Liturgia AMBROSIANA

MISA : DOMINGO ANTERIOR AL MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA

EVANGELIO de la RESURRECCIÓN

Mc. 16. 1-8a:

1 Pasado el sábado, María Magdalena, María, la madre de Santiago, y Salomé compraron perfumes para ungir el cuerpo de Jesús. 2 A la madrugada del primer día de la semana, cuando salía el sol, fueron al sepulcro. 3 Y decían entre ellas: «¿Quién nos correrá la piedra de la entrada del sepulcro?». 4 Pero al mirar, vieron que la piedra había sido corrida; era una piedra muy grande.

5 Al entrar al sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido con una túnica blanca. Ellas quedaron sorprendidas, 6 pero él les dijo: «No teman. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el Crucificado. Ha resucitado, no está aquí. Miren el lugar donde lo habían puesto. 7 Vayan ahora a decir a sus discípulos y a Pedro que él irá antes que ustedes a Galilea; allí lo verán, como él se lo había dicho». 8 Ellas salieron corriendo del sepulcro, porque estaban temblando y fuera de sí. Y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo.

MISAL

ANTÍFONA de ENTRADA
II. Biblia:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 118. 73. 174:

Iod 73 Tus manos me hicieron y me formaron; instrúyeme, para que aprenda tus mandamientos. 174 Yo ansío tu salvación, Señor, y tu ley es toda mi alegría.
DESPUÉS del EVANGELIO
II. Biblia:
Is. 64. 7:

7 Pero tú, Señor, eres nuestro padre, nosotros somos la arcilla, y tu, nuestro alfarero: ¡todos somos la obra de tus manos!
FRACCIÓN del PAN
II. Biblia:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 30. 17-18a:

17 Que brille tu rostro sobre tu servidor, sálvame por tu misericordia; 18 Señor, que no me avergüence de haberte invocado. Que se avergüencen los malvados y bajen mudos al Abismo;
ANTÍFONA de COMUNIÓN
II. Biblia:
Is. 63. 9. 16:

9 en todas sus angustias. No intervino ni un emisario ni un mensajero: él mismo, en persona, los salvó; por su amor y su clemencia, él mismo los redimió; los levantó y los llevó en todos los tiempos pasados.

16 Porque tú eres nuestro padre, porque Abraham no nos conoce ni Israel se acuerda de nosotros. ¡Tú, Señor, eres nuestro padre, “nuestro Redentor” es tu Nombre desde siempre!

LECCIONARIO

AÑO o CICLO A

LECTURA [AÑO o CICLO A]
La helenización de Antíoco IV Epífanes y los mil mártires por la observancia del sábado.
1 Mac. 1. 10. 41-42:

10 De ellos surgió un vástago perverso, Antíoco Epífanes, hijo del rey Antíoco, que había estado en Roma como rehén y subió al trono el año ciento treinta y siete del Imperio griego.

41 El rey promulgó un decreto en todo su reino, ordenando que todos formaran un solo pueblo 42 y renunciaran a sus propias costumbres. Todas las naciones se sometieron a la orden del rey
1 Mac. 2. 29-38:

29 Entonces muchos judíos, amantes de la justicia y el derecho, se retiraron al desierto para establecerse allí 30 con sus mujeres, sus hijos y sus ganados, porque la desgracia se había desencadenado sobre ellos. 31 Los funcionarios del rey y la guarnición que residía en Jerusalén, en la Ciudad de David, recibieron la denuncia de que algunos hombres, conculcando la orden del rey, habían ido a ocultarse en los escondites del desierto. 32 Un fuerte contingente salió a perseguirlos y logró alcanzarlos. Los cercaron y se dispusieron para atacarlos. Era un día sábado, 33 y les dijeron: “¡Es hora de acabar con esto! ¡Salgan, cumplan la orden del rey y salvarán sus vidas!”. 34 Ellos respondieron: “No saldremos, ni obedeceremos la orden real, profanando así el sábado”. 35 Inmediatamente los atacaron, 36 pero ellos no se defendieron, ni siquiera arrojándoles piedras o cerrando la entrada de sus refugios. 37 “Muramos todos, decían, manteniendo nuestra integridad. El cielo y la tierra son testigos de que ustedes nos hacen perecer injustamente”. 38 Así fueron atacados en pleno sábado, y perecieron los hombres con sus mujeres, sus hijos y el ganado. Eran en total unas mil personas.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [AÑO o CICLO A]
Ant. Dame vida, Señor, y cumpliré tu palabra.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 118. 53. 61. 134. 150. 158-159:

53 Me lleno de indignación ante los pecadores, ante los que abandonan tu ley.

61 Los lazos de los malvados me rodean, pero yo no me olvido de tu ley. 134 Líbrame de la opresión de los hombres, y cumpliré tus mandamientos. 150 Se acercan a mí los que me persiguen con perfidia, los que están alejados de tu ley. 158 Veo a los pecadores y siento indignación, porque no cumplen tu palabra. 159 Mira, Señor, que yo amo tus preceptos: vivifícame por tu amor.
EPÍSTOLA [AÑO o CICLO A]
Nuestra batalla es contra los gobernantes de este mundo de oscuridad.
Ef. 6. 10-18:

10 Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con la fuerza de su poder. 11 * Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las acechanzas del demonio. 12 Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio.

