b:

16 Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. 17 Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:

18 El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos 19 y proclamar un año de gracia del Señor.

20 Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él. 21 Entonces comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír». 22 Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?».

Palabra del Señor.

AÑO II

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
La purificación luego del parto.
Lev. 12. 1-8:

1 El Señor dijo a Moisés: 2 Habla en estos términos a los israelitas: Cuando una mujer quede embarazada y dé a luz un varón, será impura durante siete días, como lo es en el tiempo de su menstruación. 3 Al octavo día será circuncidado el prepucio del niño, 4 pero ella deberá continuar purificándose de su sangre durante treinta y tres días más. No tocará ningún objeto consagrado ni irá al Santuario, antes de concluir el tiempo de su purificación.

5 Pero si da a luz una niña, será impura durante dos semanas, como lo es durante su menstruación, y deberá continuar purificándose de su sangre durante sesenta y seis días más.

6 Al concluir el período de su purificación, tanto por el hijo como por la hija, la madre presentará al sacerdote, a la entrada de la Carpa del Encuentro, un cordero de un año para ofrecer un holocausto, y un pichón de paloma o una torcaza, para ofrecerlos como sacrificio por el pecado. 7 El sacerdote lo presentará delante del Señor y practicará el rito de expiación en favor de ella. Así quedará purificada de su pérdida de sangre. Este es el ritual concerniente a la mujer que da a luz un niño o una niña. 8 Y si no dispone de recursos suficientes para adquirir un cordero, tomará dos torcazas o dos pichones, uno para el holocausto y otro para el sacrificio por el pecado. El sacerdote realizará el rito de expiación en favor de ella, y así quedará purificada.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. ¡Vengan, adoremos al Señor!
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 94. 6-9. 1-2:

6 ¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó! 7 Porque él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano.

7 Ojalá hoy escuchen la voz del Señor: 8 «No endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto, 9 cuando sus padres me tentaron y provocaron, aunque habían visto mis obras.

1 ¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva! 2 ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor!
EPÍSTOLA
Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la Ley (v. 4b).
Gál. 4. 1-5:

1 Voy a ser más explícito: el heredero, mientras es menor de edad, aunque sea propietario de todos sus bienes, en nada se diferencia de un esclavo. 2 En efecto, hasta la edad fijada por su padre, está bajo la dependencia de sus tutores y administradores. 3 Así también nosotros, cuando éramos menores de edad, estábamos sometidos a los elementos del mundo. 4 Pero cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la Ley, 5 para redimir a los que estaban sometidos a la Ley y hacernos hijos adoptivos.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

Conviene que cumplamos todo lo que es justo.

Mt. 3. 15:
15 Pero Jesús le respondió: “Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo”. Y Juan se lo permitió.
+ EVANGELIO
Cuando se completaron los días de su purificación según la Ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén.
Lc. 2. 22-32:

22 Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, 23 como está escrito en la Ley: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. 24 También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.

25 Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él 26 y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. 27 Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, 28 Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:

29 «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, 30 porque mis ojos han visto la salvación 31 que preparaste delante de todos los pueblos: 32 luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel».

Palabra del Señor.