Liturgia AMBROSIANA

II VÍSPERAS : [S] Sagrado Corazón de Jesús = Viernes 2 TdP

RITO DE LA LUZ
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 17. 29. 30a:

29 tú eres mi lámpara, Señor: Dios mío, tu iluminas mis tinieblas.

30 Contigo puedo asaltar una muralla; con mi Dios, puedo escalar cualquier muralla.
HIMNOS

Summi Paréntis Fílio

RESPONSORIO
Jn. 15. 9. 10:

9 Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor.

10 Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
SALMODIA
I. Salmo 35
ANTÍFONAS:
Ant. « Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, * y yo los aliviaré» - dice el Señor -

28 Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 35:

1 Del maestro de coro. De David, el servidor del Señor.

2 El pecado habla al impío en el fondo de su corazón; para él no hay temor de Dios, 3 porque se mira con tan buenos ojos que no puede descubrir ni aborrecer su culpa.

4 Las palabras de su boca son maldad y traición; dejó de ser sensato y de practicar el bien; 5 en su lecho, sólo piensa hacer el mal, se obstina en el camino del crimen y no reprueba al malvado.

6 Tu misericordia, Señor, llega hasta el cielo, tu fidelidad hasta las nubes. 7 Tu justicia es como las altas montañas, tus juicios, como un océano inmenso. Tú socorres a los hombres y a las bestias: 8 ¡qué inapreciable es tu misericordia, Señor! Por eso los hombres se refugian a la sombra de tus alas.

9 Se sacian con la abundancia de tu casa, les das de beber del torrente de tus delicias. 10 En ti está la fuente de la vida, y por tu luz vemos la luz.

11 Extiende tu gracia sobre los que te reconocen, y tu justicia sobre los rectos de corazón. 12 ¡Que el pie del orgulloso no me alcance ni me derribe la mano del malvado!

13 Miren cómo cayeron los malhechores: fueron derribados, y ya no podrán levantarse.
II. Salmo 133
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 133:

1 Canto de peregrinación. Bendigan al Señor, ustedes, que son sus servidores, los que pasan en la Casa del Señor las horas de la noche.

2 Eleven las manos al Santuario y bendigan al Señor.

3 El Señor que hizo el cielo y la tierra los bendiga desde Sión.
III. Salmo 116
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 116:

1 ¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos!

2 Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. ¡Aleluya!
ANTÍFONAS:
Ant. « Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, * y yo los aliviaré» - dice el Señor -

28 Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
CÁNTICO EVANGÉLICO: MAGNÍFICAT
Ant.: Cristo ofreció su vida por nosotros * y nos liberó de nuestros pecados con su sangre.
1 Jn. 3. 16:

16 En esto hemos conocido el amor: en que él entregó su vida por nosotros. Por eso, también nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.
Apoc. 1. 5:

5 y de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos, el Rey de los reyes de la tierra. Él nos amó y nos purificó de nuestros pecados, por medio de su sangre,
Lc. 1. 46-55:

46 María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor, 47 y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, 48 porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, 49 porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! 50 Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. 51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. 52 Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. 53 Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. 54 Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, 55 como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».
CONMEMORACIÓN DEL BAUTISMO
Ant.: «Hay un bautismo que debo recibir; * y cómo estoy angustiado, hasta que se realice!».
Lc. 12. 50:
50 Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente!
Flp. 2. 6-11:

6 El, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: 7 al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano, 8 se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz.

9 Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre, 10 para que al nombre de Jesús, doble la rodilla 10 todo lo que hay en el cielo, en la tierra y en los abismos, 11 y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: “Jesucristo es el Señor”.