Liturgia AMBROSIANA

MISA : LUNES 3 de PASCUA

LECCIONARIO

LECTURA
Hech. 8. 5-8:

5 Felipe descendió a la ciudad de Samaría y allí predicaba a Cristo. 6 Al oírlo y al ver los milagros que hacía, todos recibían unánimemente las palabras de Felipe. 7 Porque los espíritus impuros, dando grandes gritos, salían de muchos que estaban poseídos, y buen número de paralíticos y lisiados quedaron curados. 8 Y fue grande la alegría de aquella ciudad.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Ant.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 77. 1-2. 3-4. 5-6. 7:

1 Poema de Asaf. Finalidad del poema Pueblo mío, escucha mi enseñanza, presta atención a las palabras de mi boca: 2 yo voy a recitar un poema, a revelar enigmas del pasado.

3 Lo que hemos oído y aprendido, lo que nos contaron nuestros padres, 4 no queremos ocultarlo a nuestros hijos, lo narraremos a la próxima generación: son las glorias del Señor y su poder, las maravillas que él realizó.

5 El Señor dio una norma a Jacob, estableció una ley en Israel, y ordenó a nuestros padres enseñar estas cosas a sus hijos.

6 Así las aprenderán las generaciones futuras y los hijos que nacerán después; y podrán contarlas a sus propios hijos,

7 para que pongan su confianza en Dios, para que no se olviden de sus proezas y observen sus mandamientos.
+ EVANGELIO
Jn. 5. 19-30:

19 Entonces Jesús tomó la palabra diciendo: 19 «Les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo.

20 Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. Y le mostrará obras más grandes aún, para que ustedes queden maravillados.

21 Así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida al que él quiere.

22 Porque el Padre no juzga a nadie: él ha puesto todo juicio en manos de su Hijo, 23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.

24 Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en aquel que me ha enviado, tiene Vida eterna y no está sometido al juicio, sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida.

25 Les aseguro que la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán.

26 Así como el Padre dispone de la Vida, del mismo modo ha concedido a su Hijo disponer de ella, 27 y le dio autoridad para juzgar porque él es el Hijo del hombre.

28 No se asombren: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz 29 y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio.

30 Nada puedo hacer por mí mismo. Yo juzgo de acuerdo con lo que oigo, y mi juicio es justo, porque lo que yo busco no es hacer mi voluntad, sino la de aquel que me envió.

Palabra del Señor.