Liturgia AMBROSIANA

MISA : 25 de JULIO

MISAL

ANTÍFONA de ENTRADA
II. Biblia:
Mt. 4. 18. 21: Cfr..

18 Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores.

21 Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.
FRACCIÓN del PAN
II. Biblia:
Mc. 10. 39:

39 «Podemos» , le respondieron. Entonces Jesús agregó: «Ustedes beberán el cáliz que yo beberé y recibirán el mismo bautismo que yo.
ANTÍFONA de COMUNIÓN
II. Biblia:
Mc. 10. 43-44:

43 Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; 44 y el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos.

LECCIONARIO

LECTURA
El justo permanecerá con gran confianza frente a aquellos que lo han perseguido.
Sab. 5. 1-9. 15:

1 Entonces el justo se mantendrá de pie, completamente seguro frente a aquellos que lo oprimieron y despreciaron sus padecimientos.

2 Ellos, al verlo, serán presa de un terrible temor y quedarán desconcertados por lo imprevisto de su salvación.

3 Llenos de remordimiento y lanzando gemidos, se dirán unos a otros, con el espíritu angustiado:

4 “Este es el que antes poníamos en ridículo y convertíamos en objeto de escarnio. ¡Insensatos de nosotros! Su vida nos parecía una locura y su fin una ignominia.

5 ¿Cómo ha sido incluido entre los hijos de Dios y participa de la herencia de los santos?

6 ¡Qué lejos nos apartamos del camino de la verdad! La luz de la justicia nunca nos ha iluminado ni el sol ha salido para nosotros.

7 Nos hemos hartado de los senderos del mal y la perdición, hemos atravesado desiertos sin caminos, ¡pero no hemos conocido el camino del Señor!

8 ¿De qué nos sirvió nuestra arrogancia? ¿De qué nos valió jactarnos de las riquezas?

9 Todo eso se desvaneció como una sombra, como una noticia fugaz;

15 Pero los justos viven para siempre; su recompensa está en el Señor y el Altísimo se preocupa de ellos.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Ant. Jesús es el Señor; él reina a través de los siglos.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 95. 1-10:

1 Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; 2 canten al Señor, bendigan su Nombre, día tras día, proclamen su victoria.

3 Anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. 4 Porque el Señor es grande y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses.

5 Los dioses de los pueblos no son más que apariencia, pero el Señor hizo el cielo; 6 en su presencia hay esplendor y majestad, en su Santuario, poder y hermosura.

7 Aclamen al Señor, familias de los pueblos, aclamen la gloria y el poder del Señor; 8 aclamen la gloria del nombre del Señor. Entren en sus atrios trayendo una ofrenda, 9 adoren al Señor al manifestarse su santidad: ¡que toda la tierra tiemble ante él!

10 Digan entre las naciones: "¡El Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud".
EPÍSTOLA
Somos entregados a la muerte por causa de Jesús, para que la vida de Jesús también se manifieste en nuestra carne mortal.
2 Cor. 4. 7-15:

7 Pero nosotros llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios. 8 Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; 9 perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados. 10 Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. 11 Y así aunque vivimos, estamos siempre enfrentando a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. 12 De esa manera, la muerte hace su obra en nosotros, y en ustedes, la vida.

13 Pero teniendo ese mismo espíritu de fe, del que dice la Escritura: Creí, y por eso hablé, también nosotros creemos, y por lo tanto, hablamos. 14 Y nosotros sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará con él y nos reunirá a su lado junto con ustedes. 15 Todo esto es por ustedes: para que al abundar la gracia, abunde también el número de los que participan en la acción de gracias para gloria de Dios.

Palabra de Dios.

+ EVANGELIO
Ustedes beberán mi cáliz. (v. 23)
Mt. 20. 20-28:

20 Entonces la madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo. 21 “¿Qué quieres?”, le preguntó Jesús. Ella le dijo: “Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda”. 22 “No saben lo que piden”, respondió Jesús. “¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?”. “Podemos” , le respondieron. 23 “Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre”.

24 Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. 25 Pero Jesús los llamó y les dijo: “Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. 26 Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; 27 y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: 28 como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud”.

Palabra del Señor.