Liturgia AMBROSIANA

HORAS INTERMEDIAS : LUNES 3

SALMODIA
I. Salmo 118. 89-96 XII (Lamed)
ANTÍFONAS:
Ant. [Todos] [v. 94a] Sálvame, porque yo te pertenezco.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 118. 89-96:

Lámed 89 Tu palabra, Señor, permanece para siempre, está firme en el cielo. 90 Tu verdad permanece por todas las generaciones; tú afirmaste la tierra y ella subsiste. 91 Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos, porque todas las cosas te están sometidas. 92 Si tu ley no fuera mi alegría, ya hubiera sucumbido en mi aflicción.

93 Nunca me olvidaré de tus preceptos: por medio de ellos, me has dado la vida. 94 Sálvame, porque yo te pertenezco y busco tus preceptos. 95 Los malvados están al acecho para perderme, pero yo estoy atento a tus prescripciones. 96 He comprobado que toda perfección es limitada: ¡qué amplios, en cambio, son tus mandamientos!
II. Salmo 70. I
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] [Pascua] [v. 3] Escúchame, oh Dios: * Sé para mí como una roca protectora.
Ant. [Cuaresma] [v. 1] Nos refugiamos en Ti, Señor: * no quedemos confundidos para siempre.
Feliz en la esperanza, fuerte en la tribulación.
12 Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 70. 1-13:

1 Yo me refugio en ti, Señor, ¡que nunca tenga que avergonzarme! 2 Por tu justicia, líbrame y rescátame, inclina tu oído hacia mí, y sálvame.

3 Sé para mí una roca protectora, tú que decidiste venir siempre en mi ayuda, porque tú eres mi Roca y mi fortaleza. 4 ¡Líbrame, Dios mío, de las manos del impío, de las garras del malvado y del violento!

5 Porque tú, Señor, eres mi esperanza y mi seguridad desde mi juventud. 6 En ti me apoyé desde las entrañas de mi madre; desde el seno materno fuiste mi protector, y mi alabanza está siempre ante ti.

7 Soy un motivo de estupor para muchos, pero tú eres mi refugio poderoso. 8 Mi boca proclama tu alabanza y anuncia tu gloria todo el día.

9 No me rechaces en el tiempo de mi vejez, no me abandones, porque se agotan mis fuerzas; 10 mis enemigos hablan contra mí, y los que me acechan se confabulan, diciendo:

11 “Dios lo tiene abandonado: persíganlo, captúrenlo, porque no hay quien lo libre”. 12 ¡Señor, no te quedes lejos de mí; Dios mío, ven pronto a socorrerme!

13 ¡Queden confundidos y humillados los que atentan contra mi vida! ¡Queden cubiertos de oprobio y de vergüenza los que buscan mi perdición!
III. Salmo 70. II
ANTÍFONAS:
Ant. [Durante el año] [Pascua] [v. 23] Al canto de tus alabanzas, mis labios se alegrarán, * y la vida que has redimido se alegrará. Aleluya.
Ant. [Cuaresma] [v. 15] Mi boca, Señor, * anunciará tu justicia.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 70. 14-24:

14 Yo, por mi parte, seguiré esperando y te alabaré cada vez más. 15 Mi boca anunciará incesantemente tus actos de justicia y salvación, aunque ni siquiera soy capaz de enumerarlos.

16 Vendré a celebrar las proezas del Señor, evocaré tu justicia, que es sólo tuya. 17 Dios mío, tú me enseñaste desde mi juventud, y hasta hoy he narrado tus maravillas.

18 Ahora que estoy viejo y lleno de canas, no me abandones, Dios mío, hasta que anuncie las proezas de tu brazo a la generación que vendrá.

19 Tu justicia llega hasta el cielo, Señor: tú has hecho grandes cosas, y no hay nadie igual a ti, Dios mío.

20 Me hiciste pasar por muchas angustias, pero de nuevo me darás la vida; me harás subir de lo profundo de la tierra, 21 acrecentarás mi dignidad y volverás a consolarme.

22 Entonces te daré gracias con el arpa, por tu fidelidad, Dios mío; te cantaré con la cítara, a ti, el Santo de Israel.

23 Mis labios te cantarán jubilosos, y también mi alma, que tú redimiste. 24 Yo hablaré de tu justicia todo el día, porque quedarán confundidos y avergonzados los que buscaban mi perdición.