Sal. 32: MULTINOTAS y COMENTARIOS

El LIBRO del PUEBLO de DIOS: 2003

3
1. TEXTO BÍBLICO:

3 Mientras me quedé callado, mis huesos se consumían entre continuos lamentos,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
“Mientras me quedé callado”: esta expresión se refiere a la actitud del pecador que rehúsa confesarse culpable delante de Dios.
4
1. TEXTO BÍBLICO:

4 porque de día y de noche tu mano pesaba sobre mí; mi savia se secaba por los ardores del verano
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Ver 38. 339. 11.
5
1. TEXTO BÍBLICO:

5 Pero yo reconocí mi pecado, no te escondí mi culpa, pensando: "Confesaré mis faltas al Señor". ¡Y tú perdonaste mi culpa y mi pecado!
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Ver 38. 19.

AUDIOBIBLIA El LIBRO del PUEBLO de DIOS (1980)

3
1. TEXTO BÍBLICO:

3 Mientras me quedé callado, mis huesos se consumían entre continuos lamentos,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
"Mientras me quedé callado": esta expresión se refiere a la actitud del pecador que rehúsa confesarse culpable delante de Dios.
4
1. TEXTO BÍBLICO:

4 porque de día y de noche tu mano pesaba sobre mí; mi savia se secaba por los ardores del verano
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Ver 38. 339. 11.
5
1. TEXTO BÍBLICO:

5 Pero yo reconocí mi pecado, no te escondí mi culpa, pensando: "Confesaré mis faltas al Señor". ¡Y tú perdonaste mi culpa y mi pecado!
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Ver 38. 19.

La Santa Biblia - Mons. Juan Straubinger

1
1. TEXTO BÍBLICO:

1 Maskil de David. Dichoso aquel a quien es perdonada su iniquidad. cuyo pecado es olvidado.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Maskil: Esto es, doctrinal, de instrucción. Este Salmo forma parte de los siete Salmos penitenciales (con los números 6, 37, 50, 101, 129 y 142) y se cree que David lo compuso después de su pecado con Betsabee. San Pablo cita este versículo para mostrar que el perdón de Dios es obra gratuita de su misericordia (Romanos 4, 7).


2
1. TEXTO BÍBLICO:

2 Dichoso el hombre a quien Yahvé no imputa culpa y en cuyo espíritu no hay doblez.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

A quien Yahvé no imputa: No dice que no la tenga o no la haya tenido. En esto está la gran enseñanza doctrinal: lo que nos interesa es lo que Él piensa y juzga de nosotros. La realidad verdadera sólo es la que existe en Su mente divina. Por eso San Pablo no se cuida del juicio de los hombres, ni siquiera del suyo propio, pues dice: “Dios es quien me juzga” (I Corintios 4, 3 s.). Y como ese Juez es soberanamente libre (Santiago 4, 12; cf. Salmo 147, 9 y nota), hace misericordia a quien le place (Romanos 9, 11-16), por lo cual una sola cosa importa y es cultivar su amistad para poder contar con su benevolencia en nuestra nulidad, como Ester con el rey Asuero (Ester 5, 2 s.; 7, 2 ss.). Nadie podrá pedirle cuenta a Él de las privanzas que quiera tener con nosotros, y así lo enseñó Jesús en la parábola de los obreros de la última hora (Mateo 20, 8 ss.). Así explica Santo Tomás que “el amor cubre la multitud de los pecados” (Proverbios 10, 12; I Pedro 4, 8), siendo notorio que a nuestros íntimos solemos disimularles cosas que se castigarían en un simple mercenario. Esto ayuda a entender la asombrosa doctrina que San Juan nos revela al decir que el que ha nacido de Dios “no hace pecado” (I Juan 3, 9; 5, 18). Cf. Romanos 8, 28-31.


3
1. TEXTO BÍBLICO:

3 Mientras callé se consumieron mis huesos, en medio de mis continuos gemidos.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Nótese la clásica descripción del infierno de los remordimientos; mientras calla su miseria el salmista sufre hasta dar gritos de dolor. En el versículo 5 vemos cómo se decide a confesarse culpable. El segundo hemistiquio del versículo 4 es según la Vulgata.


5
1. TEXTO BÍBLICO:

5 Entonces te manifesté mi delito, y no te oculté mi culpa; dije: “confesaré mi iniquidad a Yahvé” y Tú remitiste la culpa de mi pecado.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Aquí está la doctrina central del Salmo: no temer presentarnos a Dios sucios como somos, pues es Él quien nos limpia y no nosotros. San Juan expone esta doctrina en I Juan 1, 8 ss. La meditación de tan estupenda y dulcísima verdad basta para transformar un alma y librarla de la peor arma de Satanás, que es la desconfianza, con la cual nos aleja de nuestro Padre celestial. Cf. Salmo 50; Job 14, 4; 25, 4; Isaías 43, 25; Eclesiastés 7, 21; Marcos 2, 7; Juan 13, 8. etc.


6
1. TEXTO BÍBLICO:

6 Que te invoquen todos los fieles, en el tiempo en que puedes ser hallado; aunque irrumpiera un diluvio de agua, no les alcanzará.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Que te invoquen todos: Usando de tan consoladora certeza dice San Ambrosio: “No pudiendo afrontarte como Juez, suspiro por tenerte como Salvador y te descubro, Señor, mis llagas y mi vergüenza” (Oración de preparación a la Misa). Sobre este tiempo de la misericordia en que Él puede ser hallado, cf. Juan 6, 37. El diluvio de agua simboliza según algunos el tiempo de las grandes pruebas; según otros, el terrible destino que espera a los que rechacen este llamado de la misericordia. Cf. Apocalipsis 6, 16; 14, 10-11, 19-20; 19, 21; 20, 14.


