Liturgia AMBROSIANA

MISA : MIÉRCOLES 7 - TdP

LECCIONARIO

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
Después de Josué, Dios suscita a los jueces y prueba a Israel con los gentiles.
Jue. 2. 18-3. 6:

18 Cuando el Señor les suscitaba jueces, estaba con el juez y los salvaba de las manos de sus enemigos mientras vivía el juez, porque se compadecía de los gemidos que les provocaban sus opresores y perseguidores. 19 Pero cuando moría el juez, volvían a pervertirse más aún que sus antepasados: iban detrás de otros dioses para servirlos y postrarse delante de ellos, sin renunciar en nada a sus malas acciones y a su conducta obstinada.

20 La ira del Señor se encendió contra Israel, y él dijo: “Ya que este pueblo ha quebrantado mi alianza, la que yo prescribí a sus padres, y no ha escuchado mi voz, 21 tampoco yo arrojaré de su presencia a ninguna de las naciones que dejó Josué cuando murió”. 22 Esto lo hacía para probar a Israel por medio de ellas, y para ver si seguían el camino del Señor, como lo habían seguido sus padres. 23 Por eso el Señor, en lugar de expulsar inmediatamente a esas naciones, las dejó en paz y no las entregó en manos de Josué.

1 El Señor dejó que sobrevivieran algunas naciones, para poner a prueba por medio de ellas a Israel, a todos aquellos que no habían intervenido en las guerras de Canaán. 2 Lo hizo solamente para enseñar a combatir a los que no lo habían hecho antes, es decir, a las nuevas generaciones de israelitas. 3 Esas naciones son las siguientes: los filisteos con sus cinco príncipes y todos los cananeos, los sidonios y los hititas que habitaban en la montaña del Líbano, desde el monte de Baal Hermón hasta la Entrada de Jamat. 4 Estas naciones sirvieron para probar a Israel, y ver si era fiel a los mandamientos que el Señor había dado a sus padres por medio de Moisés. 5 Por eso los israelitas tuvieron que vivir en medio de los cananeos, los hititas, los amorreos, los perizitas, los jivitas y los jebuseos. 6 Ellos se casaron con mujeres de estos pueblos, les dieron por esposas a sus propias hijas, y sirvieron a sus dioses.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. Den gracias al Señor, porque su amor es para siempre.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 105. 1. 6. 8. 35-36. 44-45:
11 El agua cubrió a sus opresores, ni uno solo quedó con vida:

6 Hemos pecado, igual que nuestros padres; somos culpables, hicimos el mal:

8 Pero él los salvó por amor de su Nombre, para poner de manifiesto su poder: 35 se mezclaron con los paganos e imitaron sus costumbres; 36 rindieron culto a sus ídolos, que fueron para ellos una trampa. 44 Sin embargo, él miró su aflicción y escuchó sus lamentos.

45 Se acordó de su alianza en favor de ellos y se arrepintió por su gran misericordia;
LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
Muerte de Josué y devastación de la Jerusalén cananea.
Jue. 1. 1-8:

1 Después de la muerte de Josué, los israelitas consultaron al Señor, diciendo: “¿Quién de nosotros será el primero en subir a luchar contra los cananeos?”. 2 El Señor respondió: “Que suba Judá, porque yo he puesto el país en sus manos”. 3 Entonces Judá dijo a su hermano Simeón: “Sube conmigo al territorio que me ha tocado en suerte. Atacaremos a los cananeos, y después yo iré contigo al territorio que te ha sido asignado”. Y Simeón lo acompañó.

4 Cuando Judá subió, el Señor puso en sus manos a los cananeos y a los perizitas, y derrotaron en Bézec a diez mil hombres. 5 Allí se encontraron con Adoní Bézec, combatieron contra él y derrotaron a los cananeos y a los perizitas. 6 Adoní Bézec trató de escapar, pero ellos lo persiguieron, lo capturaron y le cortaron el dedo pulgar de las manos y de los pies. 7 Entonces Adoní Bézec exclamó: “Setenta reyes, con los pulgares de sus manos y de sus pies cortados, recogían migajas debajo de mi mesa. Y ahora Dios me retribuye de acuerdo con lo que hice”. Luego lo llevaron a Jerusalén, y allí murió. 8 La tribu de Judá atacó a Jerusalén; la tomaron, pasaron a sus habitantes al filo de la espada e incendiaron la ciudad.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. Tú, mi Señor, eres mi gran salvación.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 17. 2. 3c. 28a. 30. 31ac. 35. 37. 47:

2 Yo te amo, Señor, mi fuerza,

3 Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador, mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte.

28 Porque tú salvas al pueblo oprimido y humillas los ojos altaneros;

30 Contigo puedo asaltar una muralla; con mi Dios, puedo escalar cualquier muralla.

31 El camino de Dios es perfecto, la promesa del Señor es digna de confianza. El Señor es un escudo para los que se refugian en él,

35 el que adiestra mis manos para la guerra y mis brazos para tender el arco de bronce.

37 me hiciste dar largos pasos, y no se doblaron mis tobillos.

47 ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! ¡Glorificado sea el Dios de mi salvación,
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

Sean hijos del Altísimo, que es benévolo con los ingratos y los impíos, dice el Señor.

Lc. 6. 35: Cfr. .
35 Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada en cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno con los desagradecidos y los malos.
+ EVANGELIO
«Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?». Pero él se dio vuelta y los reprendió. (vs. 54-55)
Lc. 9. 51-56:

51 Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén 52 y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. 53 Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén. 54 Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: «Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?». 55 Pero él se dio vuelta y los reprendió. 56 Y se fueron a otro pueblo.

Palabra del Señor.