Liturgia AMBROSIANA

MISA : LUNES 10 - TdP

LECCIONARIO

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
El sabio juicio de Salomón.
1 Rey. 3. 16-28:

16 Una vez, dos prostitutas fueron a presentarse ante el rey. 17 Una de las mujeres le dijo: «¡Por favor, señor mío! Yo y esta mujer vivimos en la misma casa, y yo di a luz estando con ella en la casa. 18 Tres días después de mi parto, dio a luz también ella. Estábamos juntas; no había ningún extraño con nosotras en la casa, fuera de nosotras dos. 19 Pero una noche murió el hijo de esta mujer, porque ella se recostó encima de él. 20 Entonces se levantó en medio de la noche, tomó de mi lado a mi hijo mientras tu servidora dormía, y lo acostó sobre su pecho; a su hijo muerto, en cambio, lo acostó en mi regazo. 21 A la mañana siguiente, me levanté para amamantar a mi hijo, y vi que estaba muerto. Pero cuando lo observé con mayor atención a la luz del día, advertí que no era mi hijo, el que yo había tenido». 22 La otra mujer protestó: «¡No! ¡El que vive es mi hijo!». Y así discutían en presencia del rey. 23 El rey dijo: «Esta mujer afirma: «Mi hijo es este, el que está vivo; el que está muerto es el tuyo». Esta otra dice: «No, tu hijo es el muerto; el que está vivo es el mío». 24 Y en seguida añadió: «Tráiganme una espada». Le presentaron la espada, 25 y el rey ordenó: «Partan en dos al niño vivo, y entreguen una mitad a una y otra mitad a la otra». 26 Entonces la mujer cuyo hijo vivía se dirigió al rey, porque se le conmovieron las entrañas por su hijo, y exclamó: «¡Por favor, señor mío! ¡Denle a ella el niño vivo, no lo maten!». La otra, en cambio, decía: «¡No será ni para mi ni para ti! ¡Que lo dividan!». 27 Pero el rey tomó la palabra y dijo: «Entréguenle el niño vivo a la primera mujer, no lo maten: ¡ella es su madre!».

28 Todo Israel oyó hablar de la sentencia que había pronunciado el rey; y sintieron por él un gran respeto, porque vieron que había en él una sabiduría divina para hacer justicia.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. Que tu justicia florezca e inunde tu paz.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 71. 1-3. 12-14. 17a-b. 18-19:

1 De Salomón. Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, 2 para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud.

3 Que las montañas traigan al pueblo la paz, y las colinas, la justicia;

12 Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado. 13 Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes. 14 Los rescatará de la opresión y la violencia, y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos.

17 Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz.

18 Bendito sea el Señor, Dios de Israel, el único que hace maravillas. 19 Sea bendito eternamente su Nombre glorioso y que su gloria llene toda la tierra. ¡Amén! ¡Amén!
LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
Transportando el Arca al Templo y tomando posesión de parte de Dios.
2 Crón. 5. 2-14:

2 Entonces Salomón reunió en Jerusalén a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los príncipes de las casas paternas de los israelitas, para subir el Arca de la Alianza del Señor desde la Ciudad de David, o sea, desde Sión. 3 Todos los hombres de Israel se reunieron junto al rey durante la Fiesta del séptimo mes. 4 Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los levitas levantaron el Arca, 5 y la subieron con la Carpa del Encuentro y con todos los objetos sagrados que había en la Carpa. Los que trasladaron todo eso fueron los sacerdotes levíticos. 6 Mientras tanto, el rey Salomón y toda la comunidad de Israel reunida junto a él delante del Arca, sacrificaban carneros y toros, en tal cantidad que no se los podía contar ni calcular.

7 Los sacerdotes introdujeron el Arca de la Alianza del Señor en su sitio, en el lugar santísimo de la Casa –el Santo de los santos– bajo las alas de los querubines. 8 Los querubines desplegaban sus alas sobre el sitio destinado el Arca, y recubrían por encima al Arca y sus andas. 9 Las andas eran tan largas que sus extremos se veían desde el Santo, por delante del lugar santísimo, aunque no se las veía desde afuera. Allí han estado hasta el día de hoy. 10 En el Arca se encontraban únicamente las dos tablas de piedra que Moisés, en el Horeb, había puesto allí: las tablas de la Alianza que el Señor había hecho con los israelitas a su salida de Egipto.

11 Mientras los sacerdotes salían del Santo –porque todos los sacerdotes que se hallaban presentes se habían santificado, sin distinción de clases– 12 los levitas cantores en pleno –Asaf, Hemán y Iedutún, con sus hijos y sus hermanos– vestidos de lino fino, estaban de pie al oriente del altar, con címbalos, arpas y cítaras. Junto a ellos había ciento veinte sacerdotes que tocaban las trompetas. 13 Los que tocaban las trompetas y los cantores hacían oír sus voces al unísono, para alabar y celebrar al Señor. Y cuando ellos elevaban la voz al son de las trompetas, de los címbalos y de los instrumentos musicales, para alabar al Señor “porque es bueno, porque es eterno su amor”, una nube llenó el Templo, la Casa del Señor, 14 de manera que los sacerdotes no pudieron continuar sus servicios a causa de la nube, porque la gloria del Señor llenaba la Casa de Dios.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. La gloria del Señor rresplandece en su templo.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 83. 2-4. 9-13:

2 ¡Qué amable es tu Morada, Señor del Universo!

3 Mi alma se consume de deseos por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne claman ansiosos por el Dios viviente.

4 Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones, junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios.

9 Señor del universo, oye mi plegaria, 9 escucha, Dios de Jacob; 10 protege, Dios, a nuestro Escudo y mira el rostro de tu Ungido.

11 Vale más un día en tus atrios que mil en otra parte; yo prefiero el umbral de la Casa de mi Dios antes que vivir entre malvados.

12 Porque el Señor es sol y escudo; el Señor da la gracia y la gloria, y no niega sus bienes a los que proceden con rectitud.

13 ¡Señor del universo, feliz el hombre que confía en ti!
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

Aquí estoy, soy la servidora del Señor, hágase en mí según tu palabra.

Lc. 1. 38:

38 María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho». Y el Angel se alejó.
+ EVANGELIO
«Felices los que escuchan la Palabra de Dios y la practican» (v. 28)
Lc. 11. 27-28:

27 Cuando Jesús terminó de hablar, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: «¡Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron!». 28 Jesús le respondió: «Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican».

Palabra del Señor.