8
1. TEXTO BÍBLICO:

8 “Yo te aleccionaré y te mostraré el camino que has de seguir; de ti cuidaré y fijaré sobre ti mis ojos.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

“Yo te aleccionaré”: Esto también es fundamental. Así como nada podemos en el orden de la moral, si no es por el auxilio gratuito de Dios que se nos anticipa y nos acompaña hasta el fin (cf. Salmo 22, 6 y nota), así también en el orden de la inteligencia necesitamos la iluminación de Dios (Lucas 24, 45; Hechos 16, 14; I Juan 5, 20). De ahí que el gran Salmo 118 implore constantemente esa inteligencia. Véase en dicho Salmo los versículos 18, 34, 73, 169, etc.


9
1. TEXTO BÍBLICO:

9 No quieras ser como el caballo o el mulo, sin entendimiento, que han de ser domados con freno y riendas para que te obedezcan.”
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Es éste uno de los muchos pasajes donde Dios nos alecciona preciosamente (versículo 8), mostrándonos cómo le aflige tener que hacernos sufrir. ¡No quiere llevarnos por la fuerza y le duele que huyamos de Él con desconfianza! Cf. Salmo 48, 13: Tobías 6, 17; Proverbios 26, 3. Su ley es “la Ley perfecta de la libertad” (Santiago 1, 25). “Cuando el hombre descuida lo que lo hace superior a los animales, destruye, deturpa y borra en sí mismo la imagen de Dios” (San Agustín).


11
1. TEXTO BÍBLICO:

11 Alegraos en Yahvé y regocijaos, oh justos; saltad de júbilo todos los rectos de corazón.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

“Alégrense los demás en las riquezas y honras del mundo; otros en la nobleza de sus linajes; otros en los favores y privanzas de los príncipes; otros en la preeminencia de sus oficios y dignidades. Mas vosotros que presumís tener a Dios por vuestro, que es vuestra heredad y vuestra posesión, alegraos y gloriaos más de verdad en este bien, pues es tanto mayor que todos los otros, cuanto es más Dios que todas las cosas” (Fr. Luis de Granada). Cf. Jeremías 9, 23; I Corintios 1, 31; II Corintios 10, 17.

Biblia de América

32 (31)
1. TEXTO BÍBLICO:
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Salmo de acción de gracias individual, enmarcado en un poema sapiencial. Su estructura comprende dos grandes partes (Sal 32 1-5 y 6 11) y cinco secciones: bienaventuranzas (Sal 32 1-2), perdón del pecado (Sal 32 3-5), acción de gracias (Sal 32 6-7), reflexión sapiencial (Sal 32 8-10) e invitación conclusiva (Sal 3211).

Las bienaventuranzas iniciales (Sal 32 1-2) expresan, en estilo sapiencial, el tema central del salmo: la felicidad del pecador que ha recibido el perdón divino. La experiencia del salmista (Sal 32 3-5) subraya el contraste entre la situación de sufrimiento, producida por la propia culpa, y la liberación experimentada tras el reconocimiento del pecado, la confesión y el perdón divino. En la segunda parte (Sal 32 6-11) predominan el tono de alabanza y la reflexión sapiencial, que invita a dejarse instruir por Dios y a confiar en su misericordia.

El énfasis y las repetidas alusiones del salmo al reconocimiento de los pecados justifican su inclusión por parte de la Iglesia en la lista de los salmos penitenciales (véase Sal 6). Sal 32 12 es citado en Rom 4 7-8.

Biblia Latinoamericana 7a edic.

32
1. TEXTO BÍBLICO:
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Cuando pedimos a Dios la curación de un enfermo, no separamos la salud del cuerpo y la del alma. Así lo expresa la siguiente oración del Sacramento de los Enfermos:

«Oh Jesús Redentor, sana, te lo rogamos, por la virtud del Espíritu Santo, la enfermedad que sufre este hombre, cura sus llagas; perdónale sus pecados, arroja todo lo que atormenta su cuerpo y su alma, devuélvele por piedad la salud corporal y espiritual para que, sanado por tu bondad, pueda de nuevo entregarse a sus ocupaciones.

Biblia de Nuestro Pueblo

32
1. TEXTO BÍBLICO:
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
El salmo 1 declaraba dichoso a quien no tenía nada que ver con el pecado. Este salmo es el de un pecador como nosotros, que conoce el sufrimiento percibido como castigo (4), que reacciona con el silencio o con la queja (3), que decide no encubrir el delito, sino confesarlo ante Dios (5a), que vive la dicha de ser perdonado (1s), que, desde su experiencia, enseña a los demás a que no pequen, o que, tal vez, él mismo es amonestado para que no peque en el futuro (8s)... Un hombre de esa índole vive la dicha indecible del perdón divino. Ahora, tras el perdón, es un ser íntegro, sin engaño alguno en su conciencia (2). ¡Qué lejos está de aquel silencio que no serenaba y de aquel rugido con el que no se desahogaba! El pecador no ha encubierto la culpa, sino que la ha confesado (5), y Dios ha respondido enterrándola (1b) y perdonando al pecador (1a). Quien se obstine en el silencio sufrirá muchas penas (10a); quien confiese su pecado será envuelto en el amor divino (10b) y podrá celebrar fiesta con otros (11). Los versículos 1s son citados por Rom 4,7s. Este salmo es para quien diga de verdad: «Yo, pecador, me confieso ante Dios...».