Liturgia AMBROSIANA

MISA : LUNES 4 - TdP

AÑOs I*II

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
Moisés excluido de la Tierra Prometida.
Deut. 4. 21-31:

21 Pero por culpa de ustedes, el Señor se indignó contra mí y juró que yo no pasaría el Jordán ni entraría en la hermosa tierra que él te da como herencia. 22 Sí, yo moriré en este país antes de pasar el Jordán, pero ustedes lo van a cruzar y van a tomar posesión de esa hermosa tierra. 23 Tengan cuidado, entonces, de no olvidar la alianza que el Señor, su Dios, ha establecido con ustedes, y no se fabriquen ningún ídolo que tenga la figura de todo aquello que el Señor les prohíbe. 24 Porque el Señor, tu Dios, es un fuego devorador, un Dios celoso.

25 Y si después de haber tenido hijos y nietos y de haber vivido largo tiempo en el país, ustedes se pervierten y se hacen ídolos de cualquier clase, si cometen lo que es malo a los ojos del Señor, su Dios, y provocan su indignación, 26 yo les juro hoy, poniendo por testigos contra ustedes al cielo y a la tierra, que desaparecerán muy pronto del país que van a poseer cuando crucen el Jordán. No vivirán allí mucho tiempo, porque serán exterminados por completo: 27 el Señor los dispersará entre los pueblos y no quedarán más que unos pocos, diseminados en medio de las naciones adonde él los conduzca. 28 Allí ustedes servirán a dioses hechos por la mano del hombre, dioses de madera y de piedra, que no ven ni oyen, no comen ni sienten.

29 Entonces buscarás al Señor, tu Dios, y lo encontrarás, si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma. 30 Y cuando estés angustiado, porque te habrán sucedido todas estas cosas –al cabo de los años– volverás al Señor, tu Dios, y lo escucharás. 31 Porque el Señor, tu Dios, es un Dios misericordioso, que no te abandonará, ni te destruirá, ni se olvidará de la alianza que estableció con tus padres mediante un juramento.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. Tu gracia, Señor, permanece para siempre.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 88. 2-3. 32-35:

2 Cantaré eternamente el amor del Señor, proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones. 3 Porque tú has dicho: “Mi amor se mantendrá eternamente, mi fidelidad está afianzada en el cielo.

32 si profanan mis preceptos y no observan mis mandamientos, 33 castigaré sus rebeldías con la vara y sus culpas, con el látigo.

34 Pero a él no le retiraré mi amor ni desmentiré mi fidelidad; 35 no quebrantaré mi alianza ni cambiaré lo que salió de mis labios.
LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
¿Hubo alguna vez algo tan grande?
Deut. 4. 32-40:

32 Pregúntale al tiempo pasado, a los días que te han precedido desde que el Señor creó al hombre sobre la tierra, si de un extremo al otro del cielo sucedió alguna vez algo tan admirable o se oyó una cosa semejante. 33 ¿Qué pueblo oyó la voz de Dios que hablaba desde el fuego, como la oíste tú, y pudo sobrevivir? 34 ¿O qué dios intentó venir a tomar para sí una nación de en medio de otra, con milagros, signos y prodigios, combatiendo con mano poderosa y brazo fuerte, y realizando tremendas hazañas, como el Señor, tu Dios, lo hizo por ustedes en Egipto, delante de tus mismos ojos?

35 A ti se te hicieron ver todas estas cosas, para que sepas que el Señor es Dios, y que no hay otro dios fuera de él. 36 Él te hizo oír su voz desde el cielo para instruirte; en la tierra te mostró su gran fuego, y desde ese fuego tú escuchaste sus palabras. 37 Por amor a tus padres, y porque eligió a la descendencia que nacería de ellos, el Señor te hizo salir de Egipto con su presencia y su gran poder; 38 desposeyó a naciones más numerosas y fuertes que tú; te introdujo en sus territorios y te los dio como herencia, hasta el día de hoy. 39 Reconoce hoy y medita en tu corazón que el Señor es Dios –allá arriba, en el cielo, y aquí abajo, en la tierra– y no hay otro. 40 Observa los preceptos y los mandamientos que hoy te prescribo. Así serás feliz, tú y tus hijos después de ti, y vivirás mucho tiempo en la tierra que el Señor, tu Dios, te da para siempre.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. Recordamos con alegría, Señor, tus maravillas.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 76. 12-16. 21:

12 Yo recuerdo las proezas del Señor, sí, recuerdo sus prodigios de otro tiempo; 13 evoco todas sus acciones, medito en todas sus hazañas.

14 Tus caminos son santos, Señor. ¿Hay otro dios grande como nuestro Dios? 15 Tú eres el Dios que hace maravillas, y revelaste tu poder entre las naciones. 16 Con tu brazo redimiste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José.

21 Tú guiaste a tu pueblo como a un rebaño, por medio de Moisés y de Aarón.
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

¡Ay de ustedes, dice el Señor, guías ciegos; por fuera parecen justos delante de los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad!

Mt. 23. 23-24. 28:

23 ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. 24 ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello!

28 Así también son ustedes: por fuera parecen justos delante de los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad.
+ EVANGELIO
Cada árbol se reconoce por su fruto. *
Lc. 6. 39-45:

39 Les hizo también esta comparación: «¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un pozo? 40 El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro. 41 ¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? 42 ¿Cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo”, tú, que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano.

43 No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni árbol malo que dé frutos buenos: 44 cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas. 45 El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón. El malo saca el mal de su maldad, porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Palabra del Señor.