13 Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos. 14 Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza. 15 Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz. 16 Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno. 17 Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

18 Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animados por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos,

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [AÑO o CICLO A]
I. Leccionario [No oficial]:

Brilla como estrellas en el mundo, sosteniendo firmemente la palabra de vida.

Flp. 2. 15-16:

15 así serán irreprochables y puros, hijos de Dios sin mancha, en medio de una generación extraviada y pervertida, dentro de la cual ustedes brillan como haces de luz en el mundo, 16 mostrándole la Palabra de Vida. De esa manera, el Día de Cristo yo podré gloriarme de no haber trabajado ni sufrido en vano.
+ EVANGELIO [AÑO o CICLO A]
Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
Mc. 12. 13-17:

13 Le enviaron después a unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones. 14 Ellos fueron y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarla o no?». 15 Pero él, conociendo su hipocresía, les dijo: «¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario». 16 Cuando se lo mostraron, preguntó: «¿De quién es esta figura y esta inscripción?». Respondieron: «Del César». 17 Entonces Jesús les dijo: «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios». Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta.

Palabra del Señor.

AÑO o CICLO B

LECTURA [AÑO o CICLO B]
La madre y los siete hijos, mártires de la ley.
2 Mac. 7. 1-2. 20-41:

1 También fueron detenidos siete hermanos, junto con su madre. El rey, flagelándolos con azotes y tendones de buey, trató de obligarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley. 2 Pero uno de ellos, hablando en nombre de todos, le dijo: “¿Qué quieres preguntar y saber de nosotros? Estamos dispuestos a morir, antes que violar las leyes de nuestros padres”.

20 Incomparablemente admirable y digna del más glorioso recuerdo fue aquella madre que, viendo morir a sus siete hijos en un solo día, soportó todo valerosamente, gracias a la esperanza que tenía puesta en el Señor. 21 Llena de nobles sentimientos, exhortaba a cada uno de ellos, hablándoles en su lengua materna. Y animando con un ardor varonil sus reflexiones de mujer, les decía: 22 “Yo no sé cómo ustedes aparecieron en mis entrañas; no fui yo la que les dio el espíritu y la vida ni la que ordenó armoniosamente los miembros de su cuerpo. 23 Pero sé que el Creador del universo, el que plasmó al hombre en su nacimiento y determinó el origen de todas las cosas, les devolverá misericordiosamente el espíritu y la vida, ya que ustedes se olvidan ahora de sí mismos por amor de sus leyes”.

24 Antíoco pensó que se estaba burlando de él y sospechó que esas palabras eran un insulto. Como aún vivía el más joven, no sólo trataba de convencerlo con palabras, sino que le prometía con juramentos que lo haría rico y feliz, si abandonaba las tradiciones de sus antepasados. Le aseguraba asimismo que lo haría su Amigo y le confiaría altos cargos. 25 Pero como el joven no le hacía ningún caso, el rey hizo llamar a la madre y le pidió que aconsejara a su hijo, a fin de salvarle la vida. 26 Después de mucho insistir, ella accedió a persuadir a su hijo. 27 Entonces, acercándose a él y burlándose del cruel tirano, le dijo en su lengua materna: “Hijo mío, ten compasión de mí, que te llevé nueve meses en mis entrañas, te amamanté durante tres años y te crié‚ y eduqué‚ dándote el alimento, hasta la edad que ahora tienes. 28 Yo te suplico, hijo mío, que mires al cielo y a la tierra, y al ver todo lo que hay en ellos, reconozcas que Dios lo hizo todo de la nada, y que también el género humano fue hecho de la misma manera. 29 No temas a este verdugo: muéstrate más bien digno de tus hermanos y acepta la muerte, para que yo vuelva a encontrarte con ellos en el tiempo de la misericordia”.

30 Apenas ella terminó de hablar, el joven dijo: “¿Qué esperan? Yo no obedezco el decreto del rey, sino las prescripciones de la Ley que fue dada a nuestros padres por medio de Moisés. 31 Y tú, que eres el causante de todas las desgracias de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios. 32 Es verdad que nosotros padecemos a causa de nuestros propios pecados; 33 pero si el Señor viviente se ha irritado por un tiempo para castigarnos y corregirnos, él volverá a reconciliarse con sus servidores. 34 Tú, en cambio, el más impío e infame de todos los hombres, no te engrías vanamente ni alientes falsas esperanzas, levantando tu mano contra los hijos del Cielo, 35 porque todavía no has escapado al juicio del Dios todopoderoso que ve todas las cosas. 36 Nuestros hermanos, después de haber soportado un breve tormento, gozan ahora de la vida inagotable, en virtud de la Alianza de Dios. Pero tú, por el justo juicio de Dios, soportarás la pena merecida por tu soberbia. 37 Yo, como mis hermanos, entrego mi cuerpo y mi alma por las leyes de nuestros padres, invocando a Dios para que pronto se muestro propicio con nuestra nación y para que te haga confesar, a fuerza de aflicciones y golpes, que él es el único Dios. 38 ¡Ojalá que se detenga en mí y en mis hermanos la ira del Todopoderoso, justamente desencadenada sobre todo nuestro pueblo!”.

39 El rey, fuera de sí y exasperado por la burla, se ensañó con este más cruelmente que con los demás. 40 Así murió el último de los jóvenes, de una manera irreprochable y con entera confianza en el Señor. 41 Finalmente murió la madre, después de todos sus hijos.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [AÑO o CICLO B]
Ant. Tendré plenitud de vida en tu presencia.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 16. 1. 5-6. 8. 15:

1 Oración de David. Escucha, Señor, mi justa demanda, atiende a mi clamor; presta oído a mi plegaria, porque en mis labios no hay falsedad.

5 y mis pies se mantuvieron firmes en los caminos señalados: ¡mis pasos nunca se apartaron de tus huellas!

6 Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras.

8 Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas

15 Pero yo, por tu justicia, contemplaré tu rostro, y al despertar, me saciaré de tu presencia.
EPÍSTOLA [AÑO o CICLO B]
Hablamos convencidos de que quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará con Jesús.
2 Cor. 4. 7-14:

7 Pero nosotros llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios. 8 Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; 9 perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados. 10 Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. 11 Y así aunque vivimos, estamos siempre enfrentando a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. 12 De esa manera, la muerte hace su obra en nosotros, y en ustedes, la vida.

13 Pero teniendo ese mismo espíritu de fe, del que dice la Escritura: Creí, y por eso hablé, también nosotros creemos, y por lo tanto, hablamos. 14 Y nosotros sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará con él y nos reunirá a su lado junto con ustedes.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [AÑO o CICLO B]
I. Leccionario [No oficial]:

Quien pierda su vida por mi causa, la encontrará, dice el Señor.

Mt. 10. 39b:

39 El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
+ EVANGELIO [AÑO o CICLO B]
No tengan miedo de aquellos que matan el cuerpo.
Mt. 10. 28-42:

28 No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena. 29 ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo. 30 Ustedes tienen contados todos sus cabellos. 31 No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros. 32 Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. 33 Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres.

34 No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada. 35 Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra; 36 y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.

37 El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. 38 El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. 39 El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

40 El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió. 41 El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo. 42 Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa».

Palabra del Señor.

AÑO o CICLO C

LECTURA [AÑO o CICLO C]
El escriba Eleazar, un mártir que no da a los jóvenes un escándalo contra la ley.
2 Mac. 6. 1-2. 18-28:

1 Poco tiempo después, el rey envió a un consejero ateniense para que obligara a los judíos a abandonar las costumbres de sus padres y a no vivir conforme a las leyes de Dios; 2 a profanar el Templo de Jerusalén, dedicándolo a Júpiter Olímpico, y a dedicar el del monte Garizím a Júpiter Hospitalario, conforme a la idiosincrasia de los habitantes de aquel lugar.

18 Eleazar, uno de los principales maestros de la Ley, de edad muy avanzada y de noble aspecto, fue forzado a abrir la boca para comer carne de cerdo. 19 Pero él, prefiriendo una muerte honrosa a una vida infame, marchó voluntariamente al suplicio, 20 después de haber escupido la carne, como deben hacerlo los que tienen el valor de rechazar lo que no está permitido comer, ni siquiera por amor a la vida. 21 Los que presidían este banquete ritual contrario a la Ley, como lo conocían desde hacía mucho tiempo, lo llevaron aparte y le rogaron que hiciera traer carne preparada expresamente para él y que le estuviera permitido comer. Asimismo le dijeron que fingiera comer la carne del sacrificio, conforme a la orden del rey. 22 Obrando de esa manera, se libraría de la muerte y sería tratado humanitariamente por su antigua amistad con ellos. 23 Pero él, tomando una noble resolución, digna de su edad, del prestigio de su vejez, de sus venerables canas, de la vida ejemplar que había llevado desde su infancia y, sobre todo, de la santa legislación establecida por Dios, se mostró consecuente consigo mismo, pidiendo que lo enviaran de inmediato a la morada de los muertos. 24 “A nuestra edad, decía, no está bien fingir. De lo contrario, muchos jóvenes creeránque Eleazar, a los noventa años, se ha pasado a las costumbres paganas. 25 Entonces también ellos, a causa de mi simulación y de mi apego a lo poco que me resta de vida, se desviarán por culpa mía, y yo atraeré sobre mi vejez la infamia y el deshonor. 26 Porque, aunque ahora me librara del castigo de los hombres, no podría escapar, ni vivo ni muerto, de las manos del Todopoderoso. 27 Por eso, me mostraré digno de mi vejez entregando mi vida valientemente. 28 Así dejaré a los jóvenes un noble ejemplo, al morir con entusiasmo y generosidad por las venerables y santas leyes”. Dicho esto, se encaminó resueltamente al suplicio.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [AÑO o CICLO C]
Ant. En tu ley, Señor, está toda mi alegría.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 140. 1-4. 8-9:

1 Salmo de David. Yo te invoco, Señor, ven pronto en mi ayuda: escucha mi voz cuando te llamo; 2 que mi oración suba hasta ti como el incienso, y mis manos en alto, como la ofrenda de la tarde.

3 Coloca, Señor, un guardián en mi boca y un centinela a la puerta de mis labios; 4 no dejes que mi corazón se incline a la maldad, o a cometer delitos con hombres perversos. ¡No, nunca gustaré de sus manjares!

8 Pero mis ojos, Señor, están fijos en ti: en ti confío, no me dejes indefenso. 9 Protégeme del lazo que me han tendido y de las trampas de los que hacen el mal.
EPÍSTOLA [AÑO o CICLO C]
La carga momentánea de la tribulación nos procura una cantidad eterna de gloria.
2 Cor. 4. 17-5. 10:
17 Nuestra angustia, que es leve y pasajera, nos prepara una gloria eterna, que supera toda medida. 18 Porque no tenemos puesta la mirada en las cosas visibles, sino en las invisibles: lo que se ve es transitorio, lo que no se ve es eterno.

1 Nosotros sabemos, en efecto, que si esta tienda de campaña –nuestra morada terrenal– es destruida, tenemos una casa permanente en el cielo, no construida por el hombre, sino por Dios. 2 Por eso, ahora gemimos deseando ardientemente revestirnos de aquella morada celestial; 3 porque una vez que nos hayamos revestido de ella, ya no nos encontraremos desnudos. 4 Mientras estamos en esta tienda de campaña, gemimos angustiosamente, porque no queremos ser desvestidos, sino revestirnos, a fin de que lo que es mortal sea absorbido por la vida. 5 Y aquel que nos destinó para esto es el mismo Dios que nos dio las primicias del Espíritu.

6 Por eso, nos sentimos plenamente seguros, sabiendo que habitar en este cuerpo es vivir en el exilio, lejos del Señor; 7 porque nosotros caminamos en la fe y todavía no vemos claramente. 8 Sí, nos sentimos plenamente seguros, y por eso, preferimos dejar este cuerpo para estar junto al Señor; 9 en definitiva, sea que vivamos en este cuerpo o fuera de él, nuestro único deseo es agradarlo. 10 Porque todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba, de acuerdo con sus obras buenas o malas, lo que mereció durante su vida mortal.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [AÑO o CICLO C]
I. Leccionario [No oficial]:

Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay del hombre que causa el escándalo!

Mt. 18. 7bc:
7 ¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que existan, pero ¡ay de aquel que los causa!
+ EVANGELIO [AÑO o CICLO C]
¡Ay de aquellos que escandalizan a uno de estos pequeños!
Mt. 18. 1-10:

1 En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: “¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?”. 2 Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos 3 y dijo: “Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. 4 Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos. 5 El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.

6 Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo hundieran en el fondo del mar. 7 ¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que existan, pero ¡ay de aquel que los causa!

8 Si tu mano o tu pie son para ti ocasión de pecado, córtalos y arrójalos lejos de ti, porque más te vale entrar en la Vida manco o lisiado, que ser arrojado con tus dos manos o tus dos pies en el fuego eterno. 9 Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo y tíralo lejos, porque más te vale entrar con un solo ojo en la Vida, que ser arrojado con tus dos ojos en la Gehena del fuego. 10 Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial.

Palabra del Señor.