Liturgia AMBROSIANA

MISA : MIÉRCOLES 1 DESPUÉS de PENTECOSTÉS

AÑO I

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
El llamado de Moisés.
Éx. 6. 2-11:

2 Dios habló a Moisés y le dijo: “Yo soy el Señor. 3 Yo me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como el Dios Todopoderoso, pero no me di a conocer a ellos con mi nombre ‘el Señor’. 4 También establecí mi alianza con ellos, para darles la tierra de Canaán, esa tierra donde ellos residieron como extranjeros. 5 Y cuando escuché los gemidos de los israelitas, esclavizados por los egipcios, me acordé de mi alianza. 6 Por eso, anuncia esto a los israelitas: Yo soy el Señor. Yo los libraré de los trabajos forzados que les imponen los egipcios, los salvaré de la esclavitud a que ellos los someten, y los rescataré con el poder de mi brazo, infligiendo severos y justos castigos. 7 Haré de ustedes mi Pueblo y yo seré su Dios. Así tendrán que reconocer que soy yo, el Señor, el que los libró de los trabajos forzados de Egipto. 8 Después los introduciré en la tierra que juré dar a Abraham, a Isaac y a Jacob, y se la daré en posesión. Yo soy el Señor”. 9 Moisés refirió estas palabras a los israelitas, pero ellos no quisieron escucharlo, porque estaban desalentados a causa de la dura servidumbre.

10 Entonces el Señor dijo a Moisés: 11 “Preséntate al Faraón, el rey de Egipto, y dile que deje partir de su país a los israelitas”.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. Bendito sea el Señor, Dios de nuestra salvación.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 67. 20-22. 29-30b. 31d-33. 35. 36bc:

20 ¡Bendito sea el Señor, el Dios de nuestra salvación! Él carga con nosotros día tras día; 21 él es el Dios que nos salva y nos hace escapar de la muerte. 22 Sí, Dios aplastará la cabeza de sus enemigos, el cráneo de los que se obstinan en sus delitos.

29 Tu Dios ha desplegado tu poder: ¡sé fuerte, Dios, tú que has actuado por nosotros! 30 A causa de tu Templo, que está en Jerusalén, los reyes te presentarán tributo.

31 Reprime a la Fiera de los juncos, al tropel de los toros y terneros: que esos pueblos se rindan a tus pies, trayendo lingotes de oro. El Señor dispersó a los pueblos guerreros; 32 telas preciosas llegan de Egipto y Etiopía, con sus propias manos, presenta sus dones a Dios.

33 ¡Canten al Señor, reinos de la tierra, entonen un himno al Señor, 35 ¡reconozcan el poder del Señor! Su majestad brilla sobre Israel y su poder, sobre las nubes.

36 Tú eres temible, Señor, desde tus santuarios. El Dios de Israel concede a su pueblo el poder y la fuerza. ¡Bendito sea Dios!
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

Bendito sea el Señor, que ha visitado y redimido a su pueblo.

Lc. 1. 68:

68 «Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo,
+ EVANGELIO
La suegra de Pedro. *
Lc. 4. 38-41:

38 Al salir de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella. 39 Inclinándose sobre ella, Jesús increpó a la fiebre y esta desapareció. En seguida, ella se levantó y se puso a servirlos.

40 Al atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y él, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. 41 De muchos salían demonios, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!». Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías.

Palabra del Señor.

AÑO II

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
Anuncio de la décima plaga de Egipto.
Éx. 11. 1-9:

1 El Señor dijo a Moisés: “Voy a enviar contra el Faraón y contra Egipto una sola calamidad más, y después él los dejará partir de aquí. Más aún, cuando los haga partir, los echará de aquí definitivamente. 2 Mientras tanto, ordena al pueblo que cada hombre pida a su vecino, y cada mujer a su vecina, objetos de plata y oro”. 3 El Señor, por su parte, hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, y el mismo Moisés llegó a gozar de gran prestigio en Egipto, tanto entre los servidores del Faraón como entre el pueblo.

4 Moisés dijo: “Así habla el Señor: ‘Hacia la medianoche, yo saldré a recorrer Egipto, 5 y morirán todos sus hijos primogénitos, desde el primogénito del Faraón, el que debe sucederle en el trono, hasta el primogénito de la esclava que maneja la máquina de moler, y todos los primogénitos del ganado. 6 Entonces resonará en todo Egipto un alarido inmenso, como nunca lo hubo ni lo habrá jamás. 7 Pero contra los israelitas –ya sean hombres o animales– ni siquiera ladrará un perro, para que ustedes sepan que el Señor hace una distinción entre Israel y Egipto’. 8 Luego vendrán todos tus servidores a inclinarse ante mí, y me dirán: ‘¡Váyanse, tú y el pueblo que está bajo tus órdenes!’. Después me iré”. Y lleno de indignación, Moisés se alejó de la presencia del Faraón.

9 Luego el Señor dijo a Moisés: “El Faraón no los escuchará, para que se multipliquen mis prodigios en el país de Egipto”.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. El Señor guía a su pueblo como un rebaño.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 77. 1-4. 51-52:

1 Poema de Asaf. Finalidad del poema Pueblo mío, escucha mi enseñanza, presta atención a las palabras de mi boca: 2 yo voy a recitar un poema, a revelar enigmas del pasado.

3 Lo que hemos oído y aprendido, lo que nos contaron nuestros padres, 4 no queremos ocultarlo a nuestros hijos, lo narraremos a la próxima generación: son las glorias del Señor y su poder, las maravillas que él realizó.

51 Hirió a los primogénitos de Egipto, a los hijos mayores de la tierra de Cam; 52 sacó a su pueblo como a un rebaño, y los guió como a ovejas por el desierto:
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

Bendito sea el Señor, que ha visitado y redimido a su pueblo.

Lc. 1. 68:

68 «Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo,
+ EVANGELIO
Jesús increpó a la fiebre y esta desapareció. *
Lc. 4. 38-41:

38 Al salir de la sinagoga, entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella. 39 Inclinándose sobre ella, Jesús increpó a la fiebre y esta desapareció. En seguida, ella se levantó y se puso a servirlos.

40 Al atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y él, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los curaba. 41 De muchos salían demonios, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!». Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías.

Palabra del Señor.