Liturgia AMBROSIANA

LÁUDES : MARTES 1

CÁNTICO EVANGÉLICO: Benedictus
O verdadero sol, irradiado (S. Ambrosio)
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] El Señor ha visitado a su pueblo * y lo ha liberado. (Aleluia).
Lc. 1. 68-79:

68 «Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, 69 y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, 70 como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, 71 para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. 72 Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, 73 del juramento que hizo a nuestro padre Abraham 74 de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, 75 lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. 76 Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, 77 para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; 78 gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, 79 para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».
SALMODIA
Canto de: Tobías 13
Bendito sea Dios, el Padre del Señor nuestro Jesucristo: en su gran misericordia nos ha regenerado a una nueva vida (1 Ped. 1. 3)

3 Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, nos hizo renacer, por la resurrección de Jesucristo, a una esperanza viva,
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Tu reino dura por siglos; * castigas, Señor, y tienes misericordia; haces bajar al abismo y vuelves a subir. (Aleluia).
Ant. [Cuaresma] Vuelve a mí, hijos de hombre, - dice el Señor - * y te sanaré.
Tob. 13. 2-10a:

2 Porque él castiga y tiene compasión, hace bajar hasta el Abismo y hace subir de la gran Perdición, sin que nadie escape de su mano.

3 ¡Celébrenlo ustedes, israelitas, delante de todas las naciones! Porque él los ha dispersado en medio de ellas,

4 pero allí les ha mostrado su grandeza. Exáltenlo ante todos los vivientes porque él es nuestro Señor, nuestro Dios y nuestro Padre, él es Dios por todos los siglos.

5 Él los castiga por sus iniquidades, pero tendrá compasión de todos ustedes, y los congregará de entre todas las naciones por donde han sido dispersados.

6 Si vuelven a él de todo corazón y con toda el alma, practicando la verdad en su presencia, él se volverá a ustedes y no les ocultará más su rostro.

7 Miren lo que ha hecho con ustedes y celébrenlo en alta voz. Bendigan al Señor de la justicia y glorifiquen al Rey de los siglos.

8 Yo lo celebro en el país del destierro, y manifiesto su fuerza y su grandeza a un pueblo pecador. ¡Conviértanse, pecadores, y practiquen la justicia en su presencia! ¡Quién sabe si él no les será favorable y tendrá misericordia de ustedes!

9 Yo glorifico a mi Dios, el Rey del cielo, y mi alma proclama gozosamente su grandeza.

10 Que todos lo celebren en Jerusalén: Jerusalén, Ciudad santa, Dios te castigó por las obras de tus hijos, pero volverá a compadecerse de los hijos de los justos.
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Tu reino dura por siglos; * castigas, Señor, y tienes misericordia; haces bajar al abismo y vuelves a subir. (Aleluia).
Ant. [Cuaresma] Vuelve a mí, hijos de hombre, - dice el Señor - * y te sanaré.
SALMO LAUDATORIO: 33
Has probado qué bueno es el Señor (1 Pt 2. 3)

3 ya que han gustado qué bueno es el Señor.
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Celebren conmigo al Señor, * juntos exaltamos su nombre. (Aleluia)
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 33. 1-11:

1 De David. Cuando se fingió demente delante de Abimélec, y tuvo que irse, echado por él.

Alef 2 Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Bet 3 Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren.

Guímel 4 Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Dálet 5 Busqué al Señor: él me respondió y me libró de todos mis temores.

He 6 Miren hacia él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Zain 7 Este pobre hombre invocó al Señor: él lo escuchó y lo salvó de sus angustias.

Jet 8 El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. Tet 9 ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en él se refugian!

Iod 10 Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. Caf 11 Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.
Salmo 116
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 116:

1 ¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos!

2 Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. ¡Aleluya!
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Celebren conmigo al Señor, * juntos exaltamos su nombre. (Aleluia)
SALMO DIRECTO
Las puertas del Reino se abrieron a Cristo cuando ascendió al cielo (San Ireneo)
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 23:

1 Salmo de David. Canto inicial Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, 2 porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano.

3 ¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado?

4 El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente: 5 él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. 6 Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob

7 ¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!

8 ¿Y quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor poderoso en los combates.

9 ¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!

10 ¿Y quién es ese Rey de la gloria? El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.
ACLAMACIONES A CRISTO, EL SEÑOR
1 Cor. 1. 30:

30 Por él, ustedes están unidos a Cristo Jesús, que por disposición de Dios, se convirtió para nosotros en sabiduría y justicia, en santificación y redención,
1 Cor. 2. 8:
8 aquella que ninguno de los dominadores de este mundo alcanzó a conocer, porque si la hubieran conocido no habrían crucificado al Señor de la gloria.
1 Cor. 15. 3:

3 Les he transmitido en primer lugar, lo que yo mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la Escritura.
Gál. 1. 1:

1 Pablo, Apóstol –no de parte de hombres ni por la mediación de un hombre, sino por Jesucristo y por Dios Padre que lo resucitó de entre los muertos–
Gál. 5. 1. 6:

1 Esta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud. 6 En efecto, en Cristo Jesús, ya no cuenta la circuncisión ni la incircuncisión, sino la fe que obra por medio del amor.