Liturgia AMBROSIANA

MISA : MARTES 2 después de Pentecostés

AÑO I

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
La décima plaga y la salida de Israel de Egipto.
Éx. 12. 29-34:

29 A medianoche, el Señor exterminó a todos los primogénitos en el país de Egipto, desde el primogénito del Faraón –el que debía sucederle en el trono– hasta el primogénito del que estaba preso en la cárcel, y a todos los primogénitos del ganado. 30 El Faraón se levantó aquella noche lo mismo que todos sus servidores y todos los egipcios, y en Egipto resonó un alarido inmenso, porque no había ninguna casa donde no hubiera un muerto.

31 Esa misma noche, el Faraón mandó llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: “Salgan inmediatamente de en medio de mi pueblo, ustedes y todos los israelitas, y vayan a dar culto al Señor, como lo habían pedido. 32 Tomen también sus ovejas y sus vacas, puesto que así lo quieren, y váyanse. Imploren una bendición también para mí”. 33 Los egipcios, por su parte, urgían al pueblo para obligarlo a salir del país lo antes posible, porque decían: “De lo contrario, todos moriremos”. 34 El pueblo recogió la masa para el pan antes que fermentara, y envolviendo en sus mantos los utensilios de cocina, los cargaron sobre sus hombros.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. Le diremos a la generación futura lo que nuestros padres nos contaron.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 77. 2-3. 51-54:

2 yo voy a recitar un poema, a revelar enigmas del pasado.

3 Lo que hemos oído y aprendido, lo que nos contaron nuestros padres,

51 Hirió a los primogénitos de Egipto, a los hijos mayores de la tierra de Cam; 52 sacó a su pueblo como a un rebaño, y los guió como a ovejas por el desierto: 53 los condujo seguros y sin temor, mientras el Mar cubría a sus adversarios.

54 Los llevó hasta su Tierra santa, hasta la Montaña que adquirió con su mano;

AÑO II

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
Las aguas amargas.
Éx. 15. 22-27:

22 Moisés hizo partir a los israelitas del Mar Rojo. Ellos se dirigieron hacia el desierto de Sur, y después de caminar tres días por ese desierto sin encontrar agua, 23 llegaron a Mará, pero no pudieron beber el agua porque era amarga. De allí procede el nombre de Mará - que significa «Amarga»- dado a ese lugar. 24 Y el pueblo se puso a protestar contra Moisés, diciendo: «¿Qué vamos a beber ahora?». 25 Moisés invocó al Señor, y el Señor le indicó un árbol. Moisés arrojó un trozo de él en el agua, y esta se volvió dulce. Allí el Señor les impuso una legislación y un derecho, y allí los puso a prueba. 26 Luego les dijo: «Si escuchas realmente la voz del Señor, tu Dios, y practicas lo que es recto a sus ojos, si prestas atención a sus mandamientos y observas todos sus preceptos, no te infligiré ninguna de las enfermedades que envié contra Egipto, porque yo, el Señor, soy el que te da la salud». 27 Después llegaron a Elím, un lugar donde había doce fuentes y setenta palmeras, y allí establecieron su campamento, a orilla de las aguas.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. Bendice al Señor, alma mía, no olvides sus beneficios.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 102. 2-4. 6-9:
2 bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios.

3 Él perdona todas tus culpas y cura todas tus dolencias; 4 rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura;

6 El Señor hace obras de justicia y otorga el derecho a los oprimidos; 7 él mostró sus caminos a Moisés y sus proezas al pueblo de Israel.

8 El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; 9 no acusa de manera inapelable ni guarda rencor eternamente;
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [Año o Ciclo Ferial: I y II]
I. Leccionario [No oficial]:

Él tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades.

Mt. 8. 17:

17 para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: Él tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades.
+ EVANGELIO [Año o Ciclo Ferial: I y II]
Lc. 5. 12-16:

12 Mientras Jesús estaba en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra. Al ver a Jesús, se postró ante él y le rogó: «Señor, si quieres, puedes purificarme». 13 Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Lo quiero, queda purificado». Y al instante la lepra desapareció. 14 El le ordenó que no se lo dijera a nadie, pero añadió: «Ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio». 15 Su fama se extendía cada vez más y acudían grandes multitudes para escucharlo y hacerse curar de sus enfermedades. 16 Pero él se retiraba a lugares desiertos para orar.

Palabra del Señor.