Liturgia AMBROSIANA

LÁUDES : 3 de Mayo

CÁNTICO EVANGÉLICO: Benedictus
Ant.: «Felipe, el que me ve también ve a mi Padre, * porque yo estoy en el Padre y el Padre está en mí». Aleluya.
Jn. 14. 9-10:
9 Jesús le respondió: «Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: “Muéstranos al Padre”?

10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras.
Lc. 1. 68-79:

68 «Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, 69 y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, 70 como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, 71 para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. 72 Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, 73 del juramento que hizo a nuestro padre Abraham 74 de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, 75 lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. 76 Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, 77 para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; 78 gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, 79 para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».
SALMODIA
Sab. 10. 15-21:

15 Ella liberó de una nación opresora a un pueblo santo, a una raza irreprochable.

16 Entró en el alma de un servidor del Señor y enfrentó a reyes temibles con prodigios y señales.

17 Otorgó a los santos la recompensa de sus trabajos y los condujo por un camino admirable; fue para ellos una sombra protectora durante el día y un fulgor de estrellas durante la noche.

18 Los hizo pasar a pie por el Mar Rojo y los condujo a través de las aguas caudalosas.

19 A sus enemigos, en cambio, los sumergió y después los despidió a borbotones desde el fondo del Abismo.

20 Así, los justos despojaron a los impíos y celebraron, Señor, tu santo Nombre, alabando unánimemente tu mano protectora.

21 Porque la Sabiduría abrió la boca de los mudos y soltó la lengua de los más pequeños.
Sab. 11. 1-4:

1 Ella hizo prosperar sus empresas gracias a un santo profeta. 2 Ellos atravesaron un desierto inhabitable y levantaron sus carpas en lugares intransitados; 3 enfrentaron a sus enemigos y rechazaron a sus adversarios.

4 Cuando estaban sedientos, te invocaron, y una roca escarpada les dio agua, una dura piedra les calmó la sed.
SALMO LAUDATORIO

13 También oí que todas las criaturas que están en el cielo, sobre la tierra, debajo de ella y en el mar, y todo lo que hay en ellos, decían: «Al que está sentado sobre el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y poder, por los siglos de los siglos».
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 148:

1 ¡Aleluya! Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas; 2 alábenlo, todos sus ángeles, alábenlo, todos sus ejércitos.

3 Alábenlo, sol y luna, alábenlo, astros luminosos; 4 alábenlo, espacios celestiales y aguas que están sobre el cielo.

5 Alaben el nombre del Señor, porque él lo ordenó, y fueron creados; 6 él los afianzó para siempre, estableciendo una ley que no pasará.

7 Alaben al Señor desde la tierra, los cetáceos y los abismos del mar; 8 el rayo, el granizo, la nieve, la bruma, y el viento huracanado que obedece a sus órdenes.

9 Las montañas y todas las colinas, los árboles frutales y todos los cedros; 10 las fieras y los animales domésticos, los reptiles y los pájaros alados.

11 Los reyes de la tierra y todas las naciones, los príncipes y los gobernantes de la tierra; 12 los ancianos, los jóvenes y los niños, 13 alaben el nombre del Señor. Porque sólo su Nombre es sublime; su majestad está sobre el cielo y la tierra, 14 y él exalta la fuerza de su pueblo. ¡A él, la alabanza de todos sus fieles, y de Israel, el pueblo de sus amigos! ¡Aleluya!
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 116:

1 ¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos!

2 Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. ¡Aleluya!
SALMO DIRECTO
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 1:

1 ¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, 2 sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche!

3 Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien.

4 No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento. 5 Por eso, no triunfarán los malvados en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos; 6 porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal.
ACLAMACIONES A CRISTO, EL SEÑOR

Invitación: A Cristo, enviado por el Padre para nuestra redención y nuestra vida, agradecidos le decimos:

Ant.:

1.

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3.

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5.

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