Ef. 1: MULTINOTAS y COMENTARIOS

El LIBRO del PUEBLO de DIOS: 2003

13
1. TEXTO BÍBLICO:

13 En él, ustedes, los que escucharon la Palabra de la verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo prometido.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
«Marcados con un sello»: ver 2 Cor. 1. 22
14
1. TEXTO BÍBLICO:

14 Ese Espíritu es el anticipo de nuestra herencia y prepara la redención del pueblo que Dios adquirió para sí, para alabanza de su gloria.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Sobre «el Espíritu, anticipo de nuestra herencia», ver nota 2 Cor. 1. 22
21
1. TEXTO BÍBLICO:

21 elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
«Principado, Potestad, Poder y Dominación»: ver nota 1 Cor. 15. 24
22
1. TEXTO BÍBLICO:

22 Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, 23 que es su Cuerpo y la Plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Sal. 8. 7. Ver 1 Cor. 15. 26-27Col. 1. 18-19

AUDIOBIBLIA El LIBRO del PUEBLO de DIOS (1980)

13
1. TEXTO BÍBLICO:

13 En él, ustedes, los que escucharon la Palabra de la verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo prometido.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
«Marcados con un sello»: ver 2 Cor. 1. 22
14
1. TEXTO BÍBLICO:

14 Ese Espíritu es el anticipo de nuestra herencia y prepara la redención del pueblo que Dios adquirió para sí, para alabanza de su gloria.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Sobre «el Espíritu, anticipo de nuestra herencia», ver nota 2 Cor. 1. 22
21
1. TEXTO BÍBLICO:

21 elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
«Principado, Potestad, Poder y Dominación»: ver nota 1 Cor. 15. 24
22
1. TEXTO BÍBLICO:

22 Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, 23 que es su Cuerpo y la Plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Sal. 8. 7. Ver 1 Cor. 15. 26-27Col. 1. 18-19

Biblia de América

1 1-2
1. TEXTO BÍBLICO:

1 Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, al pueblo de Dios que está en Efeso y cree en Cristo Jesús. 2 A ustedes, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y de Jesucristo, el Señor.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
El saludo contiene los elementos habituales en las cartas greco-romanas. Sin embargo, comparado con el de otras cartas paulinas, sorprende su brevedad y su forma impersonal. Parece un saludo más bien postizo. De hecho las palabras en Efeso no figuran en varios códices de importancia, por lo que bastantes estudiosos consideran que tales palabras no son originales. Es posible que se trate de un escrito destinado al mismo tiempo a varias comunidades cristianas de la región, y que al final se impusiera el nombre de Efeso por ser la iglesia principal o porque una vez leída en las demás comunidades, quedó en poder de la comunidad de Efeso.
◊ 1 3-3 21
1. TEXTO BÍBLICO:
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Es la parte más doctrinal de la carta. En ella se enuncia y describe el plan divino de salvación y el papel que en este plan desempeña cada una de las personas divinas. El poder del Padre ha resucitado a Cristo de entre los muertos y le ha constituido cabeza de la Iglesia, que es la comunidad de salvación fundada por el propio Jesucristo. La unión de Cristo cabeza con el resto del cuerpo, es decir, con la Iglesia, es íntima e indisoluble. El Espíritu, por su parte, garantiza el perfecto funcionamiento de este misterioso organismo salvífico.
1 3-14
1. TEXTO BÍBLICO:

3 Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que desde lo alto del cielo nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales.

4 El nos eligió en Cristo antes de la creación del mundo, para que fuéramos su pueblo y nos mantuviéramos sin mancha en su presencia. Movido por su amor, 5 él nos destinó de antemano, por decisión gratuita de su voluntad, a ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, 6 y ser así un himno de alabanza a la gloriosa gracia que derramó sobre nosotros, por medio de su Hijo querido.

7 Con su muerte, el Hijo nos ha obtenido la redención y el perdón de los pecados, en virtud de la riqueza de gracia 8 que Dios derramó abundantemente sobre nosotros con gran sabiduría e inteligencia.

9 El nos ha dado a conocer su plan salvífico, que había decidido realizar en Cristo, 10 llevando su proyecto salvador a su plenitud al constituir a Cristo en cabeza de todas las cosas, las del cielo y las de la tierra.

11 En él hemos sido hechos herederos y destinados de antemano, según el proyecto de quien todo lo hace conforme al deseo de su voluntad.

12 Así nosotros, los que tenemos puesta nuestra esperanza en Cristo, seremos un himno de alabanza a su gloria.

13 Y en él también ustedes, los que recibieron la palabra de la verdad, la buena noticia que los salva, al creer en Cristo han sido sellados con el Espíritu Santo prometido, 14 garantía de nuestra herencia para la redención del pueblo de Dios, y ser así un himno de alabanza a su gloria.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Este himno con el que comienza la carta, tiene, tanto literaria como teológicamente, una clara dimensión trinitaria: tres estrofas que terminan casi con la misma expresión: himno de alabanza a su gloria, y tres acciones salvíficas atribuidas a cada una de las tres personas divinas. El Padre nos ha elegido por amor (Ef 1 3-6); el Hijo nos ha redimido y nos ha obtenido la salvación a través del sufrimiento (Ef 1 7-12); y el Espíritu es la mejor garantía de que tanto la acción del Padre como la del Hijo logrará su objetivo final (Ef 1 13-14).
1 15-23
1. TEXTO BÍBLICO:

15 Por lo cual también yo, al conocer la fe de ustedes en Jesús, el Señor, y su amor para con todos los creyentes, 16 doy continuamente gracias a Dios por ustedes, recordándolos en mis oraciones, 17 Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y una revelación que les permita conocerlo plenamente. 18 Que ilumine los ojos de su corazón, para que conozcan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, cuál es la riqueza de la gloria otorgada en herencia a su pueblo, 19 y cuál la excelsa grandeza de su poder para con nosotros, los creyentes, manifestada a través de su fuerza poderosa. 20 Es la fuerza con que Dios actuó en Cristo al resucitarlo de entre los muertos y sentarlo a su derecha en los cielos, 21 por encima de todo dominio, potestad, poder y fuerza sobrenatural; y por encima de cualquiera otra dignidad que pueda existir no sólo en este mundo, sino también en el venidero. 22 Todo lo ha puesto Dios bajo los pies de Cristo, constituyéndolo cabeza suprema de la Iglesia, 23 que es su cuerpo, y, por lo mismo, plenitud del que llena totalmente el universo.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
La acción de gracias por la fe de los destinatarios del escrito y la ardiente súplica para que no se apague su esperanza, son rasgos inequívocamente paulinos. En cuanto a la mención del corazón , téngase en cuenta que en la cultura semita no sólo es la sede de los sentimientos, sino de todas las facultades superiores, especialmente del conocimiento. Pero también es verdad que para el semita, mucho más que para nosotros pertenecientes a la cultura occidental, conocer, sentir, querer e incluso actuar forman un todo indivisible. El corazón, pues, tiene latidos que sienten y aman, pero tiene también ojos que se iluminan y ven.

