Liturgia AMBROSIANA

LÁUDES : JUEVES 4

CÁNTICO EVANGÉLICO: Benedictus
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] Dirige, Señor, nuestros pasos * por el camino de la paz.
Ant. [Pascua] A los apóstoles, el Señor dijo: * "He aquí, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo". Aleluya.
Lc. 1. 68-79:

68 «Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, 69 y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, 70 como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, 71 para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. 72 Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, 73 del juramento que hizo a nuestro padre Abraham 74 de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, 75 lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. 76 Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, 77 para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; 78 gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, 79 para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».
SALMODIA
I. Cántico de Isaías 66
ANTÍFONAS:
Ant. [Pascua] [Durante el año] "Como una madre consuela a su hijo, * yo te consolaré", - dice el Señor. Aleluya.
La Jerusalén de arriba es libre, y es nuestra madre.
26 Pero hay otra Jerusalén, la celestial, que es libre, y ella es nuestra madre.
Is. 66. 10-14a:

10 ¡Alégrense con Jerusalén y regocíjense a causa de ella, todos los que la aman! ¡Compartan su mismo gozo los que estaban de duelo por ella, 11 para ser amamantados y saciarse en sus pechos consoladores, para gustar las delicias de sus senos gloriosos!

12 Porque así habla el Señor: Yo haré correr hacia ella la paz como un río, y la riqueza de las naciones como un torrente que se desborda. Sus niños de pecho serán llevados en brazos y acariciados sobre las rodillas.

13 Como un hombre es consolado por su madre, así yo los consolaré a ustedes, y ustedes serán consolados en Jerusalén.

14 Al ver esto, se llenarán de gozo y sus huesos florecerán como la hierba. La mano del Señor se manifestará a sus servidores, y a sus enemigos, su indignación.
II. SALMO LAUDATORIO. Salmo 146
ANTÍFONAS:
Ant. [Pascua] [Cuaresma] Alabado sea el Señor: * es hermoso cantarle a nuestro Dios, es dulce elogiarlo como a Él le conviene. Aleluya.
Ant. [Durante el año] Es hermoso y dulce alabar al Señor.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 146:

1 ¡Qué bueno es cantar a nuestro Dios, qué agradable y merecida es su alabanza!

2 El Señor reconstruye a Jerusalén y congrega a los dispersos de Israel; 3 sana a los que están afligidos y les venda las heridas.

4 Él cuenta el número de las estrellas y llama a cada una por su nombre: 5 nuestro Señor es grande y poderoso, su inteligencia no tiene medida.

6 El Señor eleva a los oprimidos y humilla a los malvados hasta el polvo.

7 Respondan al Señor dándole gracias, toquen la cítara para nuestro Dios. 8 El Señor cubre el cielo de nubes y provee de lluvia a la tierra; hace brotar la hierba en las montañas y las plantas para provecho del hombre; 9 dispensa su alimento al ganado, y a los pichones de cuervo que claman a él.

10 No le agrada el vigor de los caballos ni valora los músculos del hombre: 11 el Señor ama a los que lo temen y a los que esperan en su misericordia.

12 ¡Glorifica al Señor, Jerusalén, alaba a tu Dios, Sión! 13 Él reforzó los cerrojos de tus puertas y bendijo a tus hijos dentro de ti;

14 él asegura la paz en tus fronteras y te sacia con lo mejor del trigo. 15 Envía su mensaje a la tierra, su palabra corre velozmente; 16 reparte la nieve como lana y esparce la escarcha como ceniza.

17 Él arroja su hielo como migas, y las aguas se congelan por el frío; 18 da una orden y se derriten, hace soplar su viento y corren las aguas.

19 Revela su palabra a Jacob, sus preceptos y mandatos a Israel: 20 a ningún otro pueblo trató así ni le dio a conocer sus mandamientos. ¡Aleluya!
III. Salmo 116
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 116:

1 ¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos!

2 Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. ¡Aleluya!
ANTÍFONAS:
Ant. [Pascua] [Cuaresma] Alabado sea el Señor: * es hermoso cantarle a nuestro Dios, es dulce elogiarlo como a Él le conviene. Aleluya.
Ant. [Durante el año] Es hermoso y dulce alabar al Señor.
IV. SALMO DIRECTO. SALMO 142
Somos justificados por la fe en Cristo y no por las obras de la ley (de Moisés).
16 Pero como sabemos que el hombre no es justificado por las obras de la Ley, sino por la fe en Jesucristo, hemos creído en él, para ser justificados por la fe en Cristo y no por las obras de la Ley: en efecto, nadie será justificado en virtud de las obras de la Ley.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 142. 1-8:

1 Salmo de David. Señor, escucha mi oración, atiende a mi plegaria; respóndeme, por tu fidelidad y tu justicia.

2 No llames a juicio a tu servidor, porque ningún ser viviente es justo en tu presencia. 3 El enemigo me persiguió a muerte, aplastó mi vida contra el suelo; me introdujo en las tinieblas, como a los muertos de hace muchos años.

4 El aliento se extingue en mi interior, mi corazón desfallece en mi pecho. 5 Me acuerdo de los tiempos pasados, medito todas tus acciones; considero la obra de tus manos 6 y extiendo mis brazos hacia ti: suspiro por ti como tierra reseca.

7 Respóndeme en seguida, Señor, porque estoy sin aliento. No me ocultes tu rostro, para que yo no sea como los que bajan a la fosa.

8 Que yo experimente tu amor por la mañana, porque confío en ti; indícame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma.