Liturgia AMBROSIANA

MISA : JUEVES 5 - TdP

LECCIONARIO

LECTURA [Año o Ciclo Ferial: I]
Investidura de Josué.
Deut. 31. 14-23:

14 Entonces el Señor dijo a Moisés: “Ya se acerca el día de tu muerte. Llama a Josué y preséntense en la Carpa del Encuentro para que les dé mis instrucciones”. Moisés y Josué se presentaron, 15 y el Señor se apareció en la Carpa, en una columna de nube, la cual se detuvo a la entrada de la Carpa.

16 El Señor dijo a Moisés: “Pronto irás a descansar junto con tus padres, y este pueblo se prostituirá yendo detrás de dioses extraños, los dioses de la tierra donde está por entrar; me abandonará y quebrantará la alianza que hice con él. 17 Entonces arderá mi enojo, y yo los abandonaré y les ocultaré mi rostro. Se convertirán en una presa pronta para ser devorada, muchos males y desgracias se abatirán sobre ellos, y dirán: ‘Estas desgracias me suceden porque mi Dios no está conmigo’. 18 Pero aquel día yo mantendré oculto mi rostro, por todo el mal que ellos hicieron yendo detrás de otros dioses. 19 Por eso, escribe este poema y enséñalo a los israelitas. Ordénales que lo reciten, para que me sirva de testigo contra ellos. 20 Porque cuando yo los introduzca en la tierra que prometí a sus padres con un juramento –esa tierra que mana leche y miel– ellos comerán hasta saciarse y engordarán. Entonces se volverán hacia otros dioses y los servirán, despreciándome a mí y quebrantando mi alianza. 21 Pero muchos males y desgracias se abatirán sobre ellos, y este poema dará testimonio contra ellos, porque sus descendientes no lo habrán olvidado. Yo conozco los planes que hoy están tramando, aún antes de introducirlos en la tierra que juré darles”. 22 Aquel día, Moisés escribió este poema y se lo hizo aprender a los israelitas.

23 Luego el Señor dio esta orden a Josué, hijo de Nun: “Sé fuerte y valiente, porque tú conducirás a los israelitas hasta la tierra que juré darles, y yo estaré contigo”.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: I]
Ant. El Señor salva a su consagrado.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 19. 2-3. 5-8. 10:

2 El Señor te haga triunfar en el momento del peligro, que el nombre del Dios de Jacob sea tu baluarte.

3 Que él te auxilie desde su Santuario y te proteja desde Sión;

5 Que satisfaga todos tus deseos y cumpla todos tus proyectos, 6 para que aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios. ¡Que el Señor te conceda todo lo que pides!

7 Ahora sé que el Señor ha dado la victoria a su Ungido, lo ha hecho triunfar desde su santo cielo con las proezas de su mano salvadora.

8 Unos se fían de sus carros y otros de sus caballos, pero nuestra fuerza está en el nombre de nuestro Dios.

10 ¡Señor, concede la victoria al rey, escúchanos cuando te invocamos!
LECTURA [Año o Ciclo Ferial: II]
Elogio de Moisés.
Deut. 31. 1-12:

1 Moisés fue a decir estas palabras a todo Israel:

2 “Ya tengo ciento veinte años. En adelante no podré ejercer ninguna actividad; además, el Señor me dijo: ‘Tú no pasarás el Jordán’. 3 El Señor, tu Dios, es el que cruzará delante de ti; él eliminará de tu presencia a todas esas naciones, y tú las desposeerás de sus dominios. Será Josué el que cruzará al frente de ti, como el Señor lo ha ordenado. 4 El Señor tratará a esas naciones como trató a Sijón y a Og –los reyes amorreos– y a sus países, cuando los destruyó por completo. 5 Él las pondrá en tus manos, y entonces ustedes deberán comportarse con ellas conforme a la orden que les di. 6 ¡Sean fuertes y valientes! No tengan miedo ni tiemblen ante ellas. Porque el Señor, tu Dios, te acompaña, y él no te abandonará ni te dejará desamparado”.

7 Después Moisés llamó a Josué y le dijo en presencia de todo Israel: “Sé fuerte y valiente. Tú irás con este pueblo hasta la tierra que el Señor les dará, porque así lo juró a sus padres, y tú los pondrás en posesión de ella. 8 El Señor irá delante de ti; él estará contigo y no te abandonará ni te dejará desamparado. No temas ni te acobardes”.

9 Moisés escribió esta Ley y la entregó a los sacerdotes levitas –los encargados de transportar el Arca de la Alianza del Señor– y a todos los ancianos de Israel. 10 Después les dio las siguientes instrucciones: Cada siete años, en el tiempo fijado para el año de la remisión, durante la fiesta de las Chozas, 11 cuando todo Israel se presente delante del Señor en el lugar que él haya elegido, leerás en voz alta esta Ley, en presencia de todo Israel. 12 Reúne al pueblo –hombres, mujeres y niños, y también a los extranjeros que vivan en tus ciudades– para que la oigan y así aprendan a temer al Señor, su Dios, y a practicar cuidadosamente todas las palabras de esta Ley.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [Año o Ciclo Ferial: II]
Ant. Señor, tu recuerdo permanecerá por cada generación.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 134. 13. 5-6. 8-12:

13 Tu Nombre, Señor, permanece para siempre, y tu recuerdo, por todas las generaciones:

5 Sí, yo sé que el Señor es grande, nuestro Dios está sobre todos los dioses.

6 El Señor hace todo lo que quiere en el cielo y en la tierra, en el mar y en los océanos.

8 Él hirió a los primogénitos de Egipto, tanto a los hombres como a los animales: 9 realizó señales y prodigios –en medio de ti, Egipto– contra el Faraón y todos sus ministros.

10 Derrotó a muchas naciones y mató a reyes poderosos: 11 a Sijón, rey de los amorreos, a Og, rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán. 12 Y dio sus territorios en herencia, en herencia a su pueblo, Israel.
CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

El Señor truena en la inmensidad de las aguas; el Dios de gloria truena con poder.

SALMOS RESPONSORIALES Sal. 28. 3-4:

3 ¡La voz del Señor sobre las aguas! El Dios de la gloria hace oír su trueno: el Señor está sobre las aguas torrenciales.

4 ¡La voz del Señor es potente, la voz del Señor es majestuosa!
+ EVANGELIO
«¿Quién es este que ordena incluso al viento y a las olas, y le obedecen?» (v. 25)
Lc. 8. 22-25:

22 Un día, Jesús subió con sus discípulos a una barca y les dijo: «Pasemos a la otra orilla del lago». Ellos partieron, 23 y mientras navegaban, Jesús se durmió. Entonces se desencadenó sobre el lago un fuerte vendaval; la barca se iba llenando de agua, y ellos corrían peligro. 24 Los discípulos se acercaron y lo despertaron, diciendo: «¡Maestro, Maestro, nos hundimos!». Él se despertó e increpó al viento y a las olas; estas se apaciguaron y sobrevino la calma. 25 Después les dijo: «¿Dónde está la fe de ustedes?». Y ellos, llenos de temor y admiración, se decían unos a otros: «¿Quién es este que ordena incluso al viento y a las olas, y le obedecen?».

Palabra del Señor.