Ef 1 20-23 describe la soberanía universal de Cristo. Soberanía que Cristo ejerce en primer lugar sobre las potencias angélicas. Aquí se mencionan cuatro nombres simbólicos utilizados en la teología judía sobre los ángeles para designar a otras tantas jerarquías angélicas. El denominador común de todas ellas (se enumeraban hasta nueve en total) es el poder. Según las creencias de la época, estas potencias participaban en el gobierno del universo físico y del mundo religioso, y de suyo podían designar tanto a los poderes del bien como a las fuerzas del mal (véase Col 1 16; 2 15). Cristo está por encima de todos estos poderes. En segundo lugar, Cristo ejerce su soberanía universal en cuanto cabeza de la Iglesia, a la que se confiere una dimensión cósmica. Por eso la Iglesia es definida como plenitud de Cristo, en el sentido de que constituye el espacio en el que se reconoce, se proclama y se ejerce la soberanía de Cristo sobre toda la creación.

(Primera) BIBLIA CATOLICA PARA JOVENES

3
1. TEXTO BÍBLICO:

3 Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que desde lo alto del cielo nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Entra en ORACIÓN
Dios en ti y tu en Él

La carta a los Efesios comienza con un himno sobre la belleza de Dios que nos sumerge en su misterio y en el de nuestra vida en él (Ef 1 3-14). Nos movemos en Dios, quien nos abraza en su amor, pues Dios es la relación de amor del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esta profunda e intensa dinámica de amor tristemente ha sido articulada con frecuencia de manera seca y difícil, con Dios apareciendo como «uno en tres personas» como si fuera una fórmula matemática ( 3 = 1 ) que no podemos apreciar, comprender ni vivir.

El himno proclama cómo actúa Dios en nuestra vida. El Padre nos elige como hijos desde antes de la creación del mundo y nos envuelve en su amor. El Hijo nos rescata del pecado; derrocha abundantemente su sabiduría, su gracia y su inteligencia sobre nosotros, y nos hace herederos de su gloria. El Espíritu Santo nos sella para la redención del pueblo de Dios y nos convierte en himno vivo de alabanza a Dios.

Haz la siguiente oración; dialoga con Dios sobre este himno tan bello:

* Céntrate en tu relación de hijo/a del Padre y sumérgete en las bellas palabras de Ef 13-6.* Visualízate recibiendo la salvación que te trajo Jesús y llena tu corazón con el mensaje de los versículos 7 al 12.* Ábrete al Espíritu Santo y siente su sello en ti, conforme loes los versículos 13 y 14.* Termina tu oración renovando tu Bautismo, al tiempo que te persignas y te abandonas un el amor infinito de Dios, en el nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo

Ef 1 3-14

Biblia Latinoamericana 7a edic.

1
1. TEXTO BÍBLICO:

1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, a los santos que están en Efeso. A todos ustedes que creen en Cristo:
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Esta primera página de la carta a los Efesios es en la Biblia la que mejor expresa, en su totalidad el misterio cristiano. Y viene para equilibrar la gran exposición hecha por Pablo en la carta a los Romanos, la cual parecía centrar la obra de Dios en la salvación del hombre pecador.
3
1. TEXTO BÍBLICO:

3 ++ ¡Bendito sea Dios, Padre de Cristo Jesús nuestro Señor, que nos bendijo desde el cielo, en Cristo, con toda clase de bendiciones espirituales!
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
¡Bendito sea Dios! Pablo habitualmente empieza sus cartas alabando y dando gracias. Pero aquí la oración se alarga más que de costumbre: Pablo da gracias y a la vez proclama el proyecto misterioso de Dios que le fue dado a entender mediante una revelación (3,3).
9
1. TEXTO BÍBLICO:
9 Dios nos da a conocer este proyecto misterioso, -fruto del amor que tiene a su Hijo-
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Este proyecto misterioso (9). Pablo dice en realidad: este misterio; pero esta palabra designa el proyecto de Dios respecto de su creación. Este proyecto se arraiga en Dios; más precisamente en el misterio de las tres Personas divinas. Sabemos que de Dios Padre proceden el Hijo y el Espíritu, y de El reciben su misma divinidad, siendo los tres un mismo Dios. Pero, además de esta comunicación y derrame de vida en Dios mismo, también desde la eternidad quiso Dios Padre, o mejor dicho, quiso el Consejo divino comunicar sus riquezas, fuera de sí, a seres creados: éste es el proyecto misterioso al que Pablo se refiere y que contempla toda la historia humana, tanto profana como sagrada. Conforme a este proyecto, en el universo han de nacer y multiplicarse hijos adoptivos de Dios (5), capaces de recibir su Espíritu y de devolvérselo, que, al fin, se reunirán en un solo cuerpo (10).
4
1. TEXTO BÍBLICO:

4 En Cristo Dios nos eligió antes de la creación del mundo, para estar en su presencia sin culpa ni mancha.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
En Cristo Dios nos eligió (4). Nótese esta expresión: en Cristo, que comentamos en 1 Cor 1,4: Nuestra elección por Dios tiene como dos caras. Primero, entendamos que Dios nos crea como destellos o reflejos de su Hijo que es su auténtica Imagen y Resplandor (Heb 1,1). Toda creatura procede de Dios mediante este Hijo en el que Dios contempla su propia riqueza y al que va todo su amor. En él, Dios Padre nos ha conocido desde el principio. Pero Dios nos crea libres y sabe que nuestra frágil libertad difícilmente encontrará los caminos de una respuesta filial, como le correspondería. Por eso pone en el centro de su Proyecto creador la cruz de Cristo. Toda la historia será conducida por la Sabiduría divina conforme a un misterio de muerte y resurrección que no tiene otro fin quede llevamos a la perfección a través de nuestros errores y debilidades. Y, al presentarse Cristo, que es la Sabiduría de Dios, nos manifiesta en su propia muerte y resurrección el amor del Padre que nos llamó (5).
7
1. TEXTO BÍBLICO:

7 Pues en Cristo, la sangre que derramó paga nuestra libertad y nos merece el perdón de los pecados.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Pues, en Cristo, conseguimos la libertad, sellada por su sangre (7). No se trata de que Cristo derrame su sangre para desagraviar a su Padre ofendido por el pecado, como si Dios tuviera rencores como tenemos nosotros y se sintiera herido en su dignidad. Pablo se refiere a una ley de la Biblia: la liberación de un esclavo se firmaba con sangre (Ex 21,6).
8
1. TEXTO BÍBLICO:

8 En esto se ve la inmensidad de su gracia. Mediante dones de sabiduría e inteligencia,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Asimismo, para liberar una persona que no vive en la verdad, hay que demostrarle un amor auténtico con medios a menudo costosos. Para rescatarnos, las tres Personas divinas manifestarán la inmensidad del amor divino (6 y 8), cada una según el orden que le corresponde. Primero el Hijo de Dios entregará su vida al Padre y la sacrificará por sus hermanos. Y, luego, se comunicará el Espíritu de santidad.
13
1. TEXTO BÍBLICO:

13 Ustedes también, al escuchar la Palabra de la Verdad, el Evangelio que los salva; creyeron en él, quedando sellados con el Espíritu Santo prometido,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Sellados por el Espíritu (13). Los judíos estaban marcados, «sellados» en su carne por el rito de la circuncisión, que manifestaba que pertenecían a Dios. En cambio, los cristianos han recibido el Espíritu Santo. Este actúa en ellos: de él proceden la fe, la esperanza y el amor, las múltiples formas del servicio, los dones de conocimiento, los milagros y las sanaciones. Estos dones son la prueba más patente de que han pasado a ser hijos de Dios. Estas dones son un anticipo de todas, las maravillas que Dios nos reserva. Pablo distingue como dos momentos: el del proyecto de Dios, en la eternidad (1-10) y el de su realización en el tiempo (11-14). Estas dos últimas estrofas corresponden a dos etapas de la Historia Sagrada: - Dios nos apartó (1, 11). Pablo habla en su nombre y en nombre del pueblo judío; elegido para ser el pueblo de Dios. - Ustedes también (13). Aquí se trata de los pueblos paganos, como eran estos efesios a los que se dirigía Pablo. Pues habla llegado la plenitud de los tiempos, es decir, el tiempo del Evangelio anunciado a toda la humanidad para que ésta reciba tos dones del Espíritu. Esta página de Pablo nos aclara algunos puntos esenciales de la fe.
5
1. TEXTO BÍBLICO:

5 Desde la eternidad determinó en el amor que fuéramos sus hijos adoptivos por medio de Cristo Jesús. Eso es lo que quiso y más le gustó
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Determinó desde la eternidad (5). Aquí cabe la palabra predestinación. Muchos han entendido este término en forma muy diferente de como Pablo lo usa, en especial los protestantes. Mientras Pablo presenta un proyecto del Padre, deseoso de manifestar en todas sus criaturas el amor infinito que él ya comparte con el Hijo y el Espíritu, estas personas solamente piensan en un Dios justiciero y frío que decide en forma gratuita (o más bien caprichosa) que unos serán salvados y otros no. Para ellos, muchos han sido destinados al infierno y no pueden evitar esta suerte, los otros son elegidos para el cielo y se salvarán. . Pero Pablo no se refiere a una tal arbitrariedad: muestra más bien cómo Dios entrega a los que llama a ser de Cristo un amor especial, diferente del que tiene a sus demás criaturas. Muy poco dice la Biblia sobre el amor de Dios a los otros hombres, pero debemos comprenderlo a la luz del que nos reserva a nosotros, elegidos para conocer a Cristo en su Iglesia. Mientras Lutero se siente aplastado por la justicia del Creador y se tortura dudando de su propia salvación, Pablo nos invita a reconocer en el sacrificio de Jesús no un amor que ampara a algunos de la justicia de Dios, sino la claca manifestación del amor paterno que nos creó Y. a la vez, nos llamó. Si bien no podemos entender cómo la ciencia perfecta de Dios se concilia con nuestra propia libertad, no caben las dudas y la angustia de los que se creen sometidos a algún destino o voluntad de Dios de la que nadie sabría escapar. Estamos bajo el peso de un amor y unas bendiciones (3) que solamente esperan nuestra respuesta. La predestinación no es otra cosa que este proyecto misterioso de la gracia de Dios, la cual se derrama sobre toda la creación, a imagen y según las mismas normas de la vida común de las tres Personas divinas, que son un solo Dios y un único amor (ver comentario de Rom 9).
1, 4
1. TEXTO BÍBLICO:
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
En Cristo Dios nos eligió (4). Esta afirmación se opone a un error muy común que consiste en pensar que Dios, al comienzo, creó al hombre sin pensar mayormente en su posible caída, y solamente a consecuencia del pecado, habría sido necesario enviar a Cristo para salvar al pecador perdido. Pero no: desde el principio Cristo estaba en el plan de Dios. Desde el principio se contempló a la vez la creación, la venida de Cristo y él don del Espíritu. Por eso el orden de la creación, las leyes de la vida y el curso de la historia se relacionan misteriosamente con el orden que existe en Dios mismo.
6
1. TEXTO BÍBLICO:
6 para que se alabe su Gloria por esa gracia suya que nos manifiesta en el Bien Amado.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Cristo... el Bien amado (6). No debemos ordenar nuestra fe a partir de la preocupación por «salvamos». Esta actitud podría ser egoísta cómo la de esas personas que practican su religión para tener buena salud. En realidad, Cristo no es el instrumento, sin más, de nuestra redención, como si viniera solamente para pagar nuestros pecados. El hijo no vino solamente para salvarnos del pecado, sino, primero de todo, para manifestar la Gloria del Padre. Y para eso precisamente fue a la muerte. El, que en Dios devuelve al Padre todo lo que de él recibe, ¿a qué vendría en su encarnación sino fuera para reducirse a la nada y entregarse en manos del Padre hasta que el Padre le devuelva todo?
15
1. TEXTO BÍBLICO:

15 + He tenido conocimiento de la fe de ustedes y de su cariño con todos los creyentes,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
He tenido conocimiento de su fe y de su amor. Pablo se alegra de la fe de sus fieles, pero más que todo, pide para ellos la esperanza, la cual debe ser la fuente de su dinamismo. Así describe los pasos de la esperanza: conocer a Dios; apreciar la herencia que reserva a sus santos comprender con que fuerza actúa Dios para llevarnos a la realización de estas esperanzas. Ahora, veinte siglos después que escribió, descubrimos cuán fecunda es esta esperanza, que no nos hace olvidar el mundo presente, sino que nos empuja a transformarlo. Pablo vivía en un mundo que consideraba la esperanza como una enfermedad: Todo proyecto de transformar a los hombres era tenido por ilusorio. Lo que entonces paralizaba los esfuerzos era el miedo a la muerte y la creencia de un destino ciego. Los creyentes, por el contrario, experimentaban que Cristo resucitado actuaba en sus vidas. Así despertaron. En los países cristianos nació la convicción de que al luchar por la justicia, al vencer los sectarismos, al desarrollar la cultura, llevamos ya al mundo hacia .la plenitud de Cristo.
21
1. TEXTO BÍBLICO:
21 mucho más arriba que todo Poder, Autoridad, Dominio, o cualquier otra Fuerza Sobrenatural que se pueda mencionar: no sólo en este mundo, sino también en el mundo futuro.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Más arriba que todo Poder (v. 21). En el tiempo de Pablo, judíos y cristianos no dudaban que los ángeles y demonios fueran poderes sobrenaturales, encargadas de dirigir ,el mundo. Los llamaban: Poderes, Autoridades, Dominios, Gobiernos... Y Pablo les decía: todos esos Poderes son inferiores a Cristo: Ahora hablamos de otra manera. Sin embargo, vemos el universo sometido a las leyes de la naturaleza, a las fuerzas de la materia y de la vida. También está sometido á fuerzas oscuras: prejuicios, vicios y fanatismos colectivos. Hasta la llegada de Cristo, éstos dirigían el mundo, impidiendo que surgiera el hombre: ver en Gál 3,23.
22
1. TEXTO BÍBLICO:

22 Dios, pues, colocó todo bajo los pies de Cristo para que, estando más arriba que todo, fuera cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Dios, pues colocó todo bajo los pies de Cristo (v.22). Esas palabras dicen lo mismo que otras de nuestro Credo: «Jesús está sentado a la derecha de Dios». Significan que al resucitar Cristo, el Hombre Dios llegó a ser el Primero en el universo. Todo bajo sus pies, menos la humanidad; pues Pablo añade: Y lo dio como Cabeza a la Iglesia. Hay dos campos donde Cristo actúa en forma diversa: en el mundo, donde es el centro invisible que dirige todo; en la Iglesia, de la cual es Cabeza y donde puede mostrar todas las riquezas de su Espíritu.

Biblia Latinoamericana 1.995

1
1. TEXTO BÍBLICO:

1 Carta de Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, a los santos que (en Efeso) están y perseveran en Cristo:
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Esta primera página de la carta a los Efesios es, en la Biblia, la mejor expresión global del misterio cristiano. Complementa, en cierta manera, la gran exposición de Pablo a los Romanos, presentación que parecía centrar demasiado la obra de Dios sobre la tragedia del hombre pecador. La carta a los Efesios, al igual que el Evangelio de Juan, habla de una re-creación del mundo, mientras que la carta a los Romanos utiliza términos más jurídicos, como deuda y reparación del pecado.


3
1. TEXTO BÍBLICO:

3 ¡Bendito sea Dios, Padre de Cristo Jesús nuestro Señor, que nos ha bendecido en el cielo, en Cristo, con toda clase de bendiciones espirituales!
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

¡Bendito sea Dios! Por lo general Pablo comienza sus cartas con una fórmula de alabanza y de acción de gracias. Pero aquí la oración se prolonga en una proclamación del plan de Dios, tal como él lo ha comprendido en una revelación (3,3).


9
1. TEXTO BÍBLICO:
9 que se derramó sobre nosotros. Ahora nos ha dado a conocer, mediante dones de sabiduría e inteligencia, este proyecto misterioso suyo, fruto de su absoluta complacencia en Cristo.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Este proyecto misterioso suyo (9). Pablo dice: su «misterio», término que designaba entonces una decisión o una doctrina secreta. Aquí Pablo nos habla del designio de Dios creador, que se arraiga en el misterio de las tres Personas divinas.

Sabemos que el Hijo y el Espíritu proceden de Dios Padre y que de El reciben su propia divinidad, siendo los tres un solo Dios. Pero además de esa comunicación y efusión de vida en Dios mismo, antes de la creación del mundo, Dios Padre quiso comunicar sus riquezas fuera de El, a seres creados. De allí salió toda la aventura humana. Dios quiso que hijos suyos (5) se multiplicaran en torno a su Hijo único, y que fueran capaces de recibir su Espíritu y de devolvérselo. Volverían a El al fin de la historia, unidos en un solo Cuerpo (10).


4
1. TEXTO BÍBLICO:

4 En Cristo Dios nos eligió antes de que creara el mundo, para estar en su presencia santos y sin mancha. En su amor
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

En Cristo Dios nos eligió (4). Notemos la expresión en Cristo, que ya fue comentada en 1 Cor 1,4. Toda criatura viene de Dios a través de ese Hijo en quien Dios contempla su riqueza y al que colma de todo su amor. Somos tal como Dios nos ha amado en él, y estamos en él, en cierta manera, desde el comienzo.

Pero al crearnos libres, Dios también sabe que nuestra libertad es frágil, que nos cuesta darle una respuesta filial. ¿Cómo volver a Dios, al corazón de su misterio, sin morir a uno mismo? Toda la historia no será más que muerte y resurrección, tanto para los pueblos como para las personas. Pero la Sabiduría divina previó que el Hijo viniera a nosotros con su cruz y su resurrección, a fin de manifestarnos el amor del Padre que nos ha llamado (5). Y donde llega el Hijo, también se comunica el Espíritu (vv. 7 y 13).


7
1. TEXTO BÍBLICO:

7 En él y por su sangre fuimos rescatados, y se nos dio el perdón de los pecados, fruto de su generosidad inmensa
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Fuimos rescatados por su sangre (7). Eso no quiere decir que Cristo derrama su sangre para satisfacer y pagar a su Padre ofendido por el pecado; Pablo se refiere aquí a una ley bíblica, a saber, que el rescate de un esclavo se firmaba con la sangre (Ex 21,6).
13
1. TEXTO BÍBLICO:

13 También ustedes, al escuchar la Palabra de la Verdad, el Evangelio que los salva, creyeron en él, quedando sellados con el Espíritu Santo prometido,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Sellados con el Espíritu (13). Los judíos eran marcados en la carne como con un «sello» por la circuncisión. Este rito certificaba su consagración a Dios. Por su parte, los cristianos reciben el Espíritu que actúa en ellos; de él vienen la fe, la esperanza y el amor, las diversas formas de servicio, el don del conocimiento, los milagros y las curaciones. Estos dones son la prueba más evidente de que hemos llegado a ser hijos de Dios. Estos dones son también un anticipo de todas las maravillas que Dios nos tiene reservadas.

Pablo distingue dos momentos: el plan de Dios en la eternidad (1-10) y su realización en el tiempo (11-14). Las dos últimas estrofas corresponden a dos etapas de la historia santa:

- Fuimos elegidos (11). Pablo habla en su nombre y en el del pueblo judío elegido para ser el pueblo de Dios.

- También ustedes... (13). Pablo se refiere a los cristianos de origen griego (y pagano), que eran ya numerosos en esas comunidades de Efeso. El tiempo de la plenitud ha llegado, es decir, el momento en que el Evangelio sea proclamado a todos los hombres para que todos reciban los dones del Espíritu.

Esta página precisa algunos puntos esenciales de la fe.


5
1. TEXTO BÍBLICO:
5 nos destinó de antemano para ser hijos suyos en Jesucristo y por medio de él. Así lo quiso y le pareció bien
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Nos destinó de antemano (5). Es el equivalente de lo que leemos en Romanos 8,29-30. No podemos soslayar el término «predestinación». Muchos han utilizado en el pasado ese término de manera distinta a Pablo. Mientras Pablo presenta una decisión del Padre destinada a comunicar a otros el amor infinito que se vive en Dios, se ha llegado después a hablar de un Dios severo y frío que decide fríamente a quién quiere salvar y a quiénes no. Véase al respecto los comentarios de Rom 8,28 y Rom 9,14.

Nos es imposible comprender cómo es que somos libres si Dios nos conoce desde la eternidad. No debemos, sin embargo, compartir las dudas y la angustia de los que se creen sometidos a un destino o a una «voluntad» terrible de Dios. En realidad estamos «sometidos» a un amor y a bendiciones que sólo esperan nuestra respuesta (véase com. de Rom 9).

Pablo no habla de condenación para nadie; sólo afirma que Dios da prueba de un amor especial para con aquellos que llama a ser miembros de Cristo. La Biblia habla poco del amor de Dios para con los no creyentes, pero debemos entenderlo a la luz del amor que nos ha mostrado al conducirnos hasta Cristo.

Muchos cristianos se molestan cuando se les dice que han recibido más que los demás, que la verdad se les ha dado como en ninguna otra parte, pues, según ellos, ¿no sería más honrado y más humilde pensar que todas las religiones tienen su verdad? En un cierto sentido todas tienen una verdad, pero dudar de esa gracia única que es el conocimiento de Dios en Cristo es renegar de toda la revelación de la Biblia.


1, 4
1. TEXTO BÍBLICO:
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Dios nos eligió en Cristo (4). Muchos autores cristianos han hablado como si al comienzo Dios hubiese creado al hombre sin prever su caída, y después Cristo habría sido enviado para salvar al pecador perdido. Pero eso no es lo que dice Pablo aquí: desde el principio la venida de Cristo y el don del Espíritu, así como las leyes de la vida y el curso de la historia, estaban misteriosamente ligados al orden que existe en Dios mismo.


6
1. TEXTO BÍBLICO:
6 sacar alabanzas de esta gracia tan grande que nos hacía en el Bien Amado.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

El Bien Amado (6) es siempre el primero para Dios y lo mismo debiera ser para nosotros; de ahí que la preocupación de «salvarnos» no puede ser la base de nuestra fe. El Hijo nos ha revelado la Gloria del Padre, y cómo el mismo había de volver al Padre. Quiso sacarnos de nuestro egoísmo, incluso del egoísmo religioso: Jn 17 y Fil 2,9.


15
1. TEXTO BÍBLICO:

15 He sabido cómo ustedes viven en Cristo Jesús la fe y el amor para con todos los santos, quiero decir, para con los hermanos,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

He sabido cómo viven la fe y el amor para con todos los santos. (15) Pablo se regocija de la fe de los Efesios, pero ora además para que tengan esperanza, que será la fuente de su dinamismo. Describe los pasos de la esperanza: conocer al Padre, apreciar la herencia reservada a los santos, comprender con qué fuerza Dios actúa para llevarnos a la realización de esa esperanza.

Esa esperanza hizo tambalear el inmovilismo de las sociedades antiguas. Pablo vivía en un mundo donde la esperanza era considerada como una enfermedad. Cualquier proyecto de transformar a los hombres pasaba por una ilusión, y así se explica cómo las esperanzas de la naciente ciencia fueron entonces prontamente ahogadas. Los creyentes, en cambio, experimentaban en sus vidas una verdadera resurrección. En los países cristianos nació la certeza de un destino común de la humanidad (la palabra «humanidad» no existía en ese entonces). Se comenzó a ver personas que eran tales de una manera más verdadera, y eso puso en marcha la historia para no detenerse más. ¡Extraña mucho ver en nuestro mundo a tantos cristianos que creen, pero que tienen tan poca esperanza y que no saben que llevan consigo la esperanza del mundo!


21
1. TEXTO BÍBLICO:
21 Pues está muy por encima de todo Poder, Autoridad, Dominio y de toda otra Fuerza o Gobierno, más arriba de todo lo que cuenta en este mundo y en el otro.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Está muy por encima de todo Poder y Autoridad (21). En tiempos de Pablo, ni judíos ni cristianos ponían en duda que el mundo era gobernado por poderes sobrenaturales, los «ángeles». Los denominaban: Dominios, Autoridades, Poderes, y Pablo nos dice aquí que todos esos poderes son inferiores a Cristo. Ahora nos expresamos de otra forma; pero vemos el universo sometido a las leyes de la naturaleza, a las fuerzas de la vida, -sin olvidar los inconscientes y los prejuicios colectivos ni a los agentes invisibles del mal-. Hasta la venida de Cristo esas fuerzas gobernaban el mundo, impidiendo que el hombre alcanzara su verdadera dimensión (véase Gál 3,23).


22
1. TEXTO BÍBLICO:

22 Dios colocó todo bajo sus pies , y lo constituyó Cabeza de la Iglesia.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Dios colocó todo bajo sus pies (22). Eso quiere decir que al resucitar, el Hombre-Dios pasó a ser el centro del universo. Nuestro Credo lo dice con palabras muy antiguas: «Jesús está sentado a la derecha de Dios».

«Todo bajo sus pies», menos la humanidad, pues Pablo agrega inmediatamente: lo constituyó cabeza de la Iglesia. Cristo actúa en dos dominios: en el mundo, donde está el centro invisible pero eficaz de nuestra historia; y en la Iglesia, cuya cabeza es, y donde puede desplegar todas las riquezas de Dios en el Espíritu.

Biblia de Nuestro Pueblo

1
1. TEXTO BÍBLICO:

1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, a los consagrados [de Éfeso], fieles a Cristo Jesús:
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Al faltar en ciertos manuscritos la determinación «de Éfeso», algunos biblistas han pensado que ésta era una carta circular dirigida a varias comunidades, entre las que se encontraba probablemente Éfeso. Ciertos códices antiguos en vez de: «de Éfeso», dejan un espacio en blanco. La carta va dirigida a los «consagrados» o santos, título que se refiere a los creyentes que han sido convocados a formar parte del pueblo santo de Dios. El saludo es como de costumbre: «Gracia y paz», con todo el nuevo contenido que el cristiano había dado ya a la palabra paz: la salvación que viene gratuitamente de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.


3
1. TEXTO BÍBLICO:

3 ¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo!, quien por medio de Cristo nos bendijo con toda clase de bendiciones espirituales del cielo.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

El párrafo que sigue es probablemente el más difícil de todo el Nuevo Testamento, pues parece romper todas las reglas gramaticales. Es como si el autor tomase aliento profundo en este grandioso pórtico de la carta, para pronunciar su bendición de una sola alentada, en una única frase, bajo la fuerza de un entusiasmo incontenible. Más que para ser leída, esta bendición es para ser escuchada en el ambiente de oración de la asamblea litúrgica.

Si se trata, como dicen algunos biblistas, de una bendición pre-bautismal adoptada por Pablo, aquí estarían expresados por un lado, el gozo profundo y la acción de gracias de los catecúmenos, compartida por toda la asamblea, ante el momento decisivo del bautismo; y por otro, las consecuencias de la nueva vida en Cristo, cuyas puertas les abría el gran sacramento de iniciación cristiana: filiación divina, perdón de los pecados, incorporación a Cristo y sello del Espíritu Santo. De hecho, éste será el tema de toda la carta. La bendición nos abre a la maravilla del plan de salvación de Dios, y viene presentada como un «diálogo de amor» entre las tres divinas personas que, surgiendo del horizonte insondable de la eternidad, se desborda en la creación del mundo y del hombre, y se revela en la historia, «en la plenitud de los tiempos» (10), en la persona de Cristo. Paradójicamente, quizás sea esta atropellada yuxtaposición de verbos, adjetivos, frases circunstanciales colgadas de preposiciones, etc., la que mejor exprese el balbuceo en que termina todo intento humano de expresar el misterio inefable del amor de Dios por nosotros.

Comienza con la acción de Dios Padre que: «nos bendijo» (3), «nos eligió» (4), «nos predestinó» (5), «nos otorgó» (6), «derrochó» (8), «dándonos a conocer» (9), «nos había predestinado» (11). Este despliegue del amor infinito del Padre se va cumpliendo paso a paso en el Hijo como respuesta de amor al amoroso plan de su Padre: «por medio de Cristo» (3), «por él» (4), «por Jesucristo» (5), «por medio de su Hijo muy querido» (6), «por él, por medio de su sangre» (7), «en Cristo» (10), «por medio de él» (11), «por él» (13). Es, por fin, el Espíritu Santo, la expresión viva del amor entre el Padre y el Hijo, el que pone el sello de confirmación a toda la obra: «fueron marcados con el sello del Espíritu Santo prometido» (13). Y así, las manos amorosas de las tres divinas personas moldearon su obra maestra, al hombre y a la mujer «con toda clase de bendiciones» (3), «para que por el amor fuéramos consagrados e irreprochables» (4), para ser sus hijos e hijas adoptivos (5), para obtenernos el perdón de los pecados (7), con toda clase de sabiduría y prudencia (8), «a ser herederos» (11). Éste es el proyecto de Dios, antes escondido y ahora revelado en la muerte y resurrección de Cristo, que introduce y da a la totalidad de la carta el tono de oración, de adoración y de celebración que resumen todos sus capítulos.


15
1. TEXTO BÍBLICO:

15 Por eso, también yo, al enterarme de la fe que ustedes tienen en el Señor Jesús y el amor que demuestran a todos los consagrados,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Este plan de Dios es ya una realidad en la vida cristiana de sus lectores, que Pablo resume en la fe en el Señor Jesús y en el amor al prójimo. Por tanto, da gracias a Dios y pide por ellos. La oración de petición de Pablo por los efesios –y por todos los que leemos en estas líneas la Palabra de Dios– no podía ser otra que el conocimiento del Misterio de salvación que ya expuso en el pórtico de la carta, el conocimiento de Dios mismo revelado en Jesucristo.

Este conocimiento está muy por encima de nuestra capacidad humana, por eso implora un «superconocimiento» –«epignosis», en griego–, que sólo lo puede dar el «Espíritu de sabiduría y revelación» (17), el mismo que el profeta Isaías contemplaba sobre el Mesías prometido: «espíritu de sensatez e inteligencia, espíritu de valor y prudencia, espíritu de conocimiento y respeto del Señor» (Is 11,2); el mismo Espíritu de quien el Apóstol dice en su primera carta a los Corintios que «lo escudriña todo, incluso las profundidades de Dios» (1 Cor 2,10). Este carisma de sabiduría es el don de la «fe» que ilumina los corazones (18). Con esta bella expresión de su cultura semita, el Apóstol se refiere a ese centro unitario desde donde parte todo el dinamismo de la persona, donde el hombre y la mujer conocen, piensan, sienten, aman y actúan. Todo eso es «conocer» para el Apóstol.

Así ve la fe, como la luz-fuerza que guía e impulsa «los ojos del corazón» al conocimiento, al amor y al seguimiento de Jesús, Mesías prometido e Hijo de Dios; (cfr. Flp 3,10; Lc 10,21-22); y también al conocimiento de nuestro último destino, al que hemos sido llamados: «la espléndida riqueza de la herencia» (18; cfr. Rom 8,17; Heb 9,15). Esta primera petición de Pablo para los efesios, la fe, abre las puertas a una nueva petición: la esperanza (18), que es como la otra cara de la fe. Conocer la «futura herencia» por la fe es ya poseerla anticipadamente, ahora, por la esperanza. Aunque no la vemos con los ojos de la carne, una luz celeste nos permite contemplarla en lontananza (cfr. Heb 11,9-13).

Todo esto lo hará posible Dios con el despliegue de «la grandeza extraordinaria de su poder… según la eficacia de su fuerza poderosa» (19), con el que realiza en Cristo su proyecto admirable: la resurrección como victoria definitiva sobre la muerte (cfr. 1 Cor 15,25s), la exaltación a su diestra (cfr. Sal 110,1) como instauración del reino de Dios.

