Liturgia AMBROSIANA

MISA : DOMINGO 10 - TdP

EVANGELIO de la RESURRECCIÓN

Jn. 20. 19-23:

19 Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». 20 Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. 21 Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes».

22 Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: «Reciban el Espíritu Santo. 23 Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan».

MISAL

ANTÍFONA de ENTRADA
II. Biblia:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 26. 7-9a:

7 ¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y respóndeme!

8 Mi corazón sabe que dijiste: "Busquen mi rostro". Yo busco tu rostro, Señor, 9 no lo apartes de mí. No alejes con ira a tu servidor, tú, que eres mi ayuda; no me dejes ni me abandones, mi Dios y mi salvador.
DESPUÉS del EVANGELIO
II. Biblia:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 47. 10-11:

10 Nosotros evocamos tu misericordia en medio de tu Templo, Señor. 11 Tu alabanza, lo mismo que tu renombre, llega hasta los confines de la tierra. Tu derecha está llena de justicia:
FRACCIÓN del PAN
II. Biblia:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 8. 2a:

2 ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra! Quiero adorar tu majestad sobre el cielo:
ANTÍFONA de COMUNIÓN
II. Biblia:
Jn. 6. 56:

56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.

LECCIONARIO

AÑO o CICLO A

LECTURA [AÑO o CICLO A]
La oración de Salomón por la dedicación del templo.
1 Rey. 8. 15-30:
15 Él dijo: “Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, que ha cumplido con su mano lo que su boca había anunciado a mi padre David, cuando le dijo: 16 ‘Desde el día en que hice salir de Egipto a mi pueblo Israel, no había elegido ninguna ciudad, entre todas las tribus de Israel, para que allí se edificara una Casa donde residiera mi Nombre, sino que elegí a David para que estuviera al frente de mi pueblo Israel’. 17 Mi padre David pensó edificar una Casa para el Nombre del Señor, el Dios de Israel. 18 Pero el Señor dijo a mi padre David: ‘Tú has pensado edificar una Casa para mi Nombre, y has hecho bien al pensar así. 19 Sin embargo, no serás tú el que edificará la Casa, sino un hijo nacido de tus entrañas: él construirá la Casa para mi Nombre’. 20 Y el Señor cumplió la palabra que había dicho: yo he sucedido a mi padre David, y me he sentado en el trono de Israel, como lo había dicho el Señor. Yo edifiqué la Casa para el Nombre del Señor, 21 y allí he asignado un lugar para el Arca, donde se encuentra la Alianza que el Señor concluyó con nuestros padres cuando los hizo salir del país de Egipto”.

22 Salomón se puso ante el altar del Señor, frente a toda la asamblea de Israel, extendió sus manos hacia el cielo 23 y dijo: “Señor, Dios de Israel, ni arriba en el cielo ni abajo en la tierra hay un Dios como tú, que mantienes la Alianza y eres fiel con tus servidores, cuando caminan delante de ti de todo corazón. 24 Tú has cumplido, en favor de mi padre David, la promesa que le habías hecho, y hoy mismo has realizado con tu mano lo que había dicho tu boca. 25 Y ahora, Señor, Dios de Israel, cumple en favor de tu servidor David, mi padre, la promesa que le hiciste, diciendo: ‘Nunca te faltará un descendiente que esté sentado delante de mí en el trono de Israel, con tal que tus hijos vigilen su conducta, caminando en mi presencia como has caminado tú’. 26 Y ahora, Dios de Israel, que se verifique la promesa que hiciste a mi padre, tu servidor David.

27 Pero ¿es posible que Dios habite realmente en la tierra? Si el cielo y lo más alto del cielo no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta Casa que yo he construido! 28 No obstante, Señor, Dios mío, vuelve tu rostro hacia la oración y la súplica de tu servidor, y escucha el clamor y la oración que te dirige hoy tu servidor. 29 Que tus ojos estén abiertos día y noche sobre esta Casa, sobre el lugar del que tú dijiste: ‘Allí residirá mi Nombre’. ¡Escucha la oración que tu servidor dirige hacia este lugar! 30 ¡Escucha la súplica y la oración que tu servidor y tu pueblo Israel dirijan hacia este lugar! ¡Escucha desde tu morada en el cielo, escucha y perdona!

