Liturgia AMBROSIANA

I VÍSPERAS : DOMINGO 1

RITO de la LUZ
Jn. 8. 12. 51:

12 Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida».

51 Les aseguro que el que es fiel a mi palabra, no morirá jamás».
HIMNOS

O Trinità beata, unico Dio, = O lux beáta Trinitas, [LHR, II, Do2*4]

SALMODIA
I. Salmo 141

SÉ TU MI REFUGIO

ANTÍFONAS:
Ant. 1 [Durante el año] Extiendo mi oración delante de ti, oh Señor: * libera a aquellos que te invocan.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 141:

1 Poema de David. Cuando estaba en la cueva. Oración.

2 Invocaré al Señor con toda mi voz, con toda mi voz suplicaré al Señor; 3 expondré mi queja ante él, expresaré mi angustia en su presencia.

4 Ya se me acaba el aliento, pero tú conoces mi camino: en la senda por donde voy me han ocultado una trampa.

5 Miro a la derecha, observo, y no hay nadie que se ocupe de mí; ya no tengo dónde refugiarme, nadie se interesa por mi vida.

6 Por eso clamo a ti, Señor, 6 y te digo: "Tú eres mi refugio, mi herencia en la tierra de los vivientes".

7 Atiende a mi clamor, porque estoy en la miseria; líbrame de mis perseguidores, porque son más fuertes que yo.

8 Sácame de la prisión, y daré gracias a tu Nombre: porque los justos esperan que me concedas tu favor.
II. SALMO 140

Oración en el peligro

ANTÍFONAS:
Ant. 1Yo te invoco, Señor, * ven pronto en mi ayuda.
SALMOS RESPONSORIALES Sal. 140. 1-9:

1 Salmo de David. Yo te invoco, Señor, ven pronto en mi ayuda: escucha mi voz cuando te llamo; 2 que mi oración suba hasta ti como el incienso, y mis manos en alto, como la ofrenda de la tarde.

3 Coloca, Señor, un guardián en mi boca y un centinela a la puerta de mis labios; 4 no dejes que mi corazón se incline a la maldad, o a cometer delitos con hombres perversos. ¡No, nunca gustaré de sus manjares! 5 Que el justo me golpee como amigo y me corrija, pero que el óleo del malvado no perfume mi cabeza: yo seguiré oponiendo mi oración a sus maldades.

6 Sus príncipes cayeron despeñados, esos que se complacían en oírme decir: 7 "Como una piedra de molino hecha pedazos están esparcidos nuestros huesos ante las fauces del Abismo".

8 Pero mis ojos, Señor, están fijos en ti: en ti confío, no me dejes indefenso. 9 Protégeme del lazo que me han tendido y de las trampas de los que hacen el mal.
CÁNTICO EVANGÉLICO: MAGNÍFICAT
Ant.: En el diseño del Padre, hombre, tomado del polvo, está destinado al cielo; * y de la santa ley del amor él es apoyado y guiado al reino de Dios.
Lc. 1. 46-55:

46 María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor, 47 y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, 48 porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, 49 porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! 50 Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. 51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. 52 Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. 53 Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. 54 Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, 55 como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».
CONMEMORACIÓN DEL BAUTISMO: Filipenses
Ant.: En el nombre de Jesús, cada rodilla se incline * y toda lengua proclame que Jesús es el Señor para la gloria de Dios el Padre.
Flp. 2. 10-11:

10 para que al nombre de Jesús, doble la rodilla 10 todo lo que hay en el cielo, en la tierra y en los abismos, 11 y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: “Jesucristo es el Señor”.
Flp. 2. 6-11:

6 El, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: 7 al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano, 8 se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz.

9 Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre, 10 para que al nombre de Jesús, doble la rodilla 10 todo lo que hay en el cielo, en la tierra y en los abismos, 11 y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: “Jesucristo es el Señor”.