Pablo afirma que esta soberanía de Cristo es absoluta y que está por encima de las cuatro categorías de potestades y poderes sobrehumanos (21). El Apóstol ni afirma ni niega la existencia de estos posibles «seres benignos o malignos»; no es esto lo que le interesa. Lo que pretende es enviar un claro mensaje a los efesios y a todos los que creen y temen la influencia de fuerzas misteriosas y ocultas: Dios «todo lo ha sometido bajo sus pies» (22). Éste es Jesucristo, dice Pablo, que ha sido dado a «su Iglesia», afirmando así el carácter comunitario de la salvación. No ha sido dado a cada uno «en particular», sino a cada uno «en comunidad», para formar entre todos el Pueblo de Dios, como un cuerpo del que Él es la cabeza.

Esta imagen de la Iglesia, cuerpo de Cristo, ya la desarrolló en las cartas a Corintios y Romanos (cfr. 1 Cor 12; Rom 12,5). Ahora la califica aun más con una frase densa y atrevida, casi intraducible: «que es su cuerpo y plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas» (23). ¿Está sugiriendo Pablo que la Iglesia es más que una realidad terrestre, estando ya unida a Cristo en su triunfo y en su gloria, habitada ya de la plenitud de la divinidad? ¿Está señalando, por otra parte, la misión de la Iglesia en este mundo como tarea que continúa y completa lo que Cristo, la cabeza, comenzó y realizó con su vida, muerte y resurrección? Ambas realidades estén quizás en la mente del Apóstol, unidas y en tensión: la «memoria de Jesús» como realidad adquirida, y a la vez como tarea de liberación que irá desarrollándose en este mundo, guiados por el Espíritu del resucitado, en el amor mutuo y sin fronteras, que rompe definitivamente las barreras que separaban a los pueblos.

Biblia de Jerusalén Latinoamericana

3
1. TEXTO BÍBLICO:

3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo*;
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Toda la epístola se mantiene en una perspectiva celestial y cósmica. Comienza por una amplia alabanza, vv. 3–14, en la que el Padre es la fuente y el fin de todas las bendiciones espirituales, que se detallan en los vv. siguientes llamamiento de los elegidos a la vida bienaventurada, v. 4; la filiación divina en Jesucristo v. 5, la obra histórica de la redención, v. 7; la revelación del misterio, v. 9; la elección de Israel, v. 11; el llamamiento de los gentiles a participar de la salvación, v. 13. Obsérvense los ecos de doxologías, vv. 6, 12, 14, y las fórmulas trinitarias, ver 2 Co 13 13+.
6
1. TEXTO BÍBLICO:
6 para alabanza de la gloria de su gracia* con la que nos agració en el Amado.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
La gracia, benevolencia eficaz de Dios, incluye una participación en su gloria, Ex 24 16+; ver Jn 1 14+; 17 22–24; Rm 8 17, 21, 30+, con el don santificante que en ella nos introduce, ver Rm 6 4+; etc.; 2 P 1 4+.
10
1. TEXTO BÍBLICO:
10 para realizarlo en la plenitud de los tiempos: hacer que todo tenga a Cristo por cabeza, lo que está en los cielos y lo que está en la tierra*.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Es el tema central de toda la epístola En la plenitud de los tiempos, Ga 4 4+, Dios reunifica el mundo creado que el pecado ha disgregado, 1 23+; Rm 8 18–22+; Col 1 15–17. Es la recapitulación, a la que dará tanta importancia S. Ireneo.
13
1. TEXTO BÍBLICO:

13 En él también ustedes*. tras haber oído la Palabra de la verdad, el Evangelio de su salvación, y creído también en él, fueron sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Pablo pasa al ustedes, dirigiéndose a los cristianos de origen gentil, a los que él ha recibido la misión de llamar a Cristo, 3 2; Hch 9 15+; Rm 1 1+. El don del Espíritu ofrecido a todos, Rm 5 5+, corona el plan de Dios y anticipa el reino eterno, 2 Co 1 22+.
21
1. TEXTO BÍBLICO:
21 por encima de todo principado, potestad, virtud, dominación* y de todo cuanto tiene nombre no sólo en este mundo sino también en el venidero.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Nombres de las potencias cósmicas jerarquizadas, frecuentes en la literatura judía apócrifa; ver Rm 8 38; Col 1 16; etc. Pablo les da, dentro de la historia de la salvación, calificaciones peyorativas, Ga 4 3+; Col 2 15, hasta convertirlas en potencias demoníacas, 2 2; 6 12+. Ver 1 Co 15 24.
22
1. TEXTO BÍBLICO:
22 Sometió todo bajo sus pies* y lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
Cita de Sal 8 7; ver 1 Co 15 25–27.
23
1. TEXTO BÍBLICO:
23 que es su cuerpo, la plenitud del que lo llena todo en todo*.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:
El Cuerpo de Cristo es la Iglesia, Hch 5 11+; 1 Co 12 12+; pero el Cuerpo reunido en el Espíritu, 4 4, tiene en adelante a Cristo por Cabeza, 4 15–16; 5 23–32+; Col 1 18; 2 19. La Iglesia es Plenitud, 3 19; 4 13, abrazando el universo renovado y regido por el Salvador, 1 10+; 4 10, 13; Col 1 15–20. Todo en todo sugiere una amplitud ilimitada. Ver 1 Co 12 6; 15 28; Col 3 11.

Biblia de Jerusalén [IV: 2.009]

1
1. TEXTO BÍBLICO:

1 Pablo, Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, saluda a los santos que creen en Cristo Jesús.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Adic.: «que están en Éfeso». Las palabras «en Éfeso» faltaban sin duda en el texto primitivo. Es posible que las palabras «que están» sean una añadidura muy antigua. Algunos críticos la consideran como auténtica: parten del supuesto de que venía, después del nombre del mitente, un espacio en blanco para incluir en él el nombre de la iglesia a la que se remitía la carta.


3
1. TEXTO BÍBLICO:

3 Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

El autor se eleva desde el principio al plano celeste en el que se mantendrá en toda la epístola, 1 20; 2 6; 3 10; 6 12. De ese plano proceden desde toda la eternidad las «bendiciones espirituales» que detallará en los vv. siguientes, y en ese mismo plano conocerán su realización al fin de los tiempos.


4
1. TEXTO BÍBLICO:

4 y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Primera bendición: el llamamiento de los elegidos a la vida bienaventurada, incoada ya de una manera mística por la unión de los fieles con Cristo glorioso. El «amor» designa, ante todo, el amor de Dios para con nosotros, que provoca su «elección» y su llamamiento a la «santidad», ver Col 3 12; 1 Ts 1 4; 2 Ts 2 13; Rm 11 28; pero no hay por qué excluir nuestro amor para con Dios que deriva de aquel amor y a él responde, ver Rm 5 5.


5
1. TEXTO BÍBLICO:

5 Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Segunda bendición: el modo elegido para esta santidad, que es el de la filiación divina, cuya fuente y modelo es Jesucristo, el Hijo único, ver Rm 8 29.


6
1. TEXTO BÍBLICO:

6 para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

El término griego charis designa aquí el favor divino en cuanto gratuito; si bien incluye la noción de «gracia», en cuanto don santificante e intrínseco al hombre. En el sentido primero su alcance es más amplio. Manifiesta la misma «gloria» de Dios, ver Ex 24 16+. Tenemos aquí los dos estribillos que dan ritmo a toda la exposición de las bendiciones divinas: éstas no tienen más origen que la liberalidad de Dios, ni más finalidad que la exaltación de su Gloria por las criaturas. Todo procede de Él y a Él debe volver.


6
1. TEXTO BÍBLICO:

6 para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Var. (Vulg.): «en su Hijo amado».


7
1. TEXTO BÍBLICO:

7 En él hemos sido redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados, según la riqueza de su gracia,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Tercera bendición: la obra histórica de la redención por la cruz de Cristo.


8
1. TEXTO BÍBLICO:

8 que Dios derramó sobre nosotros, dándonos toda sabiduría y entendimiento.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

El sujeto es Dios Padre.


9
1. TEXTO BÍBLICO:

9 Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad, conforme al designio misericordioso que estableció de antemano en Cristo,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Cuarta bendición: la revelación del «misterio», Rm 16 25+.


10
1. TEXTO BÍBLICO:

10 para que se cumpliera en la plenitud de los tiempos: reunir todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo un solo jefe, que es Cristo.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Lit.: «para la dispensación de la plenitud de los tiempos», ver Ga 4 4+.


10
1. TEXTO BÍBLICO:

10 para que se cumpliera en la plenitud de los tiempos: reunir todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo un solo jefe, que es Cristo.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Este es el tema central de toda la epístola: Cristo que regenera y reagrupa bajo su autoridad, para llevarlo a Dios, el mundo creado que el pecado había corrompido y disgregado: el mundo de los hombres, en el que judíos y gentiles se unen en una misma salvación, y también el mundo de los ángeles, ver 4 10+.


11
1. TEXTO BÍBLICO:

11 En él hemos sido constituidos herederos, y destinados de antemano -según el previo designio del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad-
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

A Cristo.


11
1. TEXTO BÍBLICO:

11 En él hemos sido constituidos herederos, y destinados de antemano -según el previo designio del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad-
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Quinta bendición: la elección de Israel, «herencia», «porción» de Dios, como testigo en el mundo de la espera mesiánica. Pablo forma parte de ese pueblo; por eso dice «nosotros».


13
1. TEXTO BÍBLICO:

13 En él, ustedes, los que escucharon la Palabra de la verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo prometido.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Sexta bendición: el llamamiento de los gentiles a participar de la salvación en otro tiempo reservada a Israel. Al recibir el Espíritu prometido, los gentiles reciben la certeza de esta participación.


13
1. TEXTO BÍBLICO:

13 En él, ustedes, los que escucharon la Palabra de la verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo prometido.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

El don del Espíritu da alma a la ejecución del plan divino y a su exposición en forma trinitaria. Iniciado ya desde ahora, en forma misteriosa, mientras dura todavía el mundo viejo, conseguirá su plena realización cuando se establezca el Reino de Dios en forma gloriosa y definitiva, en la Parusía de Cristo. Ver Lc 24 49+; Jn 1 33+; 14 26+.


14
1. TEXTO BÍBLICO:

14 Ese Espíritu es el anticipo de nuestra herencia y prepara la redención del pueblo que Dios adquirió para sí, para alabanza de su gloria.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Lit.: «del pueblo de la posesion», es decir, el pueblo que Dios ha adquirido para sí a costa de la sangre de su Hijo: el pueblo de los elegidos. Después de las expresiones de «bendición», «santos», «elección», «adopción», «redención», «herencia», «promesa», Pablo emplea aquí otra idea del AT, que amplía y perfecciona aplicándola al nuevo Israel, comunidad de los salvados, que es la Iglesia.


15
1. TEXTO BÍBLICO:

15 Por eso, habiéndome enterado de la fe que ustedes tienen en el Señor Jesús y del amor que demuestran por todos los hermanos,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Om.: «y de vuestra caridad».


17
1. TEXTO BÍBLICO:

17 Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Este «espíritu» designa lo que hoy entendemos por «gracia» (actual).


18
1. TEXTO BÍBLICO:

18 Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos,
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Las acepciones morales y espirituales de «corazón» en el AT, Gn 8 21+, siguen vigentes en el NT. Dios conoce el corazón, Lc 16 15; Hch 1 24; Rm 8 27. El hombre ha de amar a Dios de todo corazón, Mc 12 29-30p. Dios ha depositado en el corazón del hombre el don de su Espíritu, Rm 5 5+; 2 Co 1 22; Ga 4 6. También Cristo habita en el corazón, Ef 3 17. Los corazones sencillos, Hch 2 46; 2 Co 11 3; Ef 6 5; Col 3 22, rectos, Hch 8 21, puros, Mt 5 8; St 4 8, están abiertos sin limitaciones a la presencia y acción de Dios. Y los creyentes tienen un solo corazón y una sola alma, Hch 4 32.


21
1. TEXTO BÍBLICO:

21 elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

Nombres de las potencias cósmicas frecuentes en la literatura judía apócrifa. Sin someter a crítica la existencia de esos seres celestes, Pablo se limita a encuadrarlos bajo el dominio de Cristo, Col 1 16; 2 10. Al asociarlas con los ángeles de la tradición bíblica y con el don de la Ley, Ga 3 19+, las integra en la historia de la salvación, con una calificación moral cada vez más peyorativa, Ga 4 3+; Col 2 15+, que concluye convirtiéndolas en potencias demoníacas, Ef 2 2+; 6 12+; ver 1 Co 15 24+.


23
1. TEXTO BÍBLICO:

23 que es su Cuerpo y la Plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas.
2. NOTA o COMENTARIO AL PIÉ:

A la Iglesia, cuerpo de Cristo, 1 Co 12 12+, se le puede llamar plenitud, ver también 3 19; 4 13, en el sentido de que abarca todo el mundo nuevo, que participa, en cuanto marco de la humanidad, de la regeneración universal bajo la autoridad de Cristo, Señor y Cabeza, Col 1 15-20+. La expresión adverbial «todo en todo» intenta sugerir una amplitud ilimitada, ver 1 Co 12 6; 15 28; Col 3 11.