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [AÑO o CICLO A]
Ant. Adoremos a Dios en su santa morada.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 47. 2-3. 9-11. 12. 15:

2 El Señor es grande y digno de alabanza, en la Ciudad de nuestro Dios. 3 Su santa Montaña, la altura más hermosa, es la alegría de toda la tierra. La Montaña de Sión, la Morada de Dios, es la Ciudad del gran Rey:

9 Hemos visto lo que habíamos oído en la Ciudad de nuestro Dios, en la Ciudad del Señor de los ejércitos, que él afianzó para siempre.

10 Nosotros evocamos tu misericordia en medio de tu Templo, Señor. 11 Tu alabanza, lo mismo que tu renombre, llega hasta los confines de la tierra. Tu derecha está llena de justicia:

12 se alegra la Montaña de Sión; las ciudades de Judá se regocijan a causa de tus juicios.

15 "Así es el Señor, nuestro Dios". Él nos guiará eternamente.
EPÍSTOLA [AÑO o CICLO A]
Ustedes son el templo: he establecido el fundamento, que es Cristo.
1 Cor. 3. 10-17:

10 Según la gracia que Dios me ha dado, yo puse los cimientos como lo hace un buen arquitecto, y otro edifica encima. Que cada cual se fije bien de qué manera construye. 11 El fundamento ya está puesto y nadie puede poner otro, porque el fundamento es Jesucristo. 12 Sobre él se puede edificar con oro, plata, piedras preciosas, madera, pasto o paja: 13 la obra de cada uno aparecerá tal como es, porque el día del Juicio, que se revelará por medio del fuego, la pondrá de manifiesto; y el fuego probará la calidad de la obra de cada uno. 14 Si la obra construida sobre el fundamento resiste la prueba, el que la hizo recibirá la recompensa; 15 si la obra es consumida, se perderá. Sin embargo, su autor se salvará, como quien se libra del fuego.

16 ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? 17 Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él. Porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [AÑO o CICLO A]
I. Leccionario [No oficial]:

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Mt. 5. 3:

3 «Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
+ EVANGELIO [AÑO o CICLO A]
La ofrenda de la viuda en el tesoro del templo.
Mc. 12. 41-44:

41 Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia. 42 Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre. 43 Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: «Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros, 44 porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir».

Palabra del Señor.

AÑO o CICLO B

LECTURA [AÑO o CICLO B]
La nube divina toma posesión del templo.
1 Rey. 7. 51-8. 14:

51 Así fue terminado todo el trabajo que hizo el rey Salomón en la Casa del Señor. Salomón llevó todas las ofrendas que había consagrado su padre David: la plata, el oro y los demás utensilios, y los depositó en los tesoros de la Casa del Señor.

1 Entonces Salomón reunió junto a él en Jerusalén, a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los príncipes de las casas paternas de los israelitas, para subir el Arca de la Alianza del Señor desde la Ciudad de David, o sea, desde Sión. 2 Todos los hombres de Israel se reunieron junto al rey Salomón en el mes de Etaním –el séptimo mes– durante la Fiesta. 3 Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los sacerdotes levantaron el Arca, 4 y subieron el Arca del Señor, con la Carpa del Encuentro y todos los objetos sagrados que había en la Carpa. Los que trasladaron todo eso fueron los sacerdotes y los levitas. 5 Mientras tanto, el rey Salomón y toda la comunidad de Israel reunida junto a él delante del Arca, sacrificaban carneros y toros, en tal cantidad que no se los podía contar ni calcular.

6 Los sacerdotes introdujeron el Arca de la Alianza en su sitio, en el lugar santísimo de la Casa –el Santo de los santos– bajo las alas de los querubines. 7 Porque los querubines desplegaban sus alas sobre el sitio destinado al Arca, y resguardaban por encima el Arca y sus andas. 8 Las andas eran tan largas que sus extremos se veían desde el Santo, por delante del lugar santísimo, aunque no se las veía desde afuera. Allí han estado hasta el día de hoy. 9 En el Arca se encontraban únicamente las dos tablas de piedra que Moisés, en el Horeb, había depositado allí: las tablas de la Alianza que el Señor había hecho con los israelitas a su salida de Egipto.

10 Mientras los sacerdotes salían del Santo, la nube llenó la Casa del Señor, 11 de manera que los sacerdotes no pudieron continuar sus servicios a causa de la nube, porque la gloria del Señor llenaba la Casa. 12 Entonces Salomón dijo: “El Señor ha decidido habitar en la nube oscura.

13 Sí, yo te he construido la Casa de tu señorío, un lugar donde habitarás para siempre”.

14 Después el rey se volvió y bendijo a toda la asamblea de Israel, mientras esta permanecía de pie.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [AÑO o CICLO B]
Ant. Muéstrate a nosotros, Señor, en tu santa morada.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 28. 1b-2. 4. 7. 9c-11:

1 Salmo de David. ¡Aclamen al Señor, hijos de Dios, aclamen la gloria y el poder del Señor! 2 ¡Aclamen la gloria del nombre del Señor, adórenlo al manifestarse su santidad!

4 ¡La voz del Señor es potente, la voz del Señor es majestuosa!

7 La voz del Señor lanza llamas de fuego;

9 La voz del Señor retuerce las encinas, el Señor arrasa las selvas. En su Templo, todos dicen: "¡Gloria!".

10 El Señor tiene su trono sobre las aguas celestiales, el Señor se sienta en su trono de Rey eterno. 11 El Señor fortalece a su pueblo, él bendice a su pueblo con la paz.
EPÍSTOLA [AÑO o CICLO B]
Somos el templo del Dios viviente.
2 Cor. 6. 14-7. 1:

14 No tengan relaciones indebidas con los que no creen. Porque, ¿qué tienen en común la justicia con la iniquidad, o la luz con las tinieblas? 15 ¿Qué entendimiento puede haber entre Cristo y Belial?, ¿o qué unión entre el creyente y el que no cree? 16 ¿Qué acuerdo entre el templo de Dios y los ídolos? Porque nosotros somos el templo del Dios viviente, como lo dijo el mismo Dios: Yo habitaré y caminaré en medio de ellos; seré su Dios y ellos serán mi Pueblo. 17 Por eso, salgan de en medio de esa gente y pónganse aparte, dice el Señor. No toquen nada impuro, y yo los recibiré. 18 Y seré para ustedes un Padre, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor todopoderoso.

1 Ya que poseemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que mancha el cuerpo o el espíritu, llevando a término la obra de nuestra santificación en el temor de Dios.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [AÑO o CICLO B]
I. Leccionario [No oficial]:

Mi casa será llamada una casa de oración, dice el Señor.

Mt. 21. 13:

13 Y les decía: «Está escrito: Mi casa será llamada casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones».
+ EVANGELIO [AÑO o CICLO B]
Jesús entra al templo y expulsa a los vendedores.
Mt. 21. 12-16:

12 Después Jesús entró en el Templo y echó a todos los que vendían y compraban allí, derribando las mesas de los cambistas y los asientos de los vendedores de palomas. 13 Y les decía: «Está escrito: Mi casa será llamada casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones». 14 En el Templo se le acercaron varios ciegos y paralíticos, y él los curó. 15 Al ver los prodigios que acababa de hacer y a los niños que gritaban en el Templo: «¡Hosana al Hijo de David!», los sumos sacerdotes y los escribas se indignaron 16 y le dijeron: «¿Oyes lo que dicen estos?» . «Sí , respondió Jesús, ¿Pero nunca han leído este pasaje: De la boca de las criaturas y de los niños de pecho, has hecho brotar una alabanza?».

Palabra del Señor.

AÑO o CICLO C

LECTURA [AÑO o CICLO C]
Salomón le pide a Dios sabiduría.
1 Rey. 3. 5-15:

5 En Gabaón, el Señor se apareció a Salomón en un sueño, durante la noche. Dios le dijo: «Pídeme lo que quieras». 6 Salomón respondió: «Tú has tratado a tu servidor, David, mi padre, con gran fidelidad, porque él caminó en tu presencia con lealtad, con justicia y rectitud de corazón; tú le has atestiguado esta gran fidelidad, dándole un hijo que hoy está sentado en su trono. 7 Y ahora, Señor, Dios mío, has hecho reinar a tu servidor en lugar de mi padre David, a mí, que soy apenas un muchacho y no sé valerme por mí mismo. 8 Tu servidor está en medio de tu pueblo, el que tú has elegido, un pueblo tan numeroso que no se puede contar ni calcular. 9 Concede entonces a tu servidor un corazón comprensivo, para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién sería capaz de juzgar a un pueblo tan grande como el tuyo?».

10 Al Señor le agradó que Salomón le hiciera este pedido, 11 y Dios le dijo: «Porque tú has pedido esto, y no has pedido para ti una larga vida, ni riqueza, ni la vida de tus enemigos, sino que has pedido el discernimiento necesario para juzgar con rectitud, 12 yo voy a obrar conforme a lo que dices: Te doy un corazón sabio y prudente, de manera que no ha habido nadie como tú antes de ti, ni habrá nadie como tú después de ti. 13 Y también te doy aquello que no has pedido: tanta riqueza y gloria que no habrá nadie como tú entre los reyes, durante toda tu vida. 14 Y si vas por mis caminos, observando mis preceptos y mis mandamientos, como lo hizo tu padre David, también te daré larga vida».

15 Salomón se despertó, y comprendió que había tenido un sueño. Luego regresó a Jerusalén y se presentó ante el Arca de la Alianza del Señor; ofreció holocaustos y sacrificios de comunión, e hizo un banquete para todos sus servidores.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL [AÑO o CICLO C]
Ant. Bendito sea el Señor, Dios de Israel.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 71. 1-4. 9-10:

1 De Salomón. Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, 2 para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud.

3 Que las montañas traigan al pueblo la paz, y las colinas, la justicia; 4 que él defienda a los humildes del pueblo, socorra a los hijos de los pobres y aplaste al opresor.

9 Que se inclinen ante él las tribus del desierto, y sus enemigos muerdan el polvo; 10 que los reyes de Tarsis y de las costas lejanas le paguen tributo. Que los reyes de Arabia y de Sebá le traigan regalos;
EPÍSTOLA [AÑO o CICLO C]
La sabiduría de este mundo es necedad ante Dios.
1 Cor. 3. 18-23:

18 ¡Que nadie se engañe! Si alguno de ustedes se tiene por sabio en este mundo, que se haga insensato para ser realmente sabio. 19 Porque la sabiduría de este mundo es locura delante de Dios. En efecto, dice la Escritura: Él sorprende a los sabios en su propia astucia, 20 y además: El Señor conoce los razonamientos de los sabios y sabe que son vanos. 21 En consecuencia, que nadie se gloríe en los hombres, porque todo les pertenece a ustedes: 22 Pablo, Apolo o Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente o el futuro. Todo es de ustedes, 23 pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO [AÑO o CICLO C]
I. Leccionario [No oficial]:

Cuán difícil es para los que poseen riquezas entrar en el Reino de Dios, dice el Señor.

Mc. 10. 23b:

23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!».
+ EVANGELIO [AÑO o CICLO C]
Es difícil para aquellos que poseen riquezas entrar al Reino de Dios.
Lc. 18. 24b-30:

24 Viéndolo así, Jesús dijo: «¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios! 25 Sí, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios». 26 Los que escuchaban dijeron: «Pero entonces, ¿quién podrá salvarse?». 27 Jesús respondió: «Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios».

28 Pedro le dijo: «Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido». 29 Jesús respondió: «Les aseguro que el que haya dejado casa, mujer, hermanos, padres o hijos, por el Reino de Dios, 30 recibirá mucho más en este mundo; y en el mundo futuro, recibirá la Vida eterna».

Palabra del Señor.