Liturgia AMBROSIANA

II VÍSPERAS : DOMINGO 2

RITO DE LA LUZ
Est. 8. 16. 15:
16 Y para los judíos todo era luz y alegría, regocijo y honor. 15 Mardoqueo salió de la presencia del rey llevando una vestidura real de púrpura violeta y lino blanco, una gran corona de oro y un manto de lino fino y escarlata. En la ciudad de Susa resonaban los gritos de alegría.
HIMNOS

Deus, creátor ómnium [LHR: I,do, sem IyIII] |*| = O Dio dell'universo,

SALMODIA
I. SALMO 2

EL MESÍAS, REY VOCTORIOSO

ANTÍFONAS:
Ant. 1 [Durante el año] Fui hecho rey, dice el Señor, en el monte santo de Dios, * y anunciaré sus decretos a las naciones.
Ant. 2 [Adviento] Exulta y regocijate, hija de Sion; * grande es en medio de ti el Santo de Israel.

6 ¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión, porque es grande en medio de ti el Santo de Israel!
Ant. 3 [Cuaresma] Sirvamos a Dios con temor * Para que no nos rechace.

11 Sirvan al Señor con temor; 12 temblando, ríndanle homenaje, no sea que se irrite y vayan a la ruina, porque su enojo se enciende en un instante. ¡Felices los que se refugian en él!
Ant. 4 [Pascua] Cristo ha muerto y ha resucitado, * está a la diestra de Dios e intercede por nosotros. Aleluya.

34 ¿Quién se atreverá a condenarlos? ¿Será acaso Jesucristo, el que murió, más aún, el que resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros?
Dios ha constituido Señor y Cristo que Jesús a quien ustedes crucificaron.

36 Por eso, todo el pueblo de Israel debe reconocer que a ese Jesús que ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Mesías».
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 2:

1 ¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos? 2 Los reyes de la tierra se sublevan, y los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Ungido: 3 «Rompamos sus ataduras, librémonos de su yugo».

4 El que reina en el cielo se sonríe; el Señor se burla de ellos. 5 Luego los increpa airadamente y los aterra con su furor: 6 «Yo mismo establecí a mi Rey en Sión, mi santa Montaña».

7 Voy a proclamar el decreto del Señor: 7 Él me ha dicho: «Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy. 8 Pídeme, y te daré las naciones como herencia, y como propiedad, los confines de la tierra. 9 Los quebrarás con un cetro de hierro, los destrozarás como a un vaso de arcilla».

10 Por eso, reyes, sean prudentes; aprendan, gobernantes de la tierra. 11 Sirvan al Señor con temor; 12 temblando, ríndanle homenaje, no sea que se irrite y vayan a la ruina, porque su enojo se enciende en un instante. ¡Felices los que se refugian en él!
II. SALMO 113B

ALABANZA AL DIOS VERDADERO

ANTÍFONAS:
Ant. 1 [Durante el año] A tu Nombre, Señor, da la gloria.

1 No nos glorifiques a nosotros, Señor: glorifica solamente a tu Nombre, por tu amor y tu fidelidad.
Ant. 2 [Adviento] Israel: confía en el Señor; Él es tu ayuda y tu escudo.

9 Pueblo de Israel, confía en el Señor: él es tu ayuda y tu escudo;
Ant. 3 [Cuaresma] Nosotros, los vivientes, bendecimos al Señor.
18 Nosotros, los vivientes, bendecimos al Señor, desde ahora y para siempre. ¡Aleluya!
Ant. 4 [Pascua] En Cristo Jesús, glorificamos al Padre. Aleluya.
11 Fortalecidos plenamente con el poder de su gloria, adquirirán una verdadera firmeza y constancia de ánimo, 12 y darán gracias con alegría al Padre, que nos ha hecho dignos de participar de la herencia luminosa de los santos.
Se han convertido a Dios, alejándose de los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero.

9 Ellos mismos cuentan cómo ustedes me han recibido y cómo se convirtieron a Dios, abandonando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero,
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 114:

1 No nos glorifiques a nosotros, Señor: glorifica solamente a tu Nombre, por tu amor y tu fidelidad. 2 ¿Por qué han de decir las naciones: “Dónde está su Dios”?

3 Nuestro Dios está en el cielo y en la tierra, él hace todo lo que quiere. 4 Los ídolos, en cambio, son plata y oro, obra de las manos de los hombres.

5 Tienen boca, pero no hablan, tienen ojos, pero no ven; 6 tienen orejas, pero no oyen, tienen nariz, pero no huelen.

7 Tienen manos, pero no palpan, tienen pies, pero no caminan; ni un solo sonido sale de su garganta. 8 Como ellos serán los que los fabrican, los que ponen en ellos su confianza.

9 Pueblo de Israel, confía en el Señor: él es tu ayuda y tu escudo; 10 familia de Aarón, confía en el Señor: él es tu ayuda y tu escudo; 11 confíen en el Señor todos los que lo temen: él es su ayuda y su escudo.

12 Que el Señor se acuerde de nosotros y nos bendiga: bendiga al pueblo de Israel, bendiga a la familia de Aarón, 13 bendiga a los que temen al Señor, a los pequeños y a los grandes.

14 Que el Señor los multiplique, a ustedes y a sus hijos; 15 y sean bendecidos por el Señor, que hizo el cielo y la tierra.

16 El cielo pertenece al Señor, y la tierra la entregó a los hombres.

17 Los muertos ya no alaban al Señor, ni tampoco los que bajaron al sepulcro. 18 Nosotros, los vivientes, bendecimos al Señor, desde ahora y para siempre. ¡Aleluya!
CÁNTICO EVANGÉLICO: MAGNÍFICAT
Ant.: De los peligros del mundo el Señor nos libera, * de la ansiedad de nuestros corazones nos tranquiliza. (Alleluia)
Ant.: Si nuestro camino es difícil, el Señor es el pastor *, que guía al humilde rebaño y nos da buenos pastos de libertad y paz.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 22. 1:

1 Salmo de David. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.
Ant.: Reunidos en el nombre de nuestro Salvador, * somos nutridos por el Padre de la dulzura eterna y en el Espíritu Santo caminamos en armonía.
Lc. 1. 46-55:

46 María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor, 47 y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, 48 porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, 49 porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! 50 Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. 51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. 52 Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. 53 Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. 54 Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, 55 como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».
CONMEMORACIÓN DEL BAUTISMO
Ant.: En tu santo bautismo, oh Redentor, * nos hiciste un pueblo real, un sacerdocio para nuestro Dios. (Aleluya)
Apoc. 5. 10:
10 Tú has hecho de ellos un Reino sacerdotal para nuestro Dios, y ellos reinarán sobre la tierra».
1 Ped. 2. 9:

9 Ustedes, en cambio, son una raza elegida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido para anunciar las maravillas de aquel que los llamó de las tinieblas a su admirable luz:
Apoc. 4. 11:

11 «Tú eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder. Porque has creado todas las cosas: ellas existen y fueron creadas por tu voluntad».
Apoc. 5. 9. 10. 12:
9 y cantaban un canto nuevo, diciendo: «Tú eres digno de tomar el libro y de romper los sellos, porque has sido inmolado, y por medio de tu Sangre, has rescatado para Dios a hombres de todas las familias, lenguas, pueblos y naciones. 10 Tú has hecho de ellos un Reino sacerdotal para nuestro Dios, y ellos reinarán sobre la tierra». 12 y exclamaban con voz potente: «El Cordero que ha sido inmolado es digno de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza».