Liturgia AMBROSIANA

LÁUDES : SÁBADO III

CÁNTICO EVANGÉLICO: Benedictus
Ant.: Servimos a Dios en santidad y justicia * por todos nuestros días. (Aleluia).
Lc. 1. 75:

75 lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida.
Lc. 1. 68-79:

68 «Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, 69 y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, 70 como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, 71 para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. 72 Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, 73 del juramento que hizo a nuestro padre Abraham 74 de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, 75 lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. 76 Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, 77 para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; 78 gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, 79 para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».
SALMODIA
I. Cántico de Sabiduría 9
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Dame, oh Dios, la sabiduría que se sienta junto a tu trono, * para que me ayude y me apoe en mis fatigas.
4 dame la Sabiduría, que comparte tu trono, y no me excluyas del número de tus hijos.

10 Envíala desde los santos cielos, mándala desde tu trono glorioso, para que ella trabaje a mi lado y yo conozca lo que es de tu agrado:
Les daré el lenguaje y la sabiduría a los que todos tus adversarios no podrán resistir.
15 porque yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir.
Sab. 9. 1-6. 9-11:

1 “Dios de los Padres y Señor misericordioso, que hiciste todas las cosas con tu palabra, 2 y con tu Sabiduría formaste al hombre, para que dominara a los seres que tú creaste, 3 para que gobernara el mundo con santidad y justicia e hiciera justicia con rectitud de espíritu: 4 dame la Sabiduría, que comparte tu trono, y no me excluyas del número de tus hijos.

5 Porque yo soy tu servidor y el hijo de tu servidora, un hombre débil y de vida efímera, de poca capacidad para comprender el derecho y las leyes; 6 y aunque alguien sea perfecto entre los hombres, sin la Sabiduría que proviene de ti, será tenido por nada.

9 Contigo está la Sabiduría, que conoce tus obras y que estaba presente cuando tú hacías el mundo; ella sabe lo que es agradable a tus ojos y lo que es conforme a tus mandamientos.

10 Envíala desde los santos cielos, mándala desde tu trono glorioso, para que ella trabaje a mi lado y yo conozca lo que es de tu agrado: 11 así ella, que lo sabe y lo comprende todo, me guiará atinadamente en mis empresas y me protegerá con su gloria.
II. SALMO LAUDATORIO: Salmo 33
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos.

3 ya que han gustado qué bueno es el Señor.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 33. 1-11:

1 De David. Cuando se fingió demente delante de Abimélec, y tuvo que irse, echado por él.

Alef 2 Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Bet 3 Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren.

Guímel 4 Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Dálet 5 Busqué al Señor: él me respondió y me libró de todos mis temores.

He 6 Miren hacia él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Zain 7 Este pobre hombre invocó al Señor: él lo escuchó y lo salvó de sus angustias.

Jet 8 El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. Tet 9 ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en él se refugian!

Iod 10 Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. Caf 11 Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.
III. Salmo 116
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 116:

1 ¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos!

2 Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. ¡Aleluya!
III. SALMO DIRECTO: Salmo 94
Anímense mutuamente cada día mientras dure este "hoy".
13 Antes bien, anímense mutuamente cada día mientras dure este hoy, a fin de que nadie se endurezca, seducido por el pecado.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 94:

1 ¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva! 2 ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor!

3 Porque el Señor es un Dios grande, el soberano de todos los dioses: 4 en su mano están los abismos de la tierra, y son suyas las cumbres de las montañas; 5 suyo es el mar, porque él lo hizo, y la tierra firme, que formaron sus manos.

6 ¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó! 7 Porque él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano.

7 Ojalá hoy escuchen la voz del Señor: 8 «No endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto, 9 cuando sus padres me tentaron y provocaron, aunque habían visto mis obras.

10 Cuarenta años me disgustó esa generación, 10 hasta que dije: 'Es un pueblo de corazón extraviado, que no conoce mis caminos'. 11 Por eso juré en mi indignación: Jamás entrarán en mi Reposo».
HIMNOS
ACLAMACIONES A CRISTO, EL SEÑOR
Apoc. 1. 5. 6. 17s:

5 y de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos, el Rey de los reyes de la tierra. Él nos amó y nos purificó de nuestros pecados, por medio de su sangre,

6 e hizo de nosotros un Reino sacerdotal para Dios, su Padre. ¡A él sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos! Amén.

17 Al ver esto, caí a sus pies, como muerto, pero él, tocándome con su mano derecha, me dijo: «No temas: yo soy el Primero y el Último , el Viviente.
Apoc. 2. 10:
10 No temas por lo que tendrás que padecer: mira que el demonio va a arrojar en la cárcel a algunos de ustedes para que sean puestos a prueba, y tendrán que sufrir durante diez días. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida”.
Apoc. 3. 7:

7 Escribe al Ángel de la Iglesia de Filadelfia: «El Santo, el que dice la Verdad, el que posee la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, el que cierra y nadie puede abrir, afirma:

Invitación: Elevemos nuestra aclamación a Cristo, quien con su sacrificio nos ha abierto el Reino de Dios:

Ant.: Kyrie Eléison

1. Jesús, testigo fiel, primogénito de los muertos y príncipe de los reyes de la tierra, Kyrie eleison.

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2. Tú que nos amas y nos has liberado con tu sangre, Kyrie eleison.

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3. Tú, que nos has hecho un reino de sacerdotes para el Padre, Kyrie eleison.

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4. Tú, que eres el Santo y la Verdad, el que tiene la llave de David, Kyrie eleison.

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5. Tú, que nos darás la corona de la vida, Kyrie eleison.

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6. Tú, que eres el Primero y el Último, y el Viviente, Kyrie eleison.

|>>| Kyrie Eléison