Liturgia AMBROSIANA

MISA : 3 de JULIO

MISAL

ANTÍFONA de ENTRADA
II. Biblia:
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 117. 28. 21:

28 Tú eres mi Dios, y yo te doy gracias; Dios mío, yo te glorifico.

21 Yo te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación.
DESPUÉS del EVANGELIO
II. Biblia:
Jn. 14. 5-6:

5 Tomás le dijo: «Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?». 6 Jesús le respondió: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.
FRACCIÓN del PAN
II. Biblia:
Cfr. :

1 Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que hemos tocado con nuestras manos acerca de la Palabra de Vida, es lo que les anunciamos.

3 Lo que hemos visto y oído, se lo anunciamos también a ustedes, para que vivan en comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
ANTÍFONA de COMUNIÓN
II. Biblia:
Jn. 20. 27: Cfr. .

27 Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe».

LECCIONARIO

LECTURA
Ya saben cómo me he comportado siempre con ustedes desde el primer día que puse el pie en la provincia de Asia. (v. 18)
Hech. 20. 18b-31:
18 Cuando estos llegaron, Pablo les dijo: «Ya saben cómo me he comportado siempre con ustedes desde el primer día que puse el pie en la provincia de Asia. 19 He servido al Señor con toda humildad y con muchas lágrimas, en medio de las pruebas a que fui sometido por las insidias de los judíos. 20 Ustedes saben que no he omitido nada que pudiera serles útil: les prediqué y les enseñé tanto en público como en privado, 21 instando a judíos y a paganos a convertirse a Dios y a creer en nuestro Señor Jesús.

22 Y ahora, como encadenado por el Espíritu, voy a Jerusalén sin saber lo que me sucederá allí. 23 Sólo sé que, de ciudad en ciudad, el Espíritu Santo me va advirtiendo cuántas cadenas y tribulaciones me esperan. 24 Pero poco me importa la vida, mientras pueda cumplir mi carrera y la misión que recibí del Señor Jesús: la de dar testimonio de la Buena Noticia de la gracia de Dios. 25 Y ahora sé que ustedes, entre quienes pasé predicando el Reino, no volverán a verme. 26 Por eso hoy declaro delante de todos que no tengo nada que reprocharme respecto de ustedes. 27 Porque no hemos omitido nada para anunciarles plenamente los designios de Dios. 28 Velen por ustedes, y por todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha constituido guardianes para apacentar a la Iglesia de Dios, que él adquirió al precio de su propia sangre. 29 Yo sé que después de mi partida se introducirán entre ustedes lobos rapaces que no perdonarán al rebaño. 30 Y aun de entre ustedes mismos, surgirán hombres que tratarán de arrastrar a los discípulos con doctrinas perniciosas. 31 Velen, entonces, y recuerden que durante tres años, de noche y de día, no he cesado de aconsejar con lágrimas a cada uno de ustedes.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Ant. Proclamen todos los pueblos la salvación del Señor.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 95. 1-3. 5-7:

1 Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; 2 canten al Señor, bendigan su Nombre, día tras día, proclamen su victoria.

3 Anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos.

5 Los dioses de los pueblos no son más que apariencia, pero el Señor hizo el cielo; 6 en su presencia hay esplendor y majestad, en su Santuario, poder y hermosura.

7 Aclamen al Señor, familias de los pueblos, aclamen la gloria y el poder del Señor;
EPÍSTOLA
Los ha engendrado en Cristo Jesús, mediante la predicación de la Buena Noticia. (v. 15)
1 Cor. 4. 9-15:
9 Pienso que a nosotros, los Apóstoles, Dios nos ha puesto en el último lugar, como condenados a muerte, ya que hemos llegado a ser un espectáculo para el mundo, para los ángeles y los hombres. 10 Nosotros somos tenidos por necios, a causa de Cristo, y en cambio, ustedes son sensatos en Cristo. Nosotros somos débiles, y ustedes, fuertes. Ustedes gozan de prestigio, y nosotros somos despreciados. 11 Hasta ahora sufrimos hambre, sed y frío. Somos maltratados y vivimos errantes. 12 Nos agotamos, trabajando con nuestras manos. 13 Nos insultan y deseamos el bien. Padecemos persecución y la soportamos. Nos calumnian y consolamos a los demás. Hemos llegado a ser como la basura del mundo, objeto de desprecio para todos hasta el día de hoy.

14 No les escribo estas cosas para avergonzarlos, sino para reprenderlos como a hijos muy queridos. 15 Porque, aunque tengan diez mil preceptores en Cristo, no tienen muchos padres: soy yo el que los ha engendrado en Cristo Jesús, mediante la predicación de la Buena Noticia.

Palabra de Dios.

CANTO o ACLAMACIÓN antes del EVANGELIO
I. Leccionario [No oficial]:

«Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!»

Jn. 20. 29:

29 Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!».
+ EVANGELIO
«¡Hemos visto al Señor!»...si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré. (v. 25)
Jn. 20. 24-29:

24 Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. 25 Los otros discípulos le dijeron: «¡Hemos visto al Señor!» . Él les respondió: «Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré». 26 Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». 27 Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe». 28 Tomás respondió: «¡Señor mío y Dios mío!». 29 Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!».

Palabra del Señor.