Liturgia AMBROSIANA

MISA : DOMINGO 6 - TdP

EVANGELIO de la RESURRECCIÓN

Mt. 28. 8-10:

8 Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y corrieron a dar la noticia a los discípulos.

9 De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: “Alégrense”. Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. 10 Y Jesús les dijo: “No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán”.

MISAL

ANTÍFONA de ENTRADA
II. Biblia:
Jon. 2. 3:
3 diciendo: “Desde mi angustia invoqué al Señor, y él me respondió; desde el seno del Abismo, pedí auxilio, y tú escuchaste mi voz.
Jon. 4. 2:
2 Entonces oró al Señor, diciendo: “¡Ah, Señor! ¿No ocurrió acaso lo que yo decía cuando aún estaba en mi país? Por eso traté de huir a Tarsis lo antes posible. Yo sabía que tú eres un Dios bondadoso y compasivo, lento para enojarte y de gran misericordia, y que te arrepientes del mal con que amenazas.
DESPUÉS del EVANGELIO
II. Biblia:
Cfr. 2 Mac. 1. 24-25. 27a:
24 La oración era la siguiente: “Señor, Señor Dios, creador de todas las cosas, temible y poderoso, justo y misericordioso, el único Rey, el único bueno, 25 el único generoso, justo, omnipotente y eterno; tú que salvas a Israel de todo mal, tú que elegiste a nuestros padres y los santificaste: 27 Reúne a aquellos de nosotros que están dispersos, concede la libertad a los que están esclavizados entre las naciones, mira con bondad a los desheredados y despreciados, para que los paganos reconozcan que tú eres nuestro Dios.
FRACCIÓN del PAN
II. Biblia:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 74. 2:

2 Te damos gracias, Señor, te damos gracias: los que invocan tu Nombre narran tus maravillas.
ANTÍFONA de COMUNIÓN
II. Biblia:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 89. 3: Cfr. .

3 Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólo decirles: “Vuelvan, seres humanos”.
Gál. 6. 10:
10 Por lo tanto, mientras estamos a tiempo hagamos el bien a todos, pero especialmente a nuestros hermanos en la fe.
Apoc. 3. 5:
5 El vencedor recibirá una vestidura blanca, nunca borraré su nombre del Libro de la Vida y confesaré su nombre delante de mi Padre y de sus Ángeles”.

LECCIONARIO

AÑO o CICLO A

LECTURA [AÑO o CICLO A]
Moisés en el Sinaí contempla la gloria de Dios.
Éx. 33. 18-34. 10:

18 Moisés dijo: “Por favor, muéstrame tu gloria”. 19 El Señor le respondió: “Yo haré pasar junto a ti toda mi bondad y pronunciaré delante de ti el nombre del Señor, porque yo concedo mi favor a quien quiero concederlo y me compadezco de quien quiero compadecerme. 20 Pero tú no puedes ver mi rostro, añadió, porque ningún hombre puede verme y seguir viviendo”. 21 Luego el Señor le dijo: “Aquí a mi lado tienes un lugar. Tu estarás de pie sobre la roca, 22 y cuando pase mi gloria, yo te pondré en la hendidura de la roca y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. 23 Después retiraré mi mano y tú verás mis espaldas. Pero nadie puede ver mi rostro”.

1 El Señor dijo a Moisés: “Talla dos tablas de piedra iguales a las primeras, y yo escribiré en ellas las mismas palabras que estaban escritas en las que tú rompiste. 2 Prepárate, además, para subir mañana temprano a la montaña del Sinaí, y después quédate allí, a mi disposición, en la cumbre de la montaña. 3 Que nadie suba contigo ni se haga ver en toda la extensión de la montaña, y que tampoco el ganado se detenga a pastar delante de ella”.

4 Moisés talló dos tablas de piedra iguales a las primeras, y a la madrugada del día siguiente subió a la montaña del Sinaí, como el Señor se lo había ordenado, llevando las dos tablas en sus manos. 5 El Señor descendió en la nube, y permaneció allí, junto a él. Moisés invocó el nombre del Señor.

6 El Señor pasó delante de él y exclamó: “El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, y pródigo en amor y fidelidad. 7 Él mantiene su amor a lo largo de mil generaciones y perdona la culpa, la rebeldía y el pecado; sin embargo, no los deja impunes, sino que castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos, hasta la tercera y cuarta generación”. 8 Moisés cayó de rodillas y se postró, 9 diciendo: “Si realmente me has brindado tu amistad, dígnate, Señor, ir en medio de nosotros. Es verdad que este es un pueblo obstinado, pero perdona nuestra culpa y nuestro pecado, y conviértenos en tu herencia”.

10 El Señor le respondió: Yo voy a establecer una alianza. A la vista de todo el pueblo, realizaré maravillas como nunca se han hecho en ningún país ni en ninguna nación. El pueblo que está contigo verá la obra del Señor, porque yo haré cosas tremendas por medio de ti.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [AÑO o CICLO A]
Ant. Muéstrame, Señor, tu gloria.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 76. 2-3. 5. 9-10. 12-13:

2 Invocaré al Señor con toda mi voz, gritaré al Señor, y él me escuchará.

3 Busco al Señor en el momento de mi angustia; de noche, tiendo mi mano sin descanso, y mi alma rechaza todo consuelo. 5 tú no me dejas conciliar el sueño, estoy turbado, y no puedo hablar. 9 ¿Se habrá agotado para siempre su amor, y habrá caducado eternamente su promesa?

10 ¿Se habrá olvidado Dios de su clemencia o, en su enojo, habrá contenido su compasión?

12 Yo recuerdo las proezas del Señor, sí, recuerdo sus prodigios de otro tiempo; 13 evoco todas sus acciones, medito en todas sus hazañas.
EPÍSTOLA [AÑO o CICLO A]
Nosotros somos cooperadores de Dios, y ustedes son el campo de Dios, el edificio de Dios.
1 Cor. 3. 5-11:

5 Después de todo, ¿quién es Apolo, quién es Pablo? Simples servidores, por medio de los cuales ustedes han creído, y cada uno de ellos lo es según lo que ha recibido del Señor. 6 Yo planté y Apolo regó, pero el que ha hecho crecer es Dios. 7 Ni el que planta ni el que riega valen algo, sino Dios, que hace crecer. 8 No hay ninguna diferencia entre el que planta y el que riega; sin embargo, cada uno recibirá su salario de acuerdo con el trabajo que haya realizado. 9 Porque nosotros somos cooperadores de Dios, y ustedes son el campo de Dios, el edificio de Dios.

10 Según la gracia que Dios me ha dado, yo puse los cimientos como lo hace un buen arquitecto, y otro edifica encima. Que cada cual se fije bien de qué manera construye. 11 El fundamento ya está puesto y nadie puede poner otro, porque el fundamento es Jesucristo.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [AÑO o CICLO A]
I. Leccionario [No oficial]:

Lo que sea que quieran que los hombres hagan por ustedes, también se lo hacen a ellos, dice el Señor: esto es, de hecho, la Ley y los Profetas.

Mt. 7. 12:

12 Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.
+ EVANGELIO [AÑO o CICLO A]
Las Bienaventuranzas, la nueva Ley proclamada en la montaña por Cristo.
Lc. 6. 20-31:

20 Entonces Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: 20 «¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!

21 ¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados! ¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán!

22 ¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y proscriban su nombre, considerándolo infame, a causa del Hijo del hombre!

23 ¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo. De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas!

24 Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!

25 ¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre! 25 ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas!

26 ¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! 26 ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!

27 Pero yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian. 28 Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman. 29 Al que te pegue en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite el manto, no le niegues la túnica. 30 Dale a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames. 31 Hagan por los demás lo que quieren que los hombres hagan por ustedes.

Palabra del Señor.

AÑO o CICLO B

LECTURA [AÑO o CICLO B]
Dios, en la zarza ardiente, revela a Moisés el nombre divino.
Éx. 3. 1-15:

1 Moisés, que apacentaba las ovejas de su suegro Jetró, el sacerdote de Madián, llevó una vez el rebaño más allá del desierto y llegó a la montaña de Dios, al Horeb. 2 Allí se le apareció el Ángel del Señor en una llama de fuego, que salía de en medio de la zarza. Al ver que la zarza ardía sin consumirse, 3 Moisés pensó: “Voy a observar este grandioso espectáculo. ¿Por qué será que la zarza no se consume?”. 4 Cuando el Señor vio que él se apartaba del camino para mirar, lo llamó desde la zarza, diciendo: “¡Moisés, Moisés!”. “Aquí estoy”, respondió él. 5 Entonces Dios le dijo: “No te acerques hasta aquí. Quítate las sandalias, porque el suelo que estás pisando es una tierra santa”. 6 Luego siguió diciendo: “Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”. Moisés se cubrió el rostro porque tuvo miedo de ver a Dios.

7 El Señor dijo: “Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. 8 Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, al país de los cananeos, los hititas, los amorreos, los perizitas, los jivitas y los jebuseos. 9 El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto cómo son oprimidos por los egipcios. 10 Ahora ve, yo te envío al Faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los israelitas”.

11 Pero Moisés dijo a Dios: “¿Quién soy yo para presentarme ante el Faraón y hacer salir de Egipto a los israelitas?”. 12 ”Yo estaré contigo, le dijo Dios, y esta es la señal de que soy yo el que te envía: después que hagas salir de Egipto al pueblo, ustedes darán culto a Dios en esta montaña”.

13 Moisés dijo a Dios: “Si me presento ante los israelitas y les digo que el Dios de sus padres me envió a ellos, me preguntarán cuál es su nombre. Y entonces, ¿qué les responderé?”. 14 Dios dijo a Moisés: “Yo soy el que soy”. Luego añadió: “Tú hablarás así a los israelitas: ‘Yo soy ’ me envió a ustedes”. 15 Y continuó diciendo a Moisés: “Tu hablarás así a los israelitas: El Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, es el que me envía. Este es mi nombre para siempre, y así seré invocado en todos los tiempos futuros.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [AÑO o CICLO B]
Ant. Oh, Señor, nuestro Dios, ¡qué grande es tu Nombre en toda la Tierra!
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 67. 5. 8-9. 11. 27. 32-34:

5 ¡Canten al Señor, entonen un himno a su Nombre! ¡Ábranle paso al que cabalga sobre las nubes! Su Nombre es “el Señor”: ¡griten de alegría en su presencia!

8 Señor, cuando saliste al frente de tu pueblo, cuando avanzabas por el desierto, 9 tembló la tierra y el cielo dejó caer su lluvia, delante del Señor –el del Sinaí– delante del Señor, el Dios de Israel. 11 allí se estableció tu familia, y tú, Señor, la afianzarás por tu bondad para con el pobre.

27 ¡Bendigan al Señor en medio de la asamblea! ¡Bendigan al Señor desde la fuente de Israel! 32 telas preciosas llegan de Egipto y Etiopía, con sus propias manos, presenta sus dones a Dios.

33 ¡Canten al Señor, reinos de la tierra, entonen un himno al Señor, 34 al que cabalga por el cielo, por el cielo antiquísimo! Él hace oír su voz poderosa,
EPÍSTOLA [AÑO o CICLO B]
No llegué con el prestigio de la elocuencia o de la sabiduría. Al contrario, no quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado.
1 Cor. 2. 1-7:

1 Por mi parte, hermanos, cuando los visité para anunciarles el misterio de Dios, no llegué con el prestigio de la elocuencia o de la sabiduría. 2 Al contrario, no quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado. 3 Por eso, me presenté ante ustedes débil, temeroso y vacilante. 4 Mi palabra y mi predicación no tenían nada de la argumentación persuasiva de la sabiduría humana, sino que eran demostración del poder del Espíritu, 5 para que ustedes no basaran su fe en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

6 Es verdad que anunciamos una sabiduría entre aquellos que son personas espiritualmente maduras, pero no la sabiduría de este mundo ni la que ostentan los dominadores de este mundo, condenados a la destrucción. 7 Lo que anunciamos es una sabiduría de Dios, misteriosa y secreta, que él preparó para nuestra gloria antes que existiera el mundo;

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [AÑO o CICLO B]
I. Leccionario [No oficial]:

La Sabiduría, salió de la boca de Dios, y es un reflejo de su luz y la imagen de su bondad.

Ecli. 24. 3:

3 "Yo salí de la boca del Altísimo y cubrí la tierra como una neblina.
Sab. 7. 26:

26 Ella es el resplandor de la luz eterna, un espejo sin mancha de la actividad de Dios y una imagen de su bondad.
+ EVANGELIO [AÑO o CICLO B]
Nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.
Mt. 11. 27-30:

27 Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

28 Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. 29 Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”.

Palabra del Señor.

AÑO o CICLO C

LECTURA [AÑO o CICLO C]
"Esta es la sangre de la alianza que ahora el Señor hace con ustedes, según lo establecido en estas cláusulas". (v. 8)
Éx. 24. 3-18:

3 Moisés fue a comunicar al pueblo todas las palabras y prescripciones del Señor, y el pueblo respondió a una sola voz: “Estamos decididos a poner en práctica todas las palabras que ha dicho el Señor”. 4 Moisés consignó por escrito las palabras del Señor, y a la mañana siguiente, bien temprano, levantó un altar al pie de la montaña y erigió doce piedras en representación de las doce tribus de Israel. 5 Después designó a un grupo de jóvenes israelitas, y ellos ofrecieron holocaustos e inmolaron terneros al Señor, en sacrificio de comunión. 6 Moisés tomó la mitad de la sangre, la puso en unos recipientes, y derramó la otra mitad sobre el altar. 7 Luego tomó el documento de la alianza y lo leyó delante del pueblo, el cual exclamó: “Estamos resueltos a poner en práctica y a obedecer todo lo que el Señor ha dicho”. 8 Entonces Moisés tomó la sangre y roció con ella al pueblo, diciendo: “Esta es la sangre de la alianza que ahora el Señor hace con ustedes, según lo establecido en estas cláusulas”.

9 Luego Moisés subió en compañía de Aarón, Nadab, Abihú y de setenta de los ancianos, 10 y ellos vieron al Dios de Israel. A sus pies había algo así como una plataforma de lapislázuli, resplandeciente como el mismo cielo. 11 y el Señor no extendió su mano contra esos privilegiados de Israel: ellos vieron a Dios, comieron y bebieron.

12 El Señor dijo a Moisés: “Sube hasta mí, a la montaña, y quédate aquí. Yo te daré las tablas de piedra, con la ley y los mandamientos, que escribí para instruirlos”. 13 Entonces Moisés se levantó junto con Josué, su ayudante, y subió a la montaña de Dios. 14 Él había dicho a los ancianos de Israel: “Espérennos aquí, hasta nuestro regreso. Con ustedes quedarán Aarón y Jur: el que tenga algún pleito que se dirija a ellos”. 15 Y luego subió a la montaña. La nube cubrió la montaña, 16 y la gloria del Señor se estableció sobre la montaña del Sinaí, que estuvo cubierta por la nube durante seis días. Al séptimo día, el Señor llamó a Moisés desde la nube. 17 El aspecto de la gloria del Señor era a los ojos de los israelitas como un fuego devorador sobre la cumbre de la montaña. 18 Moisés entró en la nube y subió a la montaña. Allí permaneció cuarenta días y cuarenta noches.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [AÑO o CICLO C]
Ant. Escuchen hoy la voz del Señor.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 49. 1-6:

1 Salmo de Asaf. El Dios de los dioses, el Señor, habla para convocar a la tierra desde la salida del sol hasta el ocaso.

2 El Señor resplandece desde Sión, que es el dechado de toda hermosura: 3 ya viene nuestro Dios, y no callará; un fuego devorador lo precede, la tempestad ruge a su alrededor.

4 Él llama desde lo alto al cielo y a la tierra, para entablar un juicio contra su pueblo: 5 "Reúnanme a mis amigos, a los que sellaron mi alianza con un sacrificio".

6 ¡Que el cielo proclame su justicia, porque el Señor es el único Juez!
EPÍSTOLA [AÑO o CICLO C]
Jesús, mediador de una alianza mejor.
Heb. 8. 6-13a:

6 Pero ahora, Cristo ha recibido un ministerio muy superior, porque es el mediador de una Alianza más excelente, fundada sobre promesas mejores. 7 Porque si esta primera Alianza hubiera sido perfecta, no habría sido necesario sustituirla por otra. 8 En cambio, Dios hizo al pueblo este reproche: “Llegarán los días -dice el Señor- en que haré una Nueva Alianza con la casa de Israel y la casa de Judá,

9 no como aquella que hice con sus padres el día en que los tomé de la mano para sacarlos de Egipto. Ya que ellos no permanecieron fieles a mi Alianza, yo me despreocupé de ellos -dice el Señor-.

10 Y esta es la Alianza que estableceré con la casa de Israel después de aquellos días -dice el Señor-: Pondré mis leyes en su conciencia, las grabaré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo.

11 Entonces nadie tendrá que instruir a su compatriota ni a su hermano, diciendo: ‘Conoce al Señor’; porque todos me conocerán, desde el más pequeño al más grande.

12 Porque yo perdonaré sus iniquidades y no me acordaré más de sus pecados.”

13 Al hablar de una Nueva Alianza, Dios declara anticuada la primera, y lo que es viejo y anticuado está a punto de desaparecer.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [AÑO o CICLO C]
I. Leccionario [No oficial]:

Fueron rescatados con la sangre preciosa de Cristo, el Cordero sin mancha y sin defecto.

1 Ped. 1. 18-19: Cfr.

18 Ustedes saben que fueron rescatados de la vana conducta heredada de sus padres, no con bienes corruptibles, como el oro y la plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, el Cordero sin mancha y sin defecto,
+ EVANGELIO [AÑO o CICLO C]
"Todo se ha cumplido". Sangre y agua
Jn. 19. 30-35:

30 Después de beber el vinagre, dijo Jesús: «Todo se ha cumplido». E inclinando la cabeza, entregó su espíritu.

31 Era el día de la Preparación de la Pascua. Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado, porque ese sábado era muy solemne. 32 Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. 33 Cuando llegaron a él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, 34 sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua. 35 El que vio esto lo atestigua: su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean.

Palabra del Señor.