Liturgia AMBROSIANA

MISA : LUNES 13 - TdP

LECCIONARIO

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
Esdras se prepara para la partida.
Esd. 7. 27-28:

27 ¡Bendito sea el Señor, el Dios de nuestros padres, que inspiró al rey esta decisión de glorificar la Casa del Señor que está en Jerusalén, 28 y me hizo ganar el favor del rey, de sus consejeros y de los más importantes funcionarios reales! Yo cobré ánimo porque el Señor estaba conmigo, y reuní a algunos jefes de Israel para que me acompañaran.
Esd. 8. 15-23:

15 Yo los reuní a orillas del río que va hacia Ahavá y allí acampamos durante tres días. Vi que había gente del pueblo y sacerdotes, pero no encontré ningún levita. 16 Entonces llamé a los jefes Eliezer, Ariel, Semaías, Elnatán, Jarib, Elnatán, Natán, Zacarías y Mesulán, y a los instructores Joiarib y Elnatán, 17 y los envié a ver a Idó, jefe de Casifía, con la orden precisa de lo que debían decir a él y a sus hermanos que residían en esa localidad, a fin de que nos mandaran servidores para la Casa de nuestro Dios. 18 Gracias a que la mano bondadosa de nuestro Dios estaba sobre nosotros, ellos nos enviaron un hombre muy capaz, llamado Serebías, de los hijos de Majlí, hijo de Leví, hijo de Israel, junto con sus hijos y sus hermanos: en total, dieciocho hombres. 19 Además, nos enviaron a Jasabías, de los hijos de Merarí, junto con su hermano Isaías y con sus hijos: en total, veinte hombres; 20 y de entre los empleados del Templo que David y los jefes habían puesto al servicio de los levitas, enviaron doscientos veinte hombres, todos registrados personalmente.

21 Allí, a orillas del río Ahavá, proclamé un ayuno, para humillarnos delante de nuestro Dios, a fin de pedirle un feliz viaje para nosotros y nuestros hijos y para todos nuestros bienes. 22 Porque hubiera sido vergonzoso pedir al rey gente armada y jinetes, para que nos protegieran en el camino contra el enemigo. Al contrario, nosotros habíamos dicho al rey: “La mano de nuestro Dios se extiende para bendecir a todos los que lo buscan, y su poder y su ira caen sobre todos los que lo abandonan”. 23 Así ayunamos e invocamos a nuestro Dios, y él nos escuchó.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. Bienaventurado el que decide en su corazón el santo viaje. ( Sal. 83. 6 )
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 83. 6-11:
6 ¡Felices los que encuentran su fuerza en ti, al emprender la peregrinación!

7 Al pasar por el valle árido, lo convierten en un oasis; caen las primeras lluvias, y lo cubren de bendiciones; 8 ellos avanzan con vigor siempre creciente hasta contemplar a Dios en Sión.

9 Señor del universo, oye mi plegaria, 9 escucha, Dios de Jacob; 10 protege, Dios, a nuestro Escudo y mira el rostro de tu Ungido.

11 Vale más un día en tus atrios que mil en otra parte; yo prefiero el umbral de la Casa de mi Dios antes que vivir entre malvados.
LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
En ayuno y cilicio, los hijos de Israel confiesan sus pecados.
Neh. 9. 1-15. 36-37:

1 El día veinticuatro de ese mes, los israelitas se reunieron para un ayuno, vestidos de sayales y cubiertos de polvo. 2 Los de la estirpe de Israel se separaron de todos los extranjeros y se presentaron para confesar sus pecados y las faltas de sus padres. 3 Una vez ubicados en sus puestos, durante una cuarta parte del día se leyó el libro de la Ley del Señor, su Dios, y durante otra cuarta parte, confesaron sus pecados y se postraron delante del Señor, su Dios. 4 Sobre la tribuna de los levitas se levantó Josué, junto con Binuí, Cadmiel, Sebanías, Buní, Serebías, Baní y Quenaní, y clamaron en alta voz al Señor, su Dios. 5 Luego los levitas Josué, Cadmiel, Baní, Jasabnías, Serebías, Hodías, Sebanías y Petajías dijeron: "¡Levántense, bendigan al Señor, su Dios, desde siempre y para siempre! Sea bendecido tu Nombre glorioso, que supera toda bendición y alabanza".

6 Y Esdras dijo: "¡Tú eres el Señor, sólo tú! Tú hiciste los cielos, lo más alto del cielo y todo su ejército, la tierra y todo lo que hay en ella, los mares y todo lo que contienen. A todo eso le das vida, y el ejército del cielo se postra ante ti. 7 Tú, Señor, eres el Dios que elegiste a Abrám, lo hiciste salir de Ur de los caldeos y le pusiste por nombre Abraham. 8 Al ver que su corazón te era fiel, concluiste con él la alianza, para darle el país de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los perizitas, de los jebuseos y guirgasitas, y para dárselo a su descendencia. Y has cumplido tus palabras, porque eres justo. 9 Tú viste la miseria de nuestros padres en Egipto, oíste su clamor junto al Mar Rojo. 10 Hiciste signos y prodigios contra el Faraón, contra sus servidores y todo el pueblo de su país, porque sabías con qué arrogancia los habían tratado; así adquiriste un renombre que perdura hasta hoy. 11 Abriste ante ellos el mar, y ellos lo cruzaron sin mojarse los pies; pero a sus perseguidores los hundiste en el abismo, como una piedra en las aguas caudalosas. 12 Los guiaste de día con una columna de nube y de noche, con una columna de fuego, para iluminarles el camino que debían recorrer.

13 Tú bajaste a la montaña del Sinaí y hablaste con ellos desde el cielo; les diste normas justas y leyes fidedignas, preceptos y mandamientos excelentes. 14 Les hiciste conocer tu santo día sábado y les prescribiste mandamientos, preceptos y una Ley, por medio de Moisés, tu servidor. 15 Tú les diste pan del cielo para saciar su hambre, hiciste brotar agua de la roca para calmar su sed, y les mandaste ir a tomar posesión de la tierra que, con la mano en alto, habías jurado darles.

36 Mira que hoy estamos esclavizados, sí, somos esclavos aquí, en el país que diste a nuestros padres, para que gozáramos de sus frutos y de sus bienes. 37 ** Sus abundantes productos son para los reyes que tú nos has impuesto a causa de nuestros pecados, y ellos disponen a su arbitrio de nuestras personas y nuestro ganado. ¡En qué opresión hemos caído!".
Neh. 10. 1:

1 Como consecuencia de todo esto, asumimos un firme compromiso y lo consignamos por escrito. En el documento sellado atestiguan nuestros jefes, nuestros levitas y nuestros sacerdotes.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. Señor, nosotros somos el rebaño de tu pasto. ( Sal. 78. 13; Zac. 9. 16; Miq. 7. 14 )
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 76. 2-3. 5-7. 10-12. 16:

2 Invocaré al Señor con toda mi voz, gritaré al Señor, y él me escuchará.

3 Busco al Señor en el momento de mi angustia; de noche, tiendo mi mano sin descanso, y mi alma rechaza todo consuelo. 5 tú no me dejas conciliar el sueño, estoy turbado, y no puedo hablar.

6 Pienso en los tiempos antiguos, me acuerdo de los días pasados; 7 reflexiono de noche en mi interior, medito, y mi espíritu se pregunta:

10 ¿Se habrá olvidado Dios de su clemencia o, en su enojo, habrá contenido su compasión?

11 Entonces dije –¡y este es mi dolor!–: “¡Cómo ha cambiado la derecha del Altísimo!”.

12 Yo recuerdo las proezas del Señor, sí, recuerdo sus prodigios de otro tiempo; 16 Con tu brazo redimiste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José.
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

El sábado fue hecho para el hombre y no el hombre para el sábado, dice el Señor.

Mc. 2. 27:

27 Y agregó: «El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado.
+ EVANGELIO
El Señor le respondió: «¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber? (v. 15) *
Lc. 13. 10-17:

10 Un sábado, Jesús enseñaba en una sinagoga. 11 Había allí una mujer poseída de un espíritu, que la tenía enferma desde hacía dieciocho años. Estaba completamente encorvada y no podía enderezarse de ninguna manera. 12 Jesús, al verla, la llamó y le dijo: «Mujer, estás curada de tu enfermedad», 13 y le impuso las manos. Ella se enderezó en seguida y glorificaba a Dios. 14 Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, dijo a la multitud: «Los días de trabajo son seis; vengan durante esos días para hacerse curar, y no el sábado». 15 El Señor le respondió: «¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber? 16 Y esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo aprisionada durante dieciocho años, ¿no podía ser librada de sus cadenas el día sábado?». 17 Al oír estas palabras, todos sus adversarios se llenaron de confusión, pero la multitud se alegraba de las maravillas que él hacía.

Palabra